Revista nº 859
ISSN 1885-6039

La Cueva Pintada edita un libro sobre el impacto de las cavernas en la literatura de viajes.

Sábado, 06 de Octubre de 2007
Redacción BienMeSabe
Publicado en el número 177

La obra hace especial mención a la imagen que los viajeros ilustres y anónimos se llevaron de la propia Cueva Pintada a lo largo de los siglos.


El Museo y Parque Arqueológico Cueva Pintada (Gáldar) ha editado el libro El viaje literario y la cueva: Imágenes de la memoria, un volumen que hace un repaso a las conferencias y ponencias que se presentaron en las jornadas del mismo título que se celebraron en la instalación museística y cultural gestionada por la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico y Cultural del Cabildo de Gran Canaria durante noviembre y diciembre de 2006. El trabajo, coordinado por el filólogo de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria Santiago Henríquez, hace una reflexión sobre la huella que las cavernas en general y la Cueva Pintada, en particular, dejó en los viajeros que a lo largo de los siglos han recorrido el mundo y que plasmaron sus experiencias e inquietudes en obras literarias que se distribuyeron por amplias zonas del globo en los más diversos idiomas. La edición de este libro, que ya está a la venta, ha contado con la colaboración de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria o el Ayuntamiento de Gáldar, entre otros.

El volumen hace un repaso al papel de la cueva como espacio pintoresco y aventurero en la literatura viajera a través de un recorrido que va desde las catacumbas de Alejandría, en Egipto, hasta las famosas cuevas del Sacromonte granadino. Pero una parte importante del libro está dedicada al impacto de la propia Cueva Pintada en los viajeros que nos visitaron: “Se trata de un libro de historias personales. Un libro de viajeros famosos y anónimos que se interesaron por una parte de nuestro patrimonio que no empezó a interesar a los propios canarios hasta mucho tiempo después”, señala Henríquez, quien espera que este trabajo sea “un toque de atención para poner de manifiesto la importancia de mantener nuestro patrimonio histórico tal y como se merece”.

En este sentido, el filólogo del centro docente universitario destacó que la propia actuación museística que se ha llevado a cabo sobre el yacimiento es un ejemplo de cómo algunos viajeros soñaron la cueva y destacó la visión adelantada de Olivia Stone, una viajera inglesa que visitó Canarias en la década de los 80 del siglo XIX y descubrió una cueva “abandonada y llena de basura”. “Ella habló con el alcalde de Gáldar y le dijo que había que hacer algo con este espacio, restaurarlo, vallarlo y utilizarlo como una atracción turística. Hoy vemos como ese sueño se ha hecho realidad y contamos con uno de los espacios museísticos más impresionantes del mundo”, señaló. “Hasta hace poco tiempo, no eran muchos los vecinos de Gáldar que sabían todo el enorme patrimonio arqueológico y cultural que tenían bajo sus pies pero había viajeros ingleses, alemanes, canadienses o estadounidenses, entre otros, que ya se habían interesado por el rico patrimonio de la isla y lo habían difundido en sus países de origen a través de sus libros, diarios y relatos”, señaló.

Henríquez señala que muchos pasajes que hablan o parecen hablar de la Cueva Pintada nos muestran un yacimiento que en nada se parece a lo que en la actualidad puede disfrutarse en el Museo y Parque Arqueológico. En este sentido, el filólogo grancanario habló de un relato alemán del siglo XIX que nos habla de una cueva que era mucho más grande que la actual. “El relato es curioso y el autor nos dice que entra en la cavidad con temor ante su magnitud. Después nos hace una descripción de unas pinturas geométricas con triángulos y cuadrados que parecen hacer referencia a la propia Cueva Pintada, pero nos habla de corredores angostos y largos que lo más seguro hayan ya desaparecido”, señaló.


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