Revista n.º 1132 / ISSN 1885-6039

La Bajada de la Virgen en 1940 según el Diario de avisos (y II)

Martes, 9 de septiembre de 2025
José Guillermo Rodríguez Escudero
Publicado en el n.º 1113

Ese año se representó la Danza de las Margaritas, con música y letra de Domingo Santos y José Lozano Pérez, respectivamente. Un grupo de niñas, que lucían trajes alegóricos, interpretó esta singular danza en honor a la Virgen de las Nieves.

Carro alegórico de 1940

(Viene de aquí)

Domingo, 23 junio. Izado de Bandera/Traslado del Trono. Este domingo empezaron oficialmente las fiestas lustrales de la Bajada de la Virgen, que contaban con el patrocinio del Excmo. Ayuntamiento desde hacía 264 años, con la entusiasta cooperación de toda la isla. A las 7 de la mañana la banda de cornetas y tambores de las Organizaciones Juveniles de Falange Española Tradicionalista y de las JONS recorrieron en diana anunciadora de las solemnidades las principales calles de la población. Más tarde, a las 11 de la mañana, se dieron cita todas las autoridades civiles y militares de todos los órdenes en las Casas Consistoriales para iniciar la procesión cívica de la Bandera de María hasta el Castillo de la Virgen, donde fue enarbolada a los acordes de la banda de Música la Victoria y saludada por las salvas de cañón de la Nave y el Castillo.

A las 4 de la tarde tuvo lugar un lucido paseo en la Alameda del Generalísimo y concluyó a las 6, cuando pasó la típica romería y un nutrido grupo de devotos que, entre cánticos y vivas, palmas y flores, bajó el Trono de plata de la Virgen desde su santuario a la parroquia matriz de El Salvador. La multitud congregada en el paseo musical, junto con la banda de música, se unieron al cortejo. Por la noche, a las 10, se programó un animado baile popular en la Plaza de España que quedó pequeña para albergar el enorme público que concurrió. Una fiesta que se prolongó hasta altas horas de la madrugada.

Sábado, 29 junio Cabalgata (Cortejo Anunciador). A las diez de la noche partió el suntuoso cortejo anunciador, desde la plazuela del Muelle hasta la Alameda del Generalísimo Franco, por las calles de O’Daly y General Mola. Las fachadas de las casas de todo el trayecto estaban iluminadas y engalanadas con banderas y colgaduras. Así lo narraba la prensa local: «figuraba en primer término un grupo de heraldos a caballo ataviados a la antigua usanza, seguidos de una artística carroza alegórica que representaba La Palma en las 14 parejas de los pueblos insulares, vistiendo el típico traje». Seguía a la comitiva la banda de cornetas y tambores del Batallón de Infantería, la banda de música La Victoria y, por supuesto, un numerosísimo público, que también abarrotaba las aceras.

Domingo, 30 junio. Exposición de pintura/ Danza Mascarones/Verbena (con trajes típicos). A las 3 de la tarde se inauguró la exposición de pinturas regionales en el salón de actos del Instituto de Segunda Enseñanza, «exposición que constituye un rotundo exponente de la importancia artística de las islas, tanto por el nombre de los concurrentes —entre otros Bonnín, Crosita, Guezala, López-Ruiz, Aznar, Ríos, Felipe, Paiz— como por el valor de sus obras. Hemos oído muchos y merecidos elogios». La redacción seguía informando de los actos: «los gigantes, el cabezudo y un monstruoso enano recorrieron a las 5 de la tarde las principales calles de la ciudad, acompañados de la banda de música y seguidos de chicos y grandes que, con general regocijo, celebraron las ingenuas incidencias de su primera salida en este lustro». Como era tradicional, al llegar a la Alameda, el Castillo y la Nave les hicieron las salvas de ordenanza.

Lunes, 1 julio. Exposición de plantas, flores y pájaros, y caricaturas/ Paseo Musical. El diario no cejaba en su empeño de comunicar con detalle los actos pasados y futuros. Así, este día se inauguró, continuando el programa oficial de festejos, una exposición de plantas, flores y pájaros en los salones de la Sociedad «Acción Española». El artículo felicitaba al Casino por el éxito en su organización, haciendo hincapié en la rareza de los ejemplares expuestos en las tres categorías.

