Revista nº 797
ISSN 1885-6039

Las familias Benítez y Perdigón en los naufragios del Príncipe de Asturias y el Valbanera.

Martes, 24 de Febrero de 2009
María Victoria Hernández Pérez (Cronista Oficial de Los Llanos de Aridane y Presidenta de la Junta de Cronistas Oficiales de Canarias)
Publicado en el número 250

Aún se recuerdan un dicho popular y leyenda que fue pasando generación tras generación entre asombro, temor, triste realidad y mala fortuna en La Palma. Corría la voz, por todos los rincones de Santa Cruz de La Palma, cuando un miembro de la familia Benítez o Perdigón se iba a embarcar o se les veía que con una maleta se dirigía al puerto palmero a coger el correíllo. La contraseña era: ¡Se embarca un Benítez...! ¡Hoy, yo no voy en barco! El temor y el miedo por la mala fortuna de estas familias provocaban que los vecinos tomaran precauciones, y razones no les faltaban.


El vapor trasatlántico Príncipe de Asturias, el mayor y más lujoso de los mercantes de esos tiempos, fue construido en los astilleros Rusell y Cª de Glasgow. Estaba dotado de dos maquinarias y doble hélice, desplazando 16.500 toneladas. Fue botado a la mar en el mes de junio de 1914. No habiendo cumplido dos años de su viaje inaugural zarpó del puerto de Barcelona, el 14 de febrero de 1916, rumbo a América, haciendo escala en Gran Canaria.

El 24 de febrero partió del Puerto de la Luz este magnífico trasatlántico propiedad de la naviera Pinillos. En esta escala canaria recogió a los vecinos de Santa Cruz de La Palma: María del Pino Rodríguez Torres (Vda. de Benítez)1; María del Carmen y Ezequiel Benítez Rodríguez2 (hijos de la primera); Higinio Carmona Pérez3 y Néstor Arozena y Arozena. Todos ellos parientes o vecinos relacionados con la familia Benítez que emigraba a la Argentina.



Restos del Valbanera



Comenzaba el Carnaval brasileño cuando, entre los puertos de Río y Santos, el barco se hundió al chocar con unas rocas del cabo Punta Do Boi, de la isla Sao Sebastiano, que carecía de faro. Las razones de tal fatal desenlace apuntan a que el Príncipe de Asturias navegaba demasiado cercano a la costa: había recogido pasajeros en Río de Janeiro con destino a Santos. La noche, la niebla y la falta de señalizaciones marítimas se encargaron del resto. Por otro lado, otras fuentes apuntan a que la razón se debió fundamentalmente, según algunos miembros supervivientes de la tripulación, a la embriaguez del capitán José Lotina y otros oficiales que celebraban el Carnaval.

El Príncipe de Asturias, con su quilla destrozada, se hundió rápidamente sin tiempo para que todo el pasaje pudiera abandonar el buque, y entre ellos los palmeros. De un total de unas 450 personas, más los supuestos y clásicos polizones de estos años, se salvaron 243, de los que 157 eran pasajeros y 86 tripulantes. Entre estos últimos no figuraban el capitán ni el primer oficial, que se suicidaron con un disparo de sus revólveres al comprobar la catástrofe de la que se sintieron responsables.

La noticia se convirtió en duelo y en consternación en La Palma. Se confirmaba la fatalidad cuando Antonio Cabrera de las Casas, consignatario de la naviera, recibe un telegrama remitido desde Cádiz, a las 14:20 horas del 8 de marzo, que decía: Agradezco sentido pésame. Entre los salvados no figura ningún pasajero embarcado en Las Palmas.

El suceso conmovió a la Isla. Cinco palmeros habían muerto en los mares del Brasil. En las parroquias de El Salvador de Santa Cruz de La Palma y Nuestra Señora de Los Remedios de Los Llanos de Aridane, donde vivían familiares y amigos de la familia Benítez, se celebraron el 22 de marzo de 1916 funerales y misas por las víctimas del vapor Príncipe de Asturias. La descripción del hecho, la relación de las víctimas y sus desconsolados deudos figuran en un recordatorio In Memoriam que dice que habían perecido víctimas del naufragio del vapor “Príncipe de Asturias”, en la madrugada del día 5 de los corrientes, frente a Santos, en las costas de Brasil.



