Revista nº 858
ISSN 1885-6039

La folía canaria: posibles orígenes, peculiaridades en su forma en Canarias y análisis de sus características en la actualidad. (II)

Lunes, 24 de Diciembre de 2007
Roberto Díaz Ramos
Publicado en el número 189

Y continuamos con la segunda y última parte del artículo sobre la folía canaria, en la que se proponen varias hipótesis sobre su origen para terminar con algunas conclusiones derivadas del presente trabajo.


HIPÓTESIS DE PARTIDA ACERCA DEL POSIBLE ORÍGEN DE LA FOLÍA CANARIA.

Son muchas y muy diversas las opiniones que, acerca de los posibles orígenes de la Folía canaria, se han expuesto desde el siglo XIX, abarcando un gran abanico de posibilidades, aunque la mayoría sin fundamentar de manera suficiente.

La primera opinión que encontramos, por orden cronológico, es la de Domingo J. Navarro, quien, una vez más en Recuerdos de un noventón, expone la siguiente opinión:

(...) El baile existió en todas las solemnidades de los más antiguos pueblos y en los acontecimientos notables de las hordas salvajes.

Y, más adelante:

(...) Hay sobrada razón para asegurar que fué baile de los antiguos canarios, conservado sin alteración por nuestros mayores (...)

El autor se refiere aquí a los aborígenes canarios (las hordas salvajes; los antiguos canarios), atribuyéndoles la invención de la Folía canaria, y, aún más, alabándoles en otro fragmento por el refinamiento social de la danza, y por el tributo que, según él, hace a la mujer (tipo perfecto del hidalgo y galante pueblo que rinde homenaje al hermoso y débil sexo). En este sentido, Navarro concluye el apartado de sus memorias dedicado a la Folía con la siguiente sentencia:

Si como creemos las folías fue el baile de nuestros aborígenes, debe tenerse en cuenta cuando se trata de averiguar el grado de civilización que alcanzó aquella inteligente y vigorosa raza.

Por último, Domingo J. Navarro, asegura en otro fragmento que las folías canarias no tenían ni tienen semejanza con ningún baile nacional ni extranjero.

Otros autores a tener en cuenta son los hermanos Luis y Agustín Millares Cubas, quienes, en el Léxico de Gran Canaria (1924), plantean la siguiente pregunta: ¿Es de origen Portugués? ¿Es un legado de la raza indígena?, al referirse a la Folía canaria, que definen como el clásico esparcimiento canario (...) en el que alterna el canto y el baile.

Talio Noda Gómez, por su parte, hace la siguiente observación al tratar la procedencia de la Folía canaria en La música tradicional canaria, hoy (1978):

De remoto origen portugués, fue modificada en Andalucía en el siglo XVI, coincidiendo con una adaptación cortesana de danzas populares. Así dejó de ser la danza bufonesca para refinarse.

Al leer este fragmento de Talio Noda Gómez, así como al leer otras afirmaciones de otros autores, u observar la evolución de la Folía durante su historia, y en concreto la evolución de la Folía canaria, no puedo resistirme a recordar a autores como Carlos Vega, quien en El origen de las danzas folklóricas (1968), al tratar el origen de las danzas argentinas, explica que un baile popular de cualquier lugar, después de que alguien vinculado a los salones cultos lo haya visto, podría llegar a las clases altas, previo refinamiento de su forma. A posteriori, las clases populares intentarían imitar esta moda de las clases nobles, quienes la dejarían inmediatamente en el olvido. Estos cambios, finalmente, provocarían que no se recuerde el origen real de la danza, que, durante todo el proceso, ha evolucionado en su forma. El propio Carlos Vega cita también a Charles Lalo, quien, al afirmar que (...) el arte popular manifiesta, por debajo de toda esta vida en evolución, una sobreviviente técnica antigua olvidada, deformada y mezclada, nos recuerda la evolución de la misma Folía canaria, cuya evolución ha dado lugar al olvido de su origen, de su técnica original, y de las primeras influencias que pudo recibir en las Islas.

