Revista nº 848
ISSN 1885-6039

Peine para hacer caireles.

Jueves, 30 de Julio de 2020
Redacción BienMeSabe.
Publicado en el número 846

Este término, muy habitual en el argot del mundo de los museos para indicar que las piezas se mueven (del almacén o las salas expositivas hacia otro lado), lo usamos ahora desde el Museo de Historia y Antropología de Tenerife para hacerte llegar digitalmente algunos de sus fondos. Peine para hacer caireles [11. 1995. 649]

 

Este pequeño objeto de madera (18 x 10 cm), procedente de Arure en la isla de La Gomera, forma parte de la colección de Indumentarias, artes y tecnologías textiles del Museo de Historia y Antropología de Tenerife desde los años 80 del siglo pasado, pero su anterior propietaria, tejedora de la isla colombina, lo había adquirido tiempo atrás. Actualmente es muy probable que la pieza alcance ya un siglo de vida. Primorosamente tallado con un remate festoneado en la parte baja y un asa circular en la parte superior, bajo la cual pueden leerse las siglas CCHA, - quizás una suerte de marca identificativa de su propietario-, el peine presenta también restos de las muescas realizadas por las herramientas con las que debió fabricarse a mano.

 

Estructuralmente el objeto cuenta con seis ranuras verticales y siete orificios en los vástagos que se forman entre las ranuras. Tanto por las ranuras como por los orificios se introducían las hebras, normalmente de dos colores distintos para proceder a realizar los caireles de variadas prendas: enaguas, costales, alforjas, ... disponiendo las claras en los orificios y las oscuras en las ranuras, o al contrario. Esta labor, de tradición morisca y aún presente en algunas prendas de vestir tradicionales del norte de África, permitía elaborar una guarnición a modo de protección y remate decorativo, en aquellas partes de las prendas con mayor desgaste por el uso.

 

Para realizar el cairel se requieren dos personas, una que cose las hebras a la prenda y otra que manipula el peine de cairel para alternar en cada pasada las hebras, con lo que este utensilio hace de pequeño telar que permite abrir la calada por donde pasa la aguja con el hilo que las fija al borde de la prenda.

 

En el siguiente enlace puede verse el proceso de elaboración de un cairel a dos colores con una versión de peine en la que una sola persona manipula el cambio de las hebras y el cosido de las mismas a la prenda.

 

El museo conserva algunas piezas en su colección en las que puede apreciarse esta labor que, tras su realización, da como resultado una especie de trencilla o cadeneta que luego es fijada a las prendas para cumplir la doble función de reforzar y de decorar aquellas zonas que sufrirán más durante el uso.

 

Más información:

 

De la Cruz Rodríguez, Juan. Textiles e Indumentarias de Tenerife, Aula de Cultura del Cabildo de Tenerife, Tenerife, 1995.

 

De la Cruz Rodríguez, Juan. La indumentaria tradicional de la isla de La Palma, Asociación Cultural “Pinolere”, Tenerife, 2007.

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