Recordatorio del naufragio del Príncipe de Asturias (Archivo M.V.H)



La noticia y los relatos corrieron por pueblos, pagos, lugares, cumbres, valles y barrancos. En La Palma Isabel Perdigón, joven y guapa mujer, lloraba la trágica pérdida de su esposo Ezequiel Benítez Rodríguez. Isabel, con 19 años, y Ezequiel, con 21, habían contraído matrimonio en la iglesia de El Salvador de Santa Cruz de La Palma el 24 de enero de 1916, cuarenta días antes del fatal naufragio del Príncipe de Asturias. Ante la crueldad de los hechos las lágrimas manaban de sus bellos ojos y cuentan que de manera obsesiva decía: mi mayor felicidad sería morir ahogada en el mar y de la misma forma en que falleció mi esposo.

Su deseo de sumo y trágico amor se vio cumplido. Tres años después, desde Santa Cruz de La Palma embarcó Isabel en el célebre Valbanera, destino a Cuba, donde le esperaba su hermano Juan Perdigón. La acompañaba su cuñada Francisca Benítez Rodríguez con tres hijos: Juan, de seis años; Carmen, de dos; y María del Pino, de uno. Estos últimos iban a encontrarse con Diego Martín Pérez, esposo de la primera y padre de los menores.

El puerto palmero se llenó de alegría con la bella estampa marinera del Valbanera. Se agitaron pañuelos despidiendo a los 106 pasajeros emigrantes, que subieron a bordo en el último puerto europeo, de un total de 1.230. Cuentan que al salir de Santa Cruz de La Palma el Valbanera, al mando del capitán Ramón Martín Cordero, perdió un ancla. Para los viejos marinos fue un mal presagio.



Templo de N.S. de los Remedios, donde se celebraron funerales por los náufragos



Recordaba Pilar Perdigón Benítez que por esos años se habían repartido las piezas de una antigua vajilla familiar. Una de las piezas mayores les había correspondido a los emigrantes que ya estaban embarcados en el Valbanera, cuando se percataron que la habían dejado en la casa, a poco metros del muelle. Desde la ribera de atraque corrieron a buscarla, y cuando el barco ya estaba soltando amarras y se despejaba lentamente del muelle, la arrojaron por los aires hacia la nave. La mala fortuna hizo que cayera al agua. El mar de la bahía palmera atrapó la bella sopera de cerámica fina, y nunca llegó a su destino. Más tarde sería visto como otro mal presagio.

Y el presagio se convirtió en un fortísimo ciclón tropical que azotó la costa norte de Cuba, entre los días 9 y 10 de septiembre de 1919. La familia Benítez y Perdigón, lamentablemente, no bajaron en Santiago de Cuba y decidieron continuar hasta La Habana con 488 pasajeros más. Eugenio Carballo contaba que en el último momento una mujer de la familia se decidió y bajó del Valbanera en Santiago, mientras los otros parientes siguieron hacia La Habana. La mala suerte también le esperaba a esta. Su esposo, ya residente en Cuba, fue a buscarla a Santiago y no se encontraron. Este regresó a La Habana y, cuando se enteró del naufragio del Valbanera, el disgusto le llevó a la muerte, cuando en realidad su esposa estaba viva.

Y fue aquí, en las costas del poniente del Atlántico, el mismo océano que tres años antes había sido la tumba de otros miembros de la familia Benítez, donde la fatalidad quiso que encontraran la muerte estos otros miembros de la misma familia.

