Revista nº 847
ISSN 1885-6039

La Guerra Civil, José Arencibia Gil y otros artistas canarios.

Miércoles, 29 de Enero de 2020
Javier Campos Oramas
Publicado en el número 820

La buena calidad de este trabajo nos empuja a echar en falta el estudio sobre los del bando vencedor, que en aquellos momentos desconocían el resultado de su lucha y participaron, con similar ahínco, en los propósitos señalados por su lealtad geográfica.

 

 

Hace aproximadamente un año se presentó esta obra, de largo título, del doctor por la Universidad de Carlos III Germán Jiménez Martel. Obra que a decir de los libreros ha tenido buena salida. Buena y comercial salida una obra para especialistas ya es un éxito relevante. Éxito para la editorial, en este caso la sempiterna Mercurio, que ha hecho una excepcional labor con las reproducciones; éxito para las casas comerciales o librerías y mucho más éxito para el autor y quienes le han rodeado en esta labor.

 

Hablamos de una gran tarea que el profesor de Secundaria y doctor por la prestigiosa Carlos III ha llevado a cabo quedando ejemplarmente reflejada su investigación en este libro de casi trescientas páginas (299) de las cuales el Anexo Documental ocupa ciento noventa y ocho (198). En este Anexo abundan las reproducciones en colores, tomadas de documentos casi desconocidos en la actualidad por las peculiaridades del tema, todo ello en buen papel.

 

El doctor Jiménez Martel, ya bien asendereado en el espacio de la investigación científica del área de Historia, entra en un campo muy poco tratado en nuestra historiografía, en el tema tabú de nuestra guerra “incivil”, como diría el gran Unamuno. Hace ochenta años que se decretó la paz o derrota del ejército constitucional de la república de 1931 y se vive aún en un escalofriante temor calificado con “los tuyos más”. Vivimos en un alambre de opinión que ciertamente no sé si en otros países se ha superado; vivimos en un campo de imprudente prudencia confiando en que el tiempo diluirá el problema. No hemos sabido alejarnos, tomar perspectiva, sobre aquel horror que impuso la participación de José Arencibia y de toda la sociedad española y no española. Es por todo lo expresado donde hallamos el múltiple valor de esta valiente y valerosa investigación.

 

El profesor Jiménez Martel ya viene bien preparado sobre el personaje-publicista-proyectista-pintor José Arencibia Gil, pues su tesis doctoral, dirigida por la catedrática Gloria Camarero Gómez, giraba, al igual que otras de sus publicaciones, sobre este hombre de espíritu pacífico. Arencibia Gil se ve obligado a participar en primera línea colaborando en la elaboración de Avance, periódico de los combatientes. Periódico itinerante que se edita en un camión que va tras los soldados y que se distribuye —Avance— en los campamentos y/o pueblos donde vivaquean los milicianos. El publicista, como se dice actualmente, tiene que crear una línea gráfica y unos textos cercanos a los milicianos, sencillos y dinámicos algo que logra Arencibia Gil con soltura y que nos documenta y recrea juiciosamente el investigador con sus comentarios y reflexiones.

 

Jiménez Martel, