Muerto su padre, se traslada con su madre, tinerfeña, a Santa Cruz de Tenerife, donde fijan su residencia, hace sus primeros estudios y se despierta su vocación literaria. En 1852, colabora en el Círculo Científico y Literario de Madrid. Y, más tarde, en El Instructor y Correo de las Damas y en El Eco del Comercio*, de Tenerife. Traba contacto con significados poetas tinerfeños de ese momento, como Manuel Marrero Torres*, Diego Estévanez Murphy*, Claudio F. Sarmiento* o Victorina Bridoux*. Enferma de tuberculosis y traslada su residencia a Tegueste, localidad en donde muere a los veinte y siete años. En 1891, un grupo de familiares y amigos publica su obra reunida en el volumen Poesías de José Benito Lentini.
Foto: detalle de retratao tomado de http://lopedeclavijo.blogspot.com