Otra exitosa exposición tuvo lugar en los salones del Real Nuevo Club, en el que el caricaturista tinerfeño Mesa «expuso varios trabajos de su difícil arte, entre los que se encuentran algunos que son verdaderos aciertos de visión y de línea». Más tarde, a las 6, se celebró un animado asalto musical, al que bautizaron «Té-Baile». Continuaba la música esa noche de lunes, pues a las 10, y organizado por la omnipresente banda de música La Victoria amenizó «un paseo en la Plaza de España, que ostentaba brillante iluminación y adorno, resultando pequeña para la numerosa concurrencia que en ella se dio cita». Está claro que ya se empezaba a notar la presencia de «muchas personas del interior de la Isla que paulatinamente afluyen a esta ciudad dando animación de Bajada de la Virgen a nuestras calles y paseos».

Martes, 2 julio. Gran fiesta típica. En la Avenida de José Antonio y organizada por la CNS tuvo lugar una gran fiesta típica que fue amenizada «por dos bandas de música, tres orquestas y dos rondallas, premiándose el mejor conjunto que concurra vistiendo el traje típico de las islas». El baile se prolongó hasta últimas horas de la madrugada del siguiente día. La gaceta escribía que «fue muy numeroso el elemento joven de esta Ciudad y del interior de la Isla que concurrió vistiendo el típico traje». Las orquestas Bolero de Tazacorte y Broadway y López de la ciudad, la rondalla Vives de El Paso, y la banda de música La Victoria «hicieron que en todo momento se escuchara buena música en cualquier parte de la amplia avenida». Continuaba el periódico: «el público numerosísimo allí congregado, aplaudió con entusiasmo casi todas las ejecuciones. La Avenida José Antonio ofrecía un aspecto deslumbrador, tanto por el buen gusto y originalidad del adorno, como por la extraordinaria instalación eléctrica. El orden fue completo».

Mendoza, Biscuit y Liliputiense en 1940

Miércoles, 3 julio. Regatas/ natación/ cucaña/ exposición de artesanía/ Danza Coreada Infantil (Margaritas). A las 2 de la tarde tuvo lugar unas animadas regatas de embarcaciones en el puerto, otorgándose los siguientes premios: «Yolas, premio único, 80.00 pts.; Botes, dos premios, de a 65.00 y 45.00 pts.». Una vez finalizadas las competiciones, se celebró una cucaña marítima, con varios premios de 50 pesetas. Luego, sin abandonar las actividades acuáticas, se tuvo el aplaudido concurso de natación, otorgándose un premio de 25 pesetas al primero que llegó a la meta señalizada.

La apertura de la exposición de Artesanía Insular tuvo lugar a las 5 y media de la tarde en el Teatro Chico, con asistencia de las autoridades «de todos los órdenes». Rosario Pinto Acosta, ataviada con un traje típico de la ciudad entregó a Mauro Herrera Sicilia, delegado sindical insular, frente a la puerta principal del mencionado teatro, «las tijeras de plata que habían de cortar la simbólica cinta que abría la exposición». Este se las entregó al jefe comarcal de Falange Española Tradicionalista y de las JONS, Esteban Pérez González, y este, a su vez, al delegado del Gobierno, Antonio Carrillo Carballo, quien cortó la cinta y declaró inaugurada la exposición. Gustó mucho todo lo allí expuesto, en bonitos departamentos, luciendo el de El Paso, con la confección de tejido de seda «de tan justa fama, desde el gusano al telar».

A las 10 de la noche, se representó la Danza de las Margaritas, con música y letra de Domingo Santos y José Lozano Pérez, respectivamente. Un grupo de niñas, que lucían trajes alegóricos a su denominación, interpretó esta singular danza en honor a la Virgen de las Nieves. El primer baile tuvo lugar en la Plaza de Santo Domingo y luego continuaron danzando por las calles General Mola y  O’Daly. El coro cantaba este estribillo: «De la Virgen de las Nieves/ a sus gracias infinitas/ cantas divinas plegarias/ las preciosas margaritas». Se entonaban luego nueve estrofas, seguidas del mismo coro. Dos ejemplos son:  

Estrofa 1: «Como celestial trofeo/ de santísima emoción/ elevemos esta noche/ nuestro noble corazón».  