El periódico tinerfeño El Imparcial, el 20 de septiembre de 1919, publicaba en su primera página un corto dramático: Noticias de Cádiz acogen el rumor de haberse ido a pique en su travesía de Puerto Rico a La Habana el vapor “Valbanera”, de la compañía de Pinillos, el que hace poco zarpó de esas isla para la de Cuba. Ha sido extraordinario la impresión que estos rumores han producido. La fatal noticia llegó a La Palma. De nuevo el dolor dejó huella en la familia palmera.

En 1992, cuando contaba 80 años de edad, Pilar Perdigón Benítez escribió a su nieto Álvaro Fernández Martín los recuerdos del hundimiento del Valbanera, diciendo:



Hoy cuando leía -Proyecto Valbanera- sentí gran emoción, volvió a revivir en mí, aquella tragedia que ocurrió cuando yo apenas tenía 8 años y que ahora remotamente los recuerdos me vienen en bandadas. Sí, recuerdo aquellos días, de los rumores de si era, o no, verdad del hundimiento del Valbanera. Entonces los medios de comunicación, no eran tan rápidos como los actuales. Por este motivo la familia Benítez Rodríguez, tuvo unos días terribles de incertidumbre, pero siempre con la esperanza de que hubieran saltado por Santiago de Cuba. Pero no fue así.

Por fin llegó la trágica noticia de la verdad del naufragio. Todavía tengo en mi mente la desesperación de la familia, sus llantos, lament
aciones, toda aquella barahúnda me daba pánico, ahora pienso que sin duda sería porque era muy niña, pero sin embargo se me viene a la imaginación un presagio que mi prima Carmencita auguró unos días antes del viaje. A media noche se despertó llorando desesperadamente y gritando. "¡Mamá, mamá, no quiero irme para Cuba, que estaba soñando que el barco se hundía y me estaba ahogando, ahogando...!". La madre trataba de consolarla, pero la niña insistía: “¡Que no me voy, que tengo miedo!”. Esto lo presencié yo porque dormía a su lado y me despertó su amargo llanto.

¡Qué cosas tiene la vida!



Nota manuscrita de Pilar Perdigón



Así termina su vivencia y relato Pilar Perdigón Benítez.

En un aparte Pilar Perdigón hace constar los nombres de los familiares directos fallecidos en los dos naufragios: Otra catástrofe ocurrida en “El Príncipe de Asturias” en marzo de 1916. Viajaban para Argentina, mi abuela María del Pino Rodríguez Torres, viuda de Benítez, con sus dos hijos María del Carmen y Ezequiel Benítez Rodríguez. Perecieron víctimas del naufragio del vapor “Príncipe de Asturias” en la madrugada del 5 de marzo de 1916, frente a Santos en las costas de Brasil; y en otra nota recoge: Los que perecieron víctimas del naufragio del vapor “Valbanera” en septiembre de 1919. Mi tía Francisca Benítez Rodríguez4 de Martín y sus tres pequeños hijos, Juan, Carmencita y Pinito (mis primos) y mi hermana Isabel Perdigón Álvarez –viuda de Ezequiel Benítez Rodríguez.

El cruel deseo de mayor felicidad de Isabel Perdigón5 se cumplió encontrando la misma tumba que su amado esposo. La loza azul del océano Atlántico tapó para siempre los cuerpos sin vida de Ezequiel e Isabel y de otros familiares que esperaban encontrar fortuna en América, Argentina y Cuba. Leyendas y realidad de la mar tenebrosa que recuerdan, aún con lamento y dolor, las nuevas generaciones de la familia palmera de los Benítez-Perdigón. Y el fatal destino de la mar creó la leyenda.



Los Llanos de Aridane. A la derecha, casa donde vivía en 1920 Agustín José Benitez Rodríguez




("La leyenda de la familia Benítez y el naufragio del "Príncipe de Asturias" y "Valbanera", María Victoria Hernández, Diario de Avisos, 11 de febrero de 2001, p. 30).