José Valenzuela Silva, en el Vocabulario etimológico de voces canarias, expone las siguientes consideraciones sobre la Folía canaria:

(...) Si bien acusan probable parentesco con las [formas musicales] catalanas. De los cantos populares que conozco sólo algunos antiguos andaluces, ya en desuso (carceleras, seguidillas gitanas, martinetes...) pueden compararse -a la vez que las nostálgicas alboradas gallegas y los fados portugueses- con la música y el baile de nuestras sentidas y señoriales folías.

En 1992, José Luis Concepción escribe en el Diccionario enciclopédico de Canarias “Pueblo a Pueblo”:

La “Folía”: Introducida en el siglo XVIII y de origen portugués o francés según los diversos autores.

En 1997, José Antonio Pérez Cruz, dentro de la obra Los símbolos de la identidad canaria (VVAA), dice que la Folía es símbolo del Archipiélago. Desde su llegada, cuya procedencia se la dan al bolero.

Por último, en unos apuntes de la Escuela Municipal de Etnografía y Folklore del Excmo. Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, se recoge la siguiente observación:

Danza colectiva de origen galaico-portugués, procedente del fandango y el bolero peninsulares, llegada durante el siglo XVI como baile acortesanado (...).

Ninguna de las consideraciones expuestas hasta el momento están respaldadas en justificaciones serias. Más bien se basan en intuiciones o en la afirmación de similitudes en cuanto al carácter melancólico de la Folía y el resto de formas mencionadas.

Por otra parte, existen en la actualidad dos hipótesis principales, al margen de las expresadas en las citas anteriores, que pasan por ser las más aceptadas: la procedencia de la Folía canaria a partir del fado portugués, o de la Folía histórica. Estas dos hipótesis son las dos principales líneas de trabajo de esta investigación.

Es significativo que no encontremos autores que traten el origen de la Folía desde la perspectiva del fado (excepto la mención que, como hemos visto, hace José Valenzuela Silva en el Vocabulario de voces canarias), siendo, posiblemente, una mera hipótesis sin posibilidad de ser suficientemente demostrada, aunque se haya convertido en teoría de general aceptación para algunos. Quienes defienden esta posibilidad, sólo se fundamentan en los parecidos de ambas formas en cuanto a su alternancia instrumental-vocal, y a su carácter, pero no existe ninguna afirmación teórica que demuestre que realmente la Folía canaria fue originada a partir del fado portugués.

Retomaré esta hipótesis en las Conclusiones, para pasar ahora a comentar la hipótesis de la procedencia de la Folía canaria a partir de la histórica.
Esta posibilidad está recogida en el estudio más serio que tenemos hasta el momento sobre los orígenes de la Folía canaria. Se trata del artículo La folía histórica y la folía popular canaria, publicado por el musicólogo canario Lothar Siemens en 1965, en la Revista del Museo Canario. En este estudio, Lothar Siemens realiza una comparación entre la las melodías y bajos tipos de la Folía histórica y la Folía canaria, aunque en su esquema comparativo, que veremos a continuación, sólo tiene en cuenta la melodía de las púas en la Folía canaria, dejando fuera el canto y la mayor parte de la Folía.

Podemos ver en esta cómo, efectivamente, ambas formas coinciden, y se podría considerar que la Folía canaria es una variación de la histórica:

  

Fuente: Siemens, L., La folía histórica y la folía popular canaria, Revista de El Museo Canario, Las Palmas de Gran Canaria, 1965, Nos. 93-96, Año XXVI.

Sin embargo, la interpretación de este esquema podría ofrecer algunos problemas. Por una parte, como ya hemos dicho, Lothar Siemens deja fuera la comparación de una parte importante de la Folía, puesto que sólo tiene en cuenta gran parte de la melodía de púas. Además, cuando la Folía modula a Do Mayor, Lothar Siemens justifica las notas Sol-Do del bajo como una confirmación de la tonalidad, sin considerar el resto de bajos del mismo fragmento vocal. En este sentido, por otra parte, cuando se repiten los dos últimos bajos antes de los cambios de tonalidad, cuando comienza el solista a cantar, el autor lo justifica como un proceso de modulación en el que se confirmaría la nueva tonalidad, siguiendo un procedimiento típico del barroco, posible época de entrada de la Folía en Canarias.

