De dicha institución será secretario y director, entre 1964 y 1968. En 1948 es nombrado académico de número de la Real Academia Canaria de Bellas Artes. En 1952, miembro del Instituto de Estudios Canarios, institución de la que será secretario entre 1955 y 1957. Profesor de Historia del Arte, en la Escuela de Artes y Oficios (1954), y después en la Escuela Superior de Bellas Artes. Tuvo a su cargo el Laboratorio de Arte, en la Universidad de La Laguna. Correspondiente de la Real Academia Sevillana de Bellas Artes Santa Isabel de Hungría. Vicepresidente de la Comisión Municipal de Monumentos de Santa Cruz de Tenerife. Formó parte del grupo Nuestro Arte*, en Santa Cruz de Tenerife. Además de sus conferencias sobre arte de Canarias, es autor, entre otras, de las siguientes obras: Los pintores Pedro Ossabarry y su hijo José Ossabarry Acosta (1946), Años de aprendizaje de Valentín Sanz (1947), Don Lorenzo Pastor y Castro en la Academia de Bellas Artes (1948), El pintor romántico Cirilo Truilhé (1948), El pintor Juan Rodríguez Botas y Ghirlanda (1949) o La Semana Santa en Tenerife (1960). Con Antonio Vizcaya, colabora en el volumen Documentos para la Historia del Arte en Canarias, de Fontes Rerum Canariarum (Instituto de Estudios Canarios, 1959).