___________________


1. María del Pino Rodríguez Torres era natural de Las Palmas, casada con Agustín Benítez Hernández de la misma naturaleza, escribano de actuaciones del Juzgado de primera instancia en Santa María de Guía y Santa Cruz de La Palma. Se establecieron en Guía (Gran Canaria), en 1875 tenían domicilio en la calle Los Herreras y en 1889 en el callejón de León. En este municipio nacieron, que sepamos, sus hijos Agustín José Gonzalo (1875-1948), quien fuera Secretario Municipal de Los Llanos de Aridane; y José Agustín Felipe Neri (1889-1956), reconocido periodista en la prensa de La Palma y de Cuba, donde emigró en 1909.
          Este último se casó con Esther Heyman, natural de Nueva York. En el padrón de habitantes de Los Llanos de Aridane del año 1920 figura empadronado como huésped, junto a su esposa, en la casa Nº 38 de la calle Pedro Poggio (hoy Calle Real) junto a su hermano Agustín José, la esposa de este último, Josefa Lorenzo Martín, y los hijos de estos: Josefa, Agustín José y María de los Dolores.
          Ambos hermanos figuran en el recordatorio In memoriam del naufragio del Príncipe de Asturias.

2. Ezequiel Benítez Rodríguez era natural y vecino de Santa Cruz de La Palma. El periódico tinerfeño Gaceta de Tenerife, el 14 de marzo de 1916, en su página 1, publicaba lo siguiente: Nota de La Palma. Gran sentimiento ha causado en esta isla el naufragio del trasatlántico “Príncipe de Asturias” donde hacían viaje para América apreciables personas de esta localidad. Entre ellas iba con su familia el apreciable joven D. Ezequiel Benítez presidente que fue de la “Juventud católica”.

3. El destino determinó que Higinio Carmona Pérez fuera testigo, el 24 de enero de 1916, de la boda canóniga de Ezequiel Benítez Rodríguez e Isabel Perdigón Álvarez, en calidad de Secretario Suplente del Juzgado Municipal de Distrito de Santa Cruz de La Palma, y diera fe de ello en la inscripción del Registro Civil. Cuarenta días después encontró la muerte, junto a Ezequiel Benítez, en el naufragio del Príncipe de Asturias.

4. Isabel Perdigón figura en el recordatorio In memoriam del naufragio del Príncipe de Asturias. Era vecina de Santa Cruz de La Palma y natural del Puerto de la Cruz, hija de Miguel Perdigón Méndez y Trinidad Álvarez Carrillo. Perdigón Méndez fue concejal de Santa Cruz de La Palma. Contrajo matrimonio tres veces. Los dos últimos con dos hermanas Benítez Rodríguez y, por tanto, hermanas de su yerno Ezequiel Benítez Rodríguez, náufrago del Príncipe de Asturias.

5. Francisca Benítez Rodríguez figura en el recordatorio In memoriam del naufragio del Príncipe de Asturias.






Anexo

En la magnífica hemeroteca Archivo Prensa Digital Jable, de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, se pueden consultar las siguientes reseñas periodísticas sobre el naufragio del vapor Príncipe de Asturias. Por ser más conocidas la del Valbanera no las recogemos en este trabajo.


- El tinerfeño La Opinión, el 14 de marzo de 1916, publica, con el titular "De La Palma" referencias a que la Junta Directiva de la Sociedad la “Gran Peña” había suspendido durante ocho días toda clases de festejos en señal de duelo por las víctimas del naufragio del Príncipe de Asturias, entre los que se encuentran distinguidas y apreciables personas de Santa Cruz de La Palma. También sobre la “Misa de Réquiem”, en sufragio de las almas de los náufragos en el templo de El Salvador.


- Diario de Tenerife, el 18 de marzo de 1916, pág. 2, recoge:

La prensa de Santa Cruz de La Palma publica sentidos artículos necrológicos por las víctimas de la catástrofe del vapor español Príncipe de Asturias.

