Informantes del Grupo Etnográfico Baile Bueno son testigos de una muy antigua tradición curandera y de remedios populares aplicados antaño en el barrio de La Laguna, en Los Llanos de Aridane (La Palma).
La tradición popular cuenta que en los días de Jueves y Viernes Santo, muy de temprano, se iba al gallinero a recoger los primeros huevos que ponían las gallinas en esos señalados días de Semana Santa. Eran creencias populares unidas a creencias divinas implorando interceder, mediar, en los días que el calendario litúrgico cristiano marca la Pasión de Cristo.
El huevo se marcaba a lápiz con el día y año. Luego se guardaban en un lugar oscuro y sin luz alguna, normalmente la alacena o aparador del comedor. Los huevos, con el trascurso del tiempo, se iban secando y formaban un coral, así lo llamaban. Se resguardaban mientras clara y yema se iban secando, y se iban cambiando de posición girándolos sin día concreto, cuando nos acordábamos.

En año sucesivos se incorporaban otros. Totalmente secos, su merma ronda un 40 % del peso original. En algunos casos y por los continuos giros de los huevos, la yema se desprendía totalmente de la clara y la llamaban la perla.
Ese coral que decíamos se utilizaba machacado con aceite hasta formar un ungüento, de pasta semisólida, que se aplicaba sobre el pecho del paciente de asma.
Dentro de la colección de útiles antiguos del Grupo Etnográfico Baile Bueno de La Laguna se conservan huevos de gallina recogidos hace más de 40 años, el más viejo de 1980 y el más reciente de 1987, de la familia de Maruca e Inés Acosta Cruz (a. las Sabalas), quienes heredaron estos saberes de su madre, Juana Cruz Martín (1889-1978).

Las Sabalas es un apodo en referencia al apellido, de origen vasco y afincado en La Palma: Sabala. Concretamente procede del tatarabuelo, de las hermanas Maruca e Inés, Juan Acosta Sabala. Así es conocida la familia en el barrio de La Laguna de Los Llanos de Aridane. Las hermanas, antes de morir, entregaron a Marcelino Rodríguez Rámirez, miembro del Grupo Etnográfico Baile Bueno, unos siete huevos elegidos para el remedio casero popular contra el asma, y son los que se pueden ver en las fotos.
Algo debe haber de cierto en este tratamiento popular, aplicado en la isla canaria de La Palma. Hoy sabemos científicamente que las personas con asma muy grave pueden tener bajos los niveles de vitamina D. La leche, los huevos y el pescado son ricos en esta vitamina esencial para la salud de los humanos.
