Un grupo de sabios y alegres interesados por las ideas de la Ilustración. De comentar los sucesos cotidianos de la ciudad, pasaron a las discusiones sobre sus estudios, lecturas e ideas, hasta formar una élite orgullosa y autosatisfecha de su poder y de su saber. La Tertulia de Nava vino a ser uno de los pocos reductos en donde el saber de los libros incluidos en el Índice alimentaba los debates. Su preocupación intelectual y científica no atenuó su interés por la Naturaleza ni su gusto por la vida galante. Además de la excursión a Daute, realizaron otras por los alrededores de La Laguna. Cabe destacar la enconada polémica que la Tertulia sostuvo con el estamento religioso, apoyada en la crítica a la oratoria religiosa, que estimaban retórica y vacía, de un patetismo efectista. En realidad, fue un pretexto para atacar el cerrado tradicionalismo religioso del clero. Entre sus trabajos, cabe destacar el Piscator Lacunense, almanaque de pronósticos para 1759; El Síndico Personero (1769), sobre las reformas en la educación, la instrucción y la felicidad común; o las Gacetas de Daute (1765), crónica de los propios contertulios de la excursión a aquella finca norteña. También se publicaron: Noticia sobre la electricidad de los cuerpos, De la pulmonía; El deísmo refutado por sí mismo, De la existencia de Dios o Reflexiones sobre el estado de la Iglesia en este siglo.