Estrofa 2: «A la Reina de los Cielos,/ en esta noche vernal,/ cantemos nuestras plegarias,/ sentida ofrenda lustral».

Y se da por concluida la danza con un aria final: «En los celestes espacios/ de brumas las gasas leves/ surge el sacrosanto nombre/ de la Virgen de las Nieves».

Jueves, 4 julio. Corrida de sortijas a caballo/ Danza Enanos. A las 5 de la tarde, según lo programado, tuvo lugar en la Explanada de San Fernando la corrida de sortijas a caballo que, para ese día, estaba anunciado en la carretera del muelle al túnel de Bajamar. Participaron más de veinte jinetes, tanto de la capital palmera como de pueblos limítrofes «que, en lucida competición, se disputaron preciosas cintas; trofeos que, en artística tribuna levantada al efecto, entregaban a los vencedores una selecta representación de camaradas de Falange Femenina». Es curioso el anuncio publicitario de la película que se iba a proyectar en el Circo de Marte esa tarde: «Hoy jueves, 4 de julio, a las 6 y tres cuartos y a las 9 y tres cuartos, Sras. y Srtas. a mitad de precio. Metro Goldwyn Mayer presenta de reprisse en la pantalla de este local su producción hablada en español titulada La Tela de araña...».

Ya por la noche, a las 11, fue las esperada y famosa Danza de Enanos «comenzando al final de la calle O’Daly y continuando luego en las calles y sitios de costumbre», acompañados por un inmenso gentío durante todo el trayecto. La gaceta publicaba que este predilecto acto tradicional hizo «la última exhibición a las 7 de la mañana en la Cruz del Tercero». Continuaba elogiando a este maravilloso y original número, al que describía como «uno de los más bellos y originales del programa de las fiestas, constituyó, como es tradición, un éxito rotundo, admiración de forasteros y convecinos, y motivo de justa alabanza en todas las opiniones». La alegoría elegida para ser interpretada en la primera parte, en la loa a la Virgen, fue de doctores, de José Lozano Pérez. El estribillo que cantó el coro de doctores decía así: «En los antiguos liceos,/ estudiando intensamente,/ conquistamos, noblemente,/ la eficiencia del Doctor./ Y a la Virgen de las Nieves/ le cantamos esta noche,/ en prodigioso derroche/ de católico fervor».

Viernes, 5 julio. Luchada/ Batalla de Flores/Carro Alegórico. A las 4 de la tarde se celebró en el Parque de Recreo una interesante luchada «entre los fortísimos equipos de Argual y Tazacorte, venciendo este por 11 luchas contra 7». El combate deportivo se repitió el día siguiente, a la misma hora y en el mismo lugar. A las 5 de la tarde tuvo lugar la bonita Batalla de Flores, que comprendió desde el muelle hasta la Plaza del Generalísimo y en la que concurrieron numerosas carrozas adornadas. A la misma hora atracaba en el muelle de la capital el destructor Gravina de la Armada Española en la que viajaba el gobernador civil de Tenerife, Javier Saldaña Sanmartín, en el que recayó la representación del Jefe del Estado.

A las 11 de la noche, y después de haber hecho su primera exhibición en el Circo de Marte, el Carro Alegórico y Triunfal titulado La Reina de la Paz, se representó en la Cruz del Tercero, con música de Elías y Domingo Santos Rodríguez y letra de Francisco Caballero López. Este número ancestral tuvo una gran crítica. La prensa seguía informando «que este lustro ha tenido exquisita interpretación, tanto en su parte escenográfica como en la declamación y en la música, no escuchándose más que entusiastas y justificados elogios de la imponente multitud que llenaba las calles del trayecto». Como anécdota, se recogía en la gaceta diaria cómo el gobernador y su séquito habían quedado extasiados de la primera representación en el Circo de Marte. De hecho, asistieron también a la primera función de la calle General Mola.