Por último, Lothar Siemens reconoce en su estudio que se pueden encontrar en la Folía canaria una serie de fórmulas melódico-rítmicas que recuerdan a la sonoridad andaluza, y que serían básicamente las cadencias melódicas frigias de tipo “cadencia andaluza” que se dan en los finales de frase musical, y el canto de la copla entre los solos instrumentales, de manera que recuerda a las formas musicales tradicionales del Sur de España.

Finalmente, Siemens concluye su estudio afirmando que la folía canaria desciende (...) de la folía histórica en su acepción barroca; que, si bien algunas variantes cantadas pueden recordarnos a figuras de la música popular española, no cambian las estructuras del origen culto de la Folía canaria; que es necesario ahondar en el aspecto de la danza de la Folía canaria, ya que podrían derivar seguramente de la danza de la Folía en el siglo XVI.; y que la popularización de la Folía pudo haberse dado en cualquier momento del barroco.

CONCLUSIONES.

Para poder concluir este estudio sobre los posibles orígenes de la Folía canaria, creo necesario empezar por refutar la idea de su descendencia a partir del fado portugués, de la que no he encontrado, en ningún caso, ninguna aportación teórica fidedigna, que no se base, de la misma manera que hemos observado en las citas de de los autores anteriores, en intuiciones, similitudes superficiales, o percepciones al margen de un análisis real de las correspondientes formas musicales.

En primer lugar, el carácter restringido del fado portugués casi exclusivamente a Lisboa y Portugal, dificulta la justificación de una influencia real de esta forma en la Folía canaria.

Además, tras el análisis de ambas formas, se pueden hallar algunos datos significativos. Si bien es cierto que, en las dos formas, se da una alternancia instrumental-vocal, y, en cierto modo, el carácter del canto es “melancólico”, existen diferencias en cuanto al ritmo (ternario en la Folía canaria, binario en el fado portugués), e incluso en cuanto a la manera de producirse esa alternancia entre voz e instrumentos.

Asimismo, si ponemos atención a los modelos de comienzo de fado castiço recogidos en de la obra de Salwa El-Shawan Castelo-Branco Voces de Portugal (Edición española en Akal, colección Voces del mundo, 2000), vemos que no coinciden ni se asemejan en ningún caso al patrón melódico de comienzo de cualquier Folía canaria (véase, por ejemplo, la melodía de Folía canaria en el esquema comparativo propuesto más adelante).



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Fuente: CASTELO-BRANCO, S., Voces de Portugal, Trad. Ana Isabel Moya y María José Morales, Editorial Akal, Colección Voces del mundo, Madrid, 2000.

Por último, hay que tener en cuenta un importante dato cronológico que rebate cualquier afirmación que relacione la Folía canaria con el fado portugués. Mientras que la Folía canaria pudo haberse popularizado durante el barroco, siendo conocida con seguridad en el siglo XVIII, los primeros datos que tenemos sobre el fado portugués nos remiten a los suburbios lisboetas en el segundo cuarto del siglo XIX (Brito, 1994). De esta manera, existe un desfase temporal difícil de explicar, y que, en cualquier caso, impide demostrar que el fado haya influido determinantemente en la Folía canaria.

Dicho esto, expondré a continuación mi hipótesis, en la línea de la descendencia de la Folía canaria a partir de la Folía histórica, un complejo estructural compuesto de melodía y bajo acompañante (como dije al principio), que servía de base para realizar variaciones hasta bien entrado el siglo XVIII:

(Escuchar audio aquí.)

El primer paso para demostrar mi hipótesis fue la realización de una comparación alternativa a la ofrecida por Lothar Siemens en La folía histórica y la folía popular canaria, más completa si cabe, al comparar todas las melodías que intervienen en la Folía canaria (tanto de voces como de púas, así como todos los bajos que toca la guitarra), con las melodías y bajos de la Folía histórica.

