Revista nº 533
ISSN 1885-6039

La Casa Luján de Puntallana

Jueves, 26 de Junio de 2008
José Guillermo Rodríguez Escudero
Publicado en el número 215

En toda la Isla se conoce a este importante inmueble solariego del casco urbano de Puntallana como “Casa Luján”. Este apelativo le fue puesto por don Jaime Pérez García -decano de los Cronistas Oficiales de Canarias y actual Cronista de la ciudad de Santa Cruz de La Palma- tras haber realizado una profunda investigación sobre la célebre familia de ese apellido.


El popularmente conocido y admirado edificio está compuesto por un conjunto de dos plantas en forma de “L” y por un amplio patio exterior, amurallado y con una portada almenada coronada por una cruz que se orienta hacia el sur. Tiene un amplio corredor balaustrado a lo largo de toda su fachada.

Desde el muro bajo que rodea el precioso templo parroquial de San Juan Bautista, la casona se puede apreciar al otro lado del barranco –hacia el norte- en todo su esplendor.

A través de su historia se le ha conocido como recinto de diversas actividades. Tras haber sido una vivienda privada, pasó a ser juzgado del municipio y dependencias policiales, luego fue una escuela e incluso llegó a ser la sede del Consistorio puntallanero. Curiosamente también se usó como “corral para guardar temporalmente los animales extraviados”.

Afortunadamente se ha conservado a través de los tiempos con su planta original gracias a las labores de restauración llevadas a cabo.

En el piso superior se aprecia una magnífica galería consistente en un amplio balcón cubierto por la prolongación del tejado que se apoya sobre unos pilares de madera de tea. Estos, a su vez, lo hacen sobre unas basas de piedra localizadas en la planta inferior. En ésta destaca un recinto abovedado, un horno y varias habitaciones al más puro estilo palmero y canario.

Garrido Abolafia, en su estudio sobre Puntallana, nos informa de que la casona se erigió “en tierras que pertenecieron a los antepasados del Doctor don Isidoro José Ferrera Arteaga de La Guerra, presbítero de la Parroquia de El Salvador, donde ejerció desde 1739 hasta 1774”. Enfermo de muerte, redactó testamento en agosto de 1776 ante el escribano Bernardo José Romero. Ante este notario declaró poseer “una hacienda en el lugar de Puntallana, con su casa de tea y teja que está en el pueblo con sus latadas de viña, compuesta de tierras de pan sembrar y árboles que heredó de sus antecesores…” Falleció una semana después y fueron sus albaceas los encargados de poner la hacienda “en remate por pregones ante el señor juez eclesiástico…” Se adjudicó a don Francisco de Paula Luján y Carta “soldado distinguido” quien la dejó a su muerte en herencia a su hijo de mismo nombre. Aquí aparece por primera vez el célebre apellido que da nombre a la mansión. Su sucesor fue don Manuel Luján y Lecuona, esposo de doña Juana Abreu. Al fallecimiento de aquél, la finca se dividió en tres partes para sus vástagos.

Doña Tomasa de la Concepción compró la “casa, patio y sitio” por siete mil quinientas pesetas. De los trabajos de investigación de Pérez García, se desprende que dicha dama tuvo que hipotecar la finca. También informa de cómo ésta pasó a manos del Pósito de Puntallana, “entidad que había avalado a la mencionada señora en un préstamo no satisfecho”. En mayo de 1912, el “Pósito enajenó la finca a favor de don Juan Molina”.

La Corporación Municipal alquiló el inmueble para situar una escuela de niñas hasta que lo compró en 1919 a su dueño de entonces, don José María de Castro y Felipe. El alcalde de Puntallana que suscribió el contrato de compra por siete mil seiscientas pesetas fue don Juan Concepción Rodríguez. Cuatro mil pesetas se pagaron al contado y el resto en cuatro anualidades.

Desde esos instantes, la “Casa Luján” pasaría a formar parte del patrimonio del orgulloso Pueblo de Puntallana.