Otra curiosidad. Unos días después, el periódico local anunciaba a sus lectores que la letra de este célebre Carro se vendía en la imprenta del Diario de Avisos por cincuenta céntimos.

Diálogo de la Nave y el Castillo (fotocomposición, 1940)

Sábado, 6 julio, Bendición del Barco/ Luchada/ Procesión de Bajada/Fuegos Artificiales. El Diario de Avisos anunciaba en su portada la inminente llegada de la Virgen: «El fervor de la Isla que ha discurrido esta semana en regueros de luz y de canciones por la ciudad, escalando la más alta cima de tu templo, tiene mañana con tu triunfal llegada la mejor compensación, ya que vienes, Madre de todos y bendita entre todas las mujeres, a regir entre nosotros, con los eternos designios de tu mando, la vida espiritual de los palmeros que, sin matices convencionalistas, te rinden en la hora más solemne de este lustro de su fe...». A las 12 del mediodía fue bendecida la Nave de María, construida expresamente para la Bajada «en igualdad de forma, aparejo y dimensiones que la carabela de Colón». El diario informaba de que, además del gobernador civil y la totalidad de las autoridades insulares y locales de la isla, concurrió «una escogida representación del bello sexo».

A las 4 de la tarde tuvo lugar un concierto en la Plaza de la Encarnación, amenizando la espera de la gran cantidad de fieles que aguardaban la llegada de la «Negrita». Continuó la racha victoriosa del grupo de lucha de Tazacorte que, una vez más, logró imponerse al equipo de Argual en la luchada que se organizó a las 5 de la tarde en el Parque de Recreo, tal y como ocurriera en los dos días anteriores. El gobernador asistió a este reñido encuentro «y se interesó vivamente por el típico deporte canario, siguió con interés las incidencias de la lucha, repartiendo premios entre los vencedores». Desde primeras horas de la tarde comenzó a subir una ingente cantidad de peregrinos por la Dehesa de la Encarnación, camino del real santuario, que formó «una numerosa manifestación que acompañó a la Virgen de las Nieves por el camino de la Dehesa, disputándose el honor de cargarla».

La llegada de la venerada imagen en la iglesia de la Encarnación tuvo lugar sobre las 6 de la tarde, momento en el que se dispararon del Castillo y la Nave las salvas de ordenanza lanzadas desde los respectivos cañones. En esta abarrotada plaza, destacaron las máximas autoridades religiosas, civiles y militares «que, como devotos más, recabaron el honor de llevarla sobre sus hombros, entre tanto, las baterías hacían salvas de salutación». El mismo rotativo informaba de que, a las 10 de la noche, tuvo lugar una lucidísima verbena en la Plaza del Generalísimo, amenizada por la banda de música La Victoria, que se prolongó hasta mucho después de las 12 de la medianoche, hora en la que se quemaron variados y vistosos fuegos artificiales desde la Cuesta de la Encarnación.

Domingo, 7 julio. Diana/ Entrega de la Bandera/ Diálogo Castillo y Nave/Loa de Recibimiento/ Cabalgata (con elementos de los números de la fiesta). La diana floreada, organizada por las bandas de cornetas y tambores del Batallón de Infantería de La Palma y Organizaciones Juveniles de Falange Española Tradicionalista y de las JONS, anunciaba  a las 7 de la mañana el Domingo Grande de las Fiestas Lustrales.