Entre los pasajeros se aquella isla que sucumbieron en el trágico viaje figuraba D. Néstor Arozena y Arozena, D. Higinio Carmona Pérez, D. Ezequiel Benítez Rodríguez, su hermana Carmen y su señora madre, a cuyas familias enviamos nuestro sentido pésame.


- El grancanario Diario de las Palmas, el 15 de marzo de 1916, pág. 1, publica los siguientes titulares desarrollados:

El naufragio del “Príncipe de Asturias: Salvamento de pasajeros y tripulantes. Londres 6; Primera Lista de supervivientes.- Suicidio del capitán. Río de Janeiro 6.-; Cerca de quinientas víctimas.- Horribles detalles. Río de Janeiro 6.-; La plana mayor del buque náufragos.- Algunos salvados y desaparecidos. Cádiz 7.-; Hablando con el Sr. Pinillos. –Lo que costó el buque.- Sus características- Pésame del alcalde de Cádiz. Cádiz 7.-; Lista de tripulantes y pasajeros salvados. Cádiz 7.-; Un telegrama del Rey. Sin nuevos detalles. Cádiz 8.- El pasaje de primera del “Príncipe de Asturias”. Cádiz 8.-; Restos del naufragio.- Manifestaciones de pésame Cádiz.8.


- El tinerfeño Gaceta de Tenerife, el 16 de marzo de 1916, pag. 1: El naufragio del “Príncipe de Asturias”.


- El grancanario Diario de Las Palmas, el 31 de marzo de 1916, pág. 1: La catástrofe del “Príncipe de Asturias". Una suscripción.


- El tinerfeño El Progreso, el 5 de abril de 1916, pág 1: Los supervivientes de un naufragio.


- El tinerfeño Gaceta de Tenerife, del 10 de abril de 1916, pág. 2: Los náufragos del “Príncipe de Asturias". El acto de ayer en la parroquia de San Francisco.





Comentarios
Martes, 05 de Abril de 2016 a las 05:26 am - Ana Perdigon

#19 Vivo en Sancti Spiritus Cuba, Estoy impresionada por la tragedia de los perdigones, y la curiocida de saber de mis antepasados me hes de interes pues es parte de la lógica de haber nacido en Cuba teniendo sangre Española. Segun mi abuelo paterno sus padres eran Españoles y por lo que se la familia Perdigon en Cuba no es muy numerosa por lo que se rumora que somos una misma familia aunque se han dispersado a diferentes lugares del país. Por lo que se hay perdigones en la Habana y Sancti Spiritus. A lo que dedusco de los perdigones es que son buscadores de una mejor vida, pues no son sumisos a vivir en la miceria.

Martes, 05 de Abril de 2016 a las 04:02 am - raimundo Perdigon Brito

#18 Soy de la familia perdigon nací en santi spiritus Cuba ,saludos fraternales y cariñosos para los perdigones de todo el mundo porque los considero una misma familia a la cual me siento orgulloso de ser uno de ellos En estos momentos resido en Homestead Florida, Estados Unidosaparte de la triste historia de lo ocurrido me puede mucho interés conocer de mis ancestrosme gustaría conocer alguno de ustedes pues me da mucha curiosidad Cuál es su manera de pensar y los considero personas muy buenas trabajadoras emprendedores y muy optimistas en la vida, a todos Un fuerte abrazo.

Sábado, 05 de Marzo de 2016 a las 10:51 am - Guillermo Casañas Perdigón

#17 Hoy, 5 de marzo de 2016, hace CIEN años del hundimiento del vapor de la naviera Pinillos "Príncipe de Asturias" naufragó frente a las costas de Brasil, llevándose consigo, entre otras muchas, a mi bisabuela Pino y a sus hijos (mis tíos-abuelos) Ezequiel y Carmen. Hoy se celebrará una misa en la Parroquia de El Salvador de Santa Cruz de La Palma. Que todos ellos descansen en paz.

