Estudió Bachillerato en el Colegio Viera y Clavijo de la capital grancanaria y Filología Románica en Tenerife. Recibió varios premios de poesía. Escribió, entre otras obras, Poemas de la Villa, Villa (1990), Cuentos líricos de gente rara ecologista (1996), Voces ordenadas de versos perdidos o Agaete: en el mar y en el viento (1992). Sosa también dedicó parte de su obra a la prosa, donde destacan títulos como Guirres en el poste del teléfono (1995) o Cuentos y narraciones ecologistas. Su labor investigadora estuvo centrada en la recuperación del romancero de las diferentes Islas. Contribuyó de manera especial en la creación del libro sobre el romancero canario La Flor de la Marañuela, de Diego Catalán, así como en Calas en el romancero de Lanzarote.