Con la asistencia del Pendón Real —también llamado de la Conquista—, al que fuerzas del Batallón de Infantería número 31, aquí de guarnición, rindieron los honores de ordenanza, comenzó a las 9 de la mañana una solemne misa de campaña en la Cruz del Tercero, junto a la Alameda. Asistieron las autoridades de todos los órdenes. Tras la función religiosa concelebrada, marchó «la suntuosa comitiva hacia la ermita de La Encarnación donde el clero parroquial hizo entrega de la venerada imagen de nuestra excelsa patrona al del Salvador, organizándose seguidamente el procesional desfile hacia la ciudad». Continuaba narrando: «imposible sería la intención de describir la majestad del cuadro, contar los millares de fieles que asistieron, intentar si quisiera plasmar en letras de molde la emoción de la hora, bástenos decir que el amor mariano de la isla estaba allí, en cuerpo y alma, fervorosamente». Una vez llegó la comitiva a las inmediaciones del Barco, se llevó a cabo el tradicional Diálogo y con el fuego acostumbrado de ambas baterías. Así lo describía el diario: «este lustro se ha cumplido por primera vez en el historial religioso de La Palma aquellos versos del diálogo ente el Castillo y la Nave que dicen “Traigo a mi bordo al pueblo palmesano…”, pues la Virgen de las Nieves estuvo a bordo de su barco, en  tanto que se desarrollaba el simbólico y tradicional diálogo».

La multitudinaria procesión transcurrió lentamente por la Calle General Mola hasta llegar a la Plaza de España. Una vez llegó la Virgen al atrio de la parroquia matriz de El Salvador, se representó la «ofrenda exquisita de los tres ángeles que, en los pórticos del templo, cantan emocionados la loa a la Virgen». Una vez en el interior del templo, se celebró una solemne función religiosa en la que el arcipreste de distrito, Luis Van de Walle Carballo, «pronunció un admirable sermón alusivo, refiriéndose al amor que la isla siente por su Patrona, nunca desmentida a través de su historia».

Por la tarde, el SEU (Sindicato Español Universitario) de Tenerife y de esta ciudad compitieron en «un formidable encuentro de Balón-Cesto en el Parque de Recreo, verdadero deporte llevado con gran brío y disciplina, en que los locales resultaron vencedores por el tanteo de 10 a 0. El presidente del cabildo insular, López y Martín Romero, entregó la copa a los vencedores palmeros. Continuaron las actividades deportivas por la tarde, puesto que, en el campo de Bajamar, jugaron los equipos de fútbol Fomento —de la capital palmera—, y Aceró —de Los Llanos— «ganando los primeros por tres tantos contra dos, que marcaron los del Valle de Aridane».

Ya por la noche, a las 10, se organizó un gran desfile final de fiestas desde el muelle a la Alameda, al que asistieron todos los elementos representados durante las fiestas reales desde la anterior semana.  Es curioso lo que leemos también en la prensa que, con más detalle, nos amplía aquella información proporcionada el día anterior: «Por la noche y en honor del Excmo. Sr. Gobernador Civil… se representaron nuevamente en la Plaza de España las Danzas de las Margaritas y los Enanos, congregándose con tal motivo numeroso público por aquellos contornos». Una vez concluido este magnífico desfile, comenzó un baile de etiqueta en la Sociedad Real Nuevo Club como agasajo a las altas autoridades e importantes huéspedes que visitaron la ciudad con motivo de las solemnidades.  También los bailes se celebraron en el resto de sociedades locales, festejos que duraron hasta altas horas de la madrugada del día siguiente.

Días del 9 al 11 de julio: Conciertos de la Orquesta de Cámara. Los esperados conciertos de la Orquesta de Cámara de Canarias fueron patrocinados por el comité ejecutivo de las fiestas de la Bajada, integrado por las primeras autoridades de la isla. Se trata de unas fiestas de arte que «serán una prolongación de aquellas otras que se efectuaron en la anterior semana, por lo que esperamos que, ante la visita de este maravilloso conjunto artístico, selecto exponente de la cultura musical de estas islas, contribuya el público con su asistencia». El rotativo siguió animando a sus lectores para que acudieran a estos recitales y así pudieran tener «la brillantez y realce merecidos y podamos todos gustar la emoción artística que ofrece la espléndida belleza de estos conciertos sinfónicos». En la primera audición del día 9 se interpretaron obras de Haydn, Rossini, Debussy y «cosas preciosas de España». El artículo continuó detallando: «siempre frescos, siempre llenos de juventud, más encantadores cuanto más oídos,nos deleitaron los “Cantos Canarios” y que esta música tan nuestra nos sabe a las violetas, a los riscos y a los musgos de nuestras rientes campiñas».