Esta importante casona es, tras el templo de San Juan Bautista, el edificio histórico más emblemático del municipio y punto obligado de visita de cualquier turista. Tan sólo admirar la arquitectura tradicional canaria de este magnífico edificio, ya es más que interesante y bien merece la visita. Así mismo, cuenta en su interior con un conjunto de muebles y objetos históricos que van desde el siglo XIX hasta principios del XX.

Sus artífices utilizaron la piedra, la teja y las cálidas maderas de tea para darle vida siguiendo las pautas constructivas tradicionales.

Actualmente sus habitaciones, a modo de escenario, ambientan un estilo de vida ya obsoleto a base de antiguos muebles, detalles decorativos, textiles y demás enseres domésticos, constituyendo un hermoso museo etnográfico de indudable interés.

En 1981 se inauguró en ella una nueva sede Concejil pero, más tarde, la casona entra en una etapa de abandono y no sería hasta el año siguiente cuando se acometa una urgente restauración. Se encarga su redacción a don Miguel Márquez Zárate. En 1983 se adjudica la obra de reparación del techo -que ya amenazaba ruina- a la empresa Urbanización y Pavimentos Unión, S.L. A principios de 1987, la segunda fase se encargó a la empresa del palmero don Miguel Hernández Ventura.

Una vez se le dio al recinto su primitivo aspecto, se procedió a destinar sus dependencias a albergar un taller escuela, luego una escuela de oficios y finalmente, el Museo Etnográfico, Centro de Promoción y Venta de Artesanía. A partir de 1992 se destinó a Centro de Gestión y Control de la Asociación de Turismo Rural “Isla Bonita”, lo que convierte al lugar en un centro agro turístico de especial interés

El edificio inmediato a la Casa Luján, antigua sede de la escuela femenina, fue adquirido por la Consejería de Agricultura y Pesca del Gobierno de Canarias, a su dueña, doña María Dolores Guerra Lorenzo en 1989. Desde entonces, se ha destinado al establecimiento de un Centro de Formación Agrícola en el que se ha desarrollado varios cursos y actividades.

Según destacó el actual Alcalde de la localidad, don Juan Guerra Guerra, este último año ha sido una época de trabajo continuado de cantería, albañilería, carpintería y rehabilitación, donde se ha llevado a cabo una minuciosa labor de restauración de todo el mobiliario de época que alberga esta casona de arquitectura colonial.

Este conjunto arquitectónico no sólo tiene un gran valor patrimonial, sino que es una seña de identidad del municipio de Puntallana. Una vez recuperado todo el conjunto debe ser punto obligado de visita, no sólo para el turista que nos visite sino incluso para cualquier persona de esta isla que quiera conocer su patrimonio”.

El ayuntamiento pretende inaugurar la “Casa Luján” durante los festejos en honor del Patrón San Juan Bautista, concretamente el sábado 21 de junio de 2008.

El inmueble y, en general, todo este magnífico conjunto patrimonial –seña de identidad de este laborioso pueblo agrícola- ha sufrido en los últimos años una profunda rehabilitación que ya ha finalizado, a falta de algunos remates en los accesos y los jardines.

Se trata de una casona con una gran historia y, por eso, el Ayuntamiento no ha dudado en recuperarla a fin de convertirla en museo etnográfico. En la parte alta se recreará el modo de vida del siglo XIX, al que dará vida una serie de maniquíes vestidos con traje de época y en situaciones cotidianas; consta de dormitorios, salón, cocina, e incluso un horno de leña en perfecto estado de uso.

En la parte baja la asociación del Colectivo Rayas ha recreado una escuela rural tal como era hace un siglo, en el mismo lugar que antaño fuera dedicado a escuela, donde inclusive buena parte del mobiliario fue parte de la misma.

