En su años de estudiante, en Madrid, escribe una primera novela, Todo el bronco sabor de la existencia, que sería finalista en el premio Menorca de 1954 (concedido ese año a La mujer nueva, de Carmen Laforet), pero nunca llegó a publicarse. Además de sus numerosos artículos y crónicas periodísticas, es autor de los ensayos: Italia, roja y negra (1970) y Mussolini. Análisis de un dictador (1990) y de la novela La vida golfa de don Quijote y Sancho (1975 y 1981). El autor dejaría inéditos también: Los peludos y Estambul, diamante y basura, entre otros originales.