Viernes, 10 de Julio de 2015 a las 23:26 pm - carlos eduardo perdigon florez

#16 impreionante haber encontrado este articulo

si algun perdigon se quiere poner en contacto este es mi correo:

cepf1998@outlook.es

soy de colombia :)

Lunes, 16 de Marzo de 2015 a las 01:21 am - Verónica Britos Perdigón

#15 Hola, estoy comenzando a buscar sobre mis orígenes familiares... Alguien tiene datos sobre ramas de Perdigones que hayan llegado a Uruguay?

Lunes, 02 de Septiembre de 2013 a las 14:08 pm - Nicolás Perdigón Luis

#14 Yo llevo mas de medio siglo en Baleares y soy de La Orotava, de la familia de escultores y mi abuelo fué dibujante de las alfombras de La Orotava y la academia de dibujo lleva el nombre de un tio mio, por parte paterna.

Lunes, 02 de Septiembre de 2013 a las 14:02 pm - Nicolás Perdigón Luis

#13 Como dice María Victoria Hernandez, en su comentario del 16 de abril de 2009, la familia Perdigón, procede de La Orotava y Puerto de la Cruz de la isla de Tenerife, yo mismo procedo de la Orotava y llevo en Baleares, mas de medio siglo

Viernes, 04 de Mayo de 2012 a las 15:37 pm - nelson enrique silva perdigon suarez

#12 mis abuelos,benjamin perdigon y su esposa isabel de perdigon, son de las islas, especificamente santa cruz de tenerife, hay quien dice que de ico de los vinos, y se vinieron a venezuela, en el año 1800 y algo mas, quisiera saber si hay alguien que sabe algo de ellos

Domingo, 13 de Febrero de 2011 a las 20:48 pm - María Victoria Hernández

#11

Respondiendo a Guillermo Casañas Perdigón:

Muchas gracias por las aclaraciones de la gran tragedia familiar. Aún hoy después de tantos años parece mentira.

Los datos a que hace referencia me los facilitó Eugenio Carballo, ya fallecido. Tomo nota he intentaré enmendar las impresiciones.

Reitero mi agradecimiento,

Domingo, 13 de Febrero de 2011 a las 20:34 pm - Guillermo Casañas Perdigon

#10 Hola Mª Victoria, soy Guiilermo Casañas Perdigón, hijo de Mª Pino Perdigón Benítez, fallecida en 1988. Quiero felicitarte por el relato de la tragedia familiar y los detalles que aportas en los naufragios del Príncipe de Asturias y el Valbanera, pero he de hacerte 2 puntualizaciones: nadie, absolutamente nadie, de nuestra familia desembarcó en Santiago de Cuba, y la otra es que la anécdota de la sopera que cayó al mar no tiene nada que ver con el Valbanera, ya que ese hecho ocurrió muchos años después en la bahía de S/C de Tenerife, es más, la persona que intentó alcanzar la sopera al barco también cayó al agua (Simón Sosvilla), siendo rescatado inmediatamente después, eso sí, la sopera se quedó en el fondo del mar.

Jueves, 15 de Julio de 2010 a las 05:38 am - estefania perdigon

#09 excelente trabajo.. me gustaria saber mas de mis antepasados.. y si saben de otras paginas wed les agradeceria hacermelas llegar.. tambien formo parte de la familia los perdigones y me gustaria saber la historia completa.. gracias y espero poder conocer a mas familiares un abrazo enorme.. se despide estefania perdigon.

Domingo, 15 de Noviembre de 2009 a las 12:35 pm - Manuel Perdigón García

#08 He quedado impresionado por el drama familiar.

El apellido Perdigón es originario de las cercanías de Laredo (Cantabria) y desde allí se ha expandido por toda España y América.

Yo pertenezco a la rama extremeña, nacido en Mérida (Badajoz).

Si algún Perdigón quiere ponerse en contacto conmigo mi correo es

manuelperdigon@hotmail.com

Saludos a todos los Perdigones.

Por favor, mandarme este artículo. Estoy en un ordenador ajeno y no sé si lo podré tener en el mío.