Este esquema, en el que me fundamento, es el siguiente:





(Escuchar audio aquí.)

Podemos observar claramente en este esquema cómo todas las melodías que intervienen en la Folía canaria coinciden con las de la Folía histórica.

Además, en las partes que Lothar Siemens deja sin explicación en su esquema, por dejar fuera de estudio las partes del canto, y de las púas durante el canto del solista, vemos que hay justificación melódica y armónica. En la parte en que la Folía modula de La menor a Do Mayor, por ejemplo (primera hoja de la comparación), el Sol del bajo anterior constituye el momento de la modulación a la nueva tonalidad, y, a partir de ahí, todas las melodías coinciden con las de la Folía histórica partiendo de Do. Lo mismo pasa, tal como señalo en la comparación, cada vez que la Folía modula.

Finalmente, mis conclusiones acerca del origen de la Folía canaria son las siguientes:

En la época de la consolidación de las primeras sociedades canarias, era ya conocida la forma Folía en la Península Ibérica, y, durante el siglo XVII, se trataba de una danza que pertenecía al “gusto social” en Europa. Así, teniendo en cuenta las consideraciones expuestas en el Contexto Histórico (mestizaje artístico debido a la aportación de los gustos propios de cada lugar de origen), los nuevos pobladores habrían hecho llegar la Folía a Canarias, donde se difundiría, en primer término, entre las clases cultas.

Dos factores histórico-sociales influirían en el descenso de la primitiva Folía, desde las clases cultas a las populares:

En primer término, los cambios económicos y sociales producidos por la caída del comercio de la caña de azúcar y el auge del comercio del vino, que afectarían las estructuras de poder de las islas. En estos momentos tuvo lugar un importante empobrecimiento de algunas familias adineradas, y la aparición de nuevas familias que tomaron el relevo, sobre todo en Gran Canaria. Los altibajos en los posteriores motores económicos isleños (vino, orchilla...) redundaron de igual forma en una continuación de estos cambios.

En segundo término, la caída del Antiguo Régimen pudo influenciar a posteriori en la popularización de la Folía canaria, en tanto que propició importantes cambios en los usos y gustos sociales.

Estos avatares habrían favorecido finalmente la extensión de la Folía canaria hacia los ambientes populares. Las familias que anteriormente habían sido ricas, habrían seguido bailando esta danza en sus nuevos ámbitos, y el abandono de algunas costumbres de las clases cultas, en detrimento de las “modas” que llegaban tardíamente desde afuera, habrían propiciado que la Folía se difundiera en los ambientes menos cultos (una vez más me remito a las similitudes con lo que explica Carlos Vega en El origen de las danzas folklóricas).

Con el paso del tiempo, el mantenimiento de la Folía de manera oral, así como los sucesivos cambios históricos y sociales, habrían hecho que la música de esta forma variara. Recibiría, además, otros tipos de influencias externas en Canarias, a causa del cruce de los diferentes gustos de los pobladores, que marcarían la formación final de la Folía canaria, aunque sin indicar, en ningún caso, ninguna descendencia directa de ésta a partir de esas formas (este aspecto serviría también para refutar a los autores señalados en las primeras citas del apartado de Hipótesis). Estas influencias, por otra parte, se reducirían básicamente a las cadencias “de tipo andaluz”, y a las características del canto de solista alternado con solos instrumentales.

Así pues, hacia mediados o finales del siglo XVIII se habría consolidado la estructura actual de la Folía canaria, o se habría llegado a una forma muy aproximada. Domingo J. Navarro, en Recuerdos de un noventón, nos da, una vez más, un dato importante en el que me he apoyado para hacer esta afirmación. Navarro afirma que nuestros abuelos apenas conocieron la malagueña, las seguidillas y el fandango: su baile preferente y dominante fue el de las Folías en todas sus fiestas y diversiones.

