Revista nº 532
ISSN 1885-6039

David Sánchez: innovación y tradición en la artesanía del timple.

Jueves, 18 de Noviembre de 2010
Revista Océanos nº 14
Publicado en el número 340

... Innovar pero sin perder de vista la tradición. No hacer por hacer, sino hacer algo que sea funcional y que aporte algo al mundo del timple. Y rescatar cosas que están a punto de desaparecer como los timples de calabaza de agua...

 

Su pasión por el timple le llevó, con apenas 21 años, a meterse de lleno en este mundo de maderas, cuerdas y notas musicales. A sus 27 años, este joven lutier, Premio Tenerife al Fomento de la Investigación de la Artesanía de España y América 2008, desarrolla todo su arte en su taller de la Plaza Churruca, n° 8, de Santa Cruz de Tenerife, buscando la combinación perfecta entre lo tradicional y la innovación. Muestra de ello, sus timples silent, timples de cuerdas de acero, o el timple bajo. Su blog y mail: www.timplesds1.blogspot.com/ y timplesds@hotmail.com.

 

 

Revista Océanos (RO): ¿Cómo se metió en el mundo del timple?

David Sánchez (DS): Empecé como todos los lutieres, por mi afición por el timple. Tenía un timple muy, muy malo y decidí hacer uno nuevo para mejorar el sonido. En ese momento, me di cuenta de que construir un timple no es nada fácil. Me puse en contacto con un artesano, Francisco Fariña, a quien le debo casi todo lo que sé, y desde ese momento me puse a trastear con la madera.

 

RO: ¿Desde cuándo se dedica a la artesanía del timple?

DS: Llevo aproximadamente seis años. Seis años desde que empecé a jugar con las maderas, porque al principio lo que hacía eran cosas extrañas, comprobar cómo se trabajaba con la madera para llevarle al artesano una serie de dudas y poder resolverlas para comenzar la construcción.

 

RO: ¿Se necesita algún tipo de preparación?

DS: Lo primero es mucha disciplina, requiere muchas horas de trabajo. También afán de superación, tener claro que el primer timple no va a salir bien y plantearte la carrera de lutería como una carrera de fondo, de 4 ó 5 años. Incluso después de esos años seguir innovando y no tener miedo a la experimentación. Esto, unido a la paciencia, son las mejores virtudes de un artesano.

 

RO: ¿Qué es lo más complicado a la hora de hacer un timple?

DS: Para mí es la afinación. Es un sistema muy preciso donde décimas de milímetro pueden determinar si un timple afina o no. Y también el conocimiento de la madera, su potencialidad y el sonido. La repercusión de la potencialidad en el sonido del instrumento.

 

RO: ¿Qué materiales utiliza?

DS: Suelo utilizar para las cajas de resonancia maderas de palo santo, palisandro, arce. En cuestión de la madera hay un catálogo botánico donde vemos la potencialidad de las maderas, pero he probado con otras y los resultados han sido buenos; así que no me planteo tener un registro cerrado sino ir investigando.

 

RO: ¿Qué pasos sigue para su elaboración?

DS: Aparte de mi formación con Francisco Fariña, he hablado con lutieres de Argentina, he visitado talleres de lutieres de aquí como Kima, que construye para Benito Cabrera o Francisco de Rosas, que trabaja con el Colorao. Mi forma de construir es mezclando lo nuevo con lo viejo. Por eso, mi primer paso es llevar la madera a las condiciones que tú quieras. A mí me gusta decir que yo construyo cuando la madera quiere. Segundo, el trabajo de la madera, diferenciando si es mecánico para los timples más sencillos o manual para los timples de concierto. Y después, el acabado final con el barnizado y el afinado, que es lo más difícil.

 

RO: ¿Hay algún timple del que no te hayas querido separar después de hacerlo?

DS: Sí, un timple de madera de palo santo de río, que es muy difícil de conseguir ya que está al borde de desaparecer.

 

RO: ¿Cuál es tu filosofía?

DS: Innovar pero sin perder de vista la tradición. No hacer por hacer, sino hacer algo que sea funcional y que aporte algo al mundo del timple. Y rescatar cosas que están a punto de desaparecer como los timples de calabaza de agua. Me gusta restaurar instrumentos. Creo que son objetos capaces de transmitir sentimientos. Se les debe un respeto.

 

 

RO: ¿Qué músicos trabajan con tus timples?

DS: El primero que confió en mí fue Javier Castro, al que le debo un montón. Hemos trabajado en muchos proyectos con resultados fructíferos. Hemos creado un timple de cuerdas de acero, un timple silent y estamos trabajando en un timple bajo. Además, Pedro Izquierdo, Beselch Rodríguez, Benito Cabrera, que recientemente se ha llevado un timple amplificado, y algunos jóvenes talentos que empiezan a emerger están confiando en mi trabajo.

 

RO: ¿Cuál es el momento más especial a la hora de hacer un timple?

DS: Cuando le pongo las cuerdas y veo que el timple funciona y afina. Es lo que justifica mi trabajo y me da seguridad para volver al inicio. O cuando viene alguien a tocarlo, un timplista, y te da su aprobación. Y cuando los timplistas tocan y te invitan a los conciertos. Recientemente estuve en la presentación del disco de Javier Castro Dos orillas y tocó con todos los instrumentos que le construí. Y también estuve en el Auditorio, una semana después, en un concierto donde Benito Cabrera me hizo una mención. Estos son los momentos para mí más especiales.

 

 

 

Este artículo fue publicado en la revista Océanos, nº 14, de Fred Olsen. Las fotos son de Jesús Bilbao.


 

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Comentarios
Martes, 15 de Abril de 2014 a las 18:12 pm - Jose Antonio

#01 Hola David buscando por internet de la manera de hacerme un laud tropecé con tu publicación. Pues bien soy un recién jubilado tengo muchas ganas de hacerme un laud pero no encuentro información y sigo buscando. La pregunta es tu me podrias decir de alguna publicación o ayudarme diciéndome como empesar el laud como hacer el molde y algunas cositas mas SALUDOS y palante