Jueves, 07 de Mayo de 2009 a las 19:33 pm - Mguel Perdigón Ferraz

#07 Estupendo articulo de esta historia familiar que tantas veces habia oido narrada en comidas familiares. Que mala suerte tubo esa parte de mi familia, creo que cosas así nos acercan un poco mas a todos a la realidad que vivimos a dia de hoy en Canarias, cuando cientos de personas se dejan la vida en nuestras costas por el solo hecho de imaginar ua vida mejor.

P.d: Encuentro este articulo de casualidad, indagando sobre los origenes de la familia que como se ve arriba era un poco agitada, con mudanzas, casamientos entre cuñados etc.

Un saluo y Gracias.

Jueves, 16 de Abril de 2009 a las 13:25 pm - María Victoria Hernández

#06 Gracias a Marcia, Elizabeth y Antonio. Esa fue la historia lamentable. Para Elizabetn, efectivamente la familia Perdigón es original de La Orotava y Puerto de la Cruz ( Isla de Tenerife). En la isla de La Palma hay \"Perdigones\" y tienen el mismo tronco familiar, Miguel Perdigón Mendez. Para Marcia gracias por las páginas web, las veré con cariño y detalle.

Miércoles, 01 de Abril de 2009 a las 22:32 pm - elizabeth perdigon

#05 Escriba aquí el comentario Agradezco la historia,ya que mi abuelo vino a Venezuela por esos años,murió siendo yo muy niña y no tengo recuerdos ni noticias de la familia que dejó en Canarias,su nombre era Benjamin Perdigon Garcia,së que el apellido Perdigon es más o menos frecuente en esa zona pero si alguien conociese de su familia me gustaria contactala por este medio.Los nombres de mis bisabuelos eran Petra Garcia de Perdigon y Agustín Perdigon,aparentemente vivian en Orataba

Domingo, 29 de Marzo de 2009 a las 22:52 pm - MARCIA SANCHEZ

#04 Me sumo a los votos de cariño a la familia Benitez y Perdigón. Y les escribo aqui porque mis abuelos tambén fuerón en ese Transatlántico, pero se fuerón a Brasil y se quedarón alli a vivir y después de este viaje, cuando iba a volver a España, cuando naufragó. Doy gracias a Deus de que no estuvierón en este viaje, caso contrario no estaria contando-les esto. Hay una página de Brasil que cuenta qué pasó, ya que me interesé por esta história por la casualidad de que naufragara justamente después de que mis abuelos y tios abuelos hubiessen quedado en Brasil.

aqui les dejo la página web donde hay datos y fotos del naufrágio.

http://www.naufragiosdobrasil.com.br/naufprincipeasturias.htm

Miércoles, 04 de Marzo de 2009 a las 20:03 pm - antonio herrero

#03 Excelente trabajo de investigación como siempre. Te animo a que continues por esta línea ya que a los que nos gusta la historia nos apasiona la profundidad con la que tratas los temas. Felicidades.

Viernes, 27 de Febrero de 2009 a las 14:45 pm - María Victoria Hernández

#02 Gracias José Agustín, desde tan lejos (USA) y llega tu voz a Canarias. Me gustaría que la familia continúe dejando su testimonio en esta página, para evitar que el lector no dude que lo que relatamos fue cierto. Cariños a la amplia familia Benítez y Perdigón y recuerdo profundo para con los náufragos (1916-1919) que han entrado en la historia lamentable y trágica de la emigración.

Viernes, 27 de Febrero de 2009 a las 01:24 am - Jose Agustin Carballo Benitez

#01 Agradezco a mi amiga Maria Victoria Hernandez Perez (Vicky) la publicacion de este recuento de las tragedias del PRINCIPE DE ASTURIAS y EL VALBANERA, en las que perdieron la vida mi bisabuela

MARIA del PINO RODRIGUEZ TORRES y varios tios abuelos y primos.

Alma Llanera / XIV Encuentro Internacional de Improvisadores por el Casco Viejo de Corralejo