Anexo a esta construcción se adosa una segunda casa de tipología neoclásica, con la típica cubierta de teja francesa y amplias ventanas de guillotina donde se instalará el punto de venta de artesanía que será gestionado por la asociación de artesanos de Puntallana. Destacan: cerámica, bordados, cestería, calzados de cuero a medida, “frivolité”, miniaturas, objetos de mimbre…

Contiguo a este conjunto existe una tercera edificación, de arquitectura más modesta, dividida en dos habitaciones, que será habilitada como zona de degustación y venta de productos agroalimentarios de la artesanía local (vinos, quesos, mojos, mieles, repostería, etc.)

Los trabajos de rehabilitación no sólo se han concentrado en la parte arquitectónica. También se ha efectuado una profunda actuación en todo el entorno, con acondicionamiento de jardines, terrazas, etc. Incluso está previsto acondicionar una zona recreativa cercana a un pinar, justo al lado del aparcamiento que, además alberga una antigua era.

Sin duda, estamos ante una joya patrimonial, ubicada en un entorno de ensueño, disponible para el disfrute de todos desde el pasado 21 de junio de 2008.
 
 
Bibliografía
 
Archivo de Protocolos Notariales. Bernardo José Romero, 1776.
Archivo de Protocolos Notariales. Francisco López de Abreu, 1795.
Archivo Municipal de Puntallana, Libro de Actas, (13 de octubre de 1918).
GARRIDO ABOLAFIA, Manuel. Puntallana. Historia de un pueblo agrícola, CajaCanarias, Ilmo. Ayuntamiento de Puntallana, 2002.
PÉREZ GARCÍA, Jaime. Casas y Familias de una Ciudad Histórica. La calle Real de Santa Cruz de La Palma, Colegio de Arquitectos de Canarias, Cabildo Insular de La Palma, 1995.
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Comentarios
Miércoles, 17 de Diciembre de 2008 a las 21:14 pm - katire

#04 buen articulo o lo que sea. Descrive lo que muchosdesde la distancia recordamos y en lo que fuimos educados y que la inexorable velocidad del tiempo moderno, nos arrebatara para siempre. Ahora lo que faltaria es que algun artesano nos la inmortalice para educar a nuestrs hijs: en forma de jugete, puzle armable, maqueta de carton o de productos palmeros(tea ,tosca,teja del pais,....). Animo y a seguir en esta tarea de difusion.

Viernes, 27 de Junio de 2008 a las 23:30 pm - Galguero

#03 Un orgullo y un privilegio volver a tenerla abierta y restaurada. Esta casa fue en su día el Ayuntamiento, donde tantos y tantos puntallaneros arreglaban papeles o inscribían a sus hijos en el registro, es historia viva de un municipio que jamás debe perder su identidad. Gracias

Jueves, 26 de Junio de 2008 a las 22:27 pm - Pedro

#02 Adelante infatigable Jóse. Sique rescatando y actualizando para todos el precioso patrimonio que tiene nuestra Isla de La Palma. Otra joya arquitectónica más rescatada

para el deleite de todos los palmeros y de cuantos nos visitan. El otro día escuché una opinión de dos políticos, de diferentes partidos, que estaban en contra de la creación de talleres escuelas para paliar el enorme paro que existe en nuestra Isla. Decían que esas inversiones son pan para hoy y hambre para mañana. Estoy totalmente en contra de esta opinión en primer lugar porque dos años de trabajo son todo lo contrario que dos años de paro y en segundo lugar que si se forma un buen equipo de restauradores su labor no sería de dos años, sino de muchísimos más pues hay tantas cosas en esta Ciudad y en toda la isla, que rehabilitar, que rescatar, que no darían abasto. Así pues, abogo por los Talleres Escuelas para rehabilitar edificios públicos e incluso privados

Jueves, 26 de Junio de 2008 a las 13:32 pm - Puntallanera del Granel

#01 Me ha gustado leer el articulo y ver todas estas bonitas fotos. muchas gracias por acordarse de nosotros. tengo gratos recuerdos de esta casa y de la ladera donde me crié de pqueña. gracias