Teniendo en cuenta que este autor nació en 1803, al referirse a nuestros abuelos, pudo haberse remontado a una o dos generaciones anteriores a él, llevándonos aproximadamente a mediados del siglo XVIII. Además, en las descripciones de la Folía canaria hechas por Navarro, y que hemos visto anteriormente, podemos percibir muy poca variación con respecto a las características actuales de la danza.

Lo que sí es seguro es que, al menos, durante el siglo XX, la Folía canaria ha permanecido prácticamente invariable, ya que las grabaciones hechas durante la centuria no muestran cambios significativas más allá de los mínimos propios de una interpretación en base a unos modelos básicos comunes que son utilizados libremente, como he explicado al principio. Habiendo visto que se ha podido conservar fielmente la Folía, de manera casi exclusivamente oral, durante el presente siglo, hemos de presuponer que no debió haber demasiadas variaciones hasta el siglo XX.

Por todo lo que he explicado, concluyo que, definitivamente, la Folía canaria deriva sin duda de la Folía histórica, y que no se puede demostrar ningún otro tipo de influencia determinante (como, por ejemplo, la hipótesis del fado portugués).

Los primeros pobladores europeos habrían traído la Folía a Canarias, donde se habría difundido entre las clases nobles. A causa de los cambios sociales que ha habido en el archipiélago desde el siglo XVII, ésta descendió a las clases populares, donde se extendió, y donde, presumiblemente hacia mediados del siglo XVIII, había tomado su forma y estructura actuales, convirtiéndose en uno de los elementos más significativos de nuestro actual patrimonio musical insular.

BIBLIOGRAFÍA.

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- GARCÍA, O., Folía canaria, en una Enciclopedia de la Guitarra que se publicará próximamente en Alemania (Usado con permiso del autor), 2004.
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- SACHS, C., World history of the dance, Trad. Bessie Schonberg, W.W. Norton & Company, Inc., New York, 1963.
- SIEMENS, L.,
La folía histórica y la folía popular canaria, Revista de El Museo Canario, Las Palmas de Gran Canaria, Nos. 93-96, 1965, Año XXVI.
La música en Canarias: Síntesis de la música popular y culta desde la época aborigen hasta nuestros días, El Museo Canario, Las Palmas de Gran Canaria, 1977.
- SUÁREZ ACOSTA, J.J. y otros, Conquista y colonización de Canarias, Centro de la Cultura Popular Canaria, Santa Cruz de Tenerife.
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- VEGA, C., El Origen de las Danzas Folklóricas, 2ª Edición, Ricordi Americana, Buenos Aires, 1968.
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- Apuntes de la Escuela Municipal de Etnografía y Folklore del Excmo. Ayto. de Santa Cruz de Tenerife.

Comentarios
Domingo, 13 de Febrero de 2011 a las 14:44 pm - Juan

#08 Aunque no entiendo mucho de música, cuando oigo la Folia de Vivaldi, Corelli, Falconieri, Marais, Purcell(Chaconne) y Bach, lo que oigo en relación al folklore canario es el Sorondongo, no lo que nosotros denominamos folia canaria.

¿Es posible que en la trasmisión popular a lo largo de los siglos los nombres y la música se hayan alterado?, es posble que llamemos Sorondongo a la Folia sin darnos cuenta, y llamemos folia a otra cosa que por tanto resulta más dificil de encuadrar.

Domingo, 25 de Abril de 2010 a las 22:29 pm - Frank Casanova

#07 No conozco mucho de esta musica , pero si les aseguro que me gusta escucharla ,pues me siento identificado con ella , mi abuelo nacio en canarias y nos sembro ese amor por su tierra , que poco a poco tambien se fue convirtiendo en mia , y su musica tambien , aunque nunca he sentido lo que es estar en tierra canaria la llevo en el corazon , Tenderete nos llega por TVE y nos trasmite ese , no se que , que tienen las islas.

Domingo, 30 de Diciembre de 2007 a las 06:43 am - Roberto Díaz

#06 Estimados/as todos/as

Gracias por sus amables palabras sobre este artículo. No sé si llega al nivel que comenta Alejandro (muchas gracias), pero en definitiva es un intento de contribuir al estudio de la música en Canarias, susceptible de ser mejorado en el futuro. En realidad se trata de un trabajo que hice cuando estaba en mi primer año de musicología para una asignatura, y de paso lo aproveché para el congreso de la Sociedad Ibérica de Etnomusicología que hubo en 2004 en Zaragoza (de ahí que se publicara en Nassarre -Revista Aragonesa de Musicología-, ya que la Institución Fernando el Católico se encargó de editar las actas). Después de tanto tiempo es una suerte que haya podido ser publicado aquí, y que lo hayan podido leer canarios o interesados en lo canario, ya que hasta ahora estaba con otras cosas que iban desde la popular music y el flamenco hasta la txalaparta, pasando por la gaita zamorana. No me niego tampoco a recomendarles un artículo que hay en ese mismo número de la revista, escrito por Fátima Bethencourt (musicóloga palmera) sobre la danza de los enanos, ni el libro que ella misma editó sobre el mismo tema con CajaCanarias en 2005.

En cualquier caso, sería muy interesante lo que comenta Erasmo González Martín. No sé si existirá la posibilidad de acceder al trabajo que menciona de alguna manera, como parte de un futuro estudio sobre el baile, pero sí es cierto que es una materia con . En realidad sería una materia con más \"sustancia\", que sería interesante abordar tarde o temprano. Gracias también por la sugerencia.

A todos, gracias por su lectura, por sus amables comentarios, y feliz año nuevo. Saludos,

Roberto Díaz

Viernes, 28 de Diciembre de 2007 a las 18:38 pm - Erasmo González Martín. Las Mercedes

#05 Muchas felicidades por este estudio.

Comparto lo manifestado por Alejandro que es este el estudio histórico-musical más completo que he podido leer sobre la folía canaria.

Me gustaría Roberto que con los conocimientos que tiene sobre esta materia, nos hiciera también un estudio del baile de las folías, que tan cuestionado está, y que nos perdemos entre tantas formas de ejecutar el baile en un mismo espacio como puede ser La Laguna, que tenemos muchos, muchos grupos, y casi todos la bailan de una forma diferente.

PD. Entre los años 1978/9 El gupo \"Chamaida\" del Colegio Público de Las Mercedes, hizo un estudio de la folía con los mayores de la zona que la habían bailado desde pequeños. Existe una grabación en vídeo de ese trabajo.

Muchas felicidades y un saludo para todos

Viernes, 28 de Diciembre de 2007 a las 09:03 am - Conchi Bautista

#04 Gracias por estos impresionantes estuidos, esperamos que pronto nos deleites con más estudios.

Lunes, 24 de Diciembre de 2007 a las 22:38 pm - José Antonio Pérez Cruz Teno

#03 Extraordinario documento el que nos obsequia Roberto. Asi vale la pena andar por Bienmesabe.

Felicidades

Lunes, 24 de Diciembre de 2007 a las 17:04 pm - ALEJANDRO C. MORENO y MARRERO.

#02 Estimado Roberto, si me lo permites, simplemente quisiera apuntar que -en mi modesta opinión- este artículo tuyo es sin duda alguna el estudio histórico-musical sobre la folía más serio y riguroso que se ha escrito hasta ahora. De este modo, sin acrimonia, solo me queda felicitarte efusivamente y darte mi mayor y más sincera enhorabuena por tan delicioso trabajo de investigación.

Un fuerte abrazo.

ALEJANDRO C. MORENO y MARRERO.

Santa María de Guía, Gran Canaria.

Lunes, 24 de Diciembre de 2007 a las 10:32 am - Güicho

#01 Gracias por la segunda parte, muy interesante, sea cual sea la fuente donde bebió las Folias que se interpretan en Canarias, solo decir que es el canto mas bonito que tenemos a mi modesto entender.

Gracias y solo desearte a ti y todos los que gustan de Bienmesabe una Feliz Nochebuena y Prospero Año Nuevo.

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