Jueves, 12 de julio. Visita del obispo. El obispo de la Diócesis llegó a la capital en visita pastoral y celebró una solemne misa ante el trono de la Virgen de las Nieves. Luego se trasladó a los pueblos del norte. El diario animaba a los fieles a que se presentaran en el puerto para recibir al ilustre visitante. Les recordaba que tenían «el deber ineludible de acudir al muelle en ese día a rendir homenaje y acompañar hasta el templo parroquial al dignísimo Prelado, al enviado del Señor y primer representante de la Iglesia Católica en nuestra Provincia». Otro aplaudido tema fue La Boda de Luis Alonso, muy conocida y de bella factura.

Alegoría de los doctores en los enanos de esa edición

Enanos en la Bajada de 1940

Bibliografía

REDACCIÓN. «Ayer llegó el Excmo. Señor Gobernador Civil, que trae la representación del Caudillo a las fiestas», Diario de Avisos (DA), Santa Cruz de La Palma (6 de julio de 1940).

Ídem. «Delegación del Gobierno Nacional en la Isla de La Palma», DA, Santa Cruz de La Palma (27 de junio de 1940).

Íd. «Comisión ejecutiva de las Fiestas de la Bajada de la Virgen de las Nieves en 1940», DA, Santa Cruz de La Palma (2 de enero de 1940).

Íd. «Comisión petitoria de la Bajada de la Virgen de las Nieves en 1940», DA, Santa Cruz de La Palma (24 de enero de 1940).

Íd. «El primer concierto de la “Orquesta de Cámara de Canarias”», DA, Santa Cruz de La Palma (11 de julio de 1940).

Íd. «El Barco de la Virgen», DA, Santa Cruz de La Palma (27 de febrero de 1940).

Íd. «El programa de las fiestas», DA, Santa Cruz de La Palma (27 de marzo de 1940).

Íd. «En torno a una Exposición del Artesanado Insular», DA, Santa Cruz de La Palma (9 de febrero de 1940).

Íd. «Fiesta de la Bajada de la Santísima Virgen de las Nieves en 1940 a Santa Cruz de La Palma», DA, Santa Cruz de La Palma (8 de febrero de 1940).

Íd. «Higiene de la ciudad», DA, Santa Cruz de La Palma (30 de abril de 1940).

Íd. «La Bajada de la Virgen», DA, Santa Cruz de La Palma (1 de julio de 1940).

Íd. «La Bajada de la Virgen», DA, Santa Cruz de La Palma (2 de julio de 1940).

Íd. «La Bajada de la Virgen», DA, Santa Cruz de La Palma (4 de julio de 1940).

Íd. «La Bajada de la Virgen», DA, Santa Cruz de La Palma (5 de febrero de 1940).

Íd. «La Bajada de la Virgen», DA, Santa Cruz de La Palma (5 de julio de 1940).

Íd. «La Bajada de la Virgen», DA, Santa Cruz de La Palma (6 de julio de 1940).

Íd. «La Bajada de la Virgen de las Nieves», DA, Santa Cruz de La Palma (8 de julio de 1940).

Íd. «La Bajada de la Virgen», DA, Santa Cruz de La Palma (24 de junio de 1940).

Íd. «La Exposición del Artesanado Insular», DA, Santa Cruz de La Palma (29 de enero de 1940).

Íd. «La fecha de la Bajada de la Virgen», DA, Santa Cruz de La Palma (18 de mayo de 1940).

Íd. «La suscripción», DA, Santa Cruz de La Palma (17 de abril de 1940).

Íd. «La visita del Sr. Obispo», DA, Santa Cruz de La Palma (10 de julio de 1940).

Íd. «Los conciertos de la Orquesta de Cámara», DA, Santa Cruz de La Palma (8 de julio de 1940).

Íd. «Más sobre la fiesta lustral», DA, Santa Cruz de La Palma (24 de abril de 1940).

Íd. «Para la Bajada de la Virgen», DA, Santa Cruz de La Palma (26 de marzo de 1940).

Íd. «Virgen de las Nieves», DA, Santa Cruz de La Palma (6 de julio de 1940).

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