Junto a otros escritores, funda el Ateneo de Santa Cruz de Tenerife. Se tralada a la Península y vive en diversas capitales, desempeñando su trabajo de funcionario estatal. Ha escrito: Íntimo ser (1936), Vértice de sombras (1940), Ausencia (1945), Viento o muerte (1950). Desierta espera (1966) recoge una muestra de conjunto de su obra, hasta entonces no publicada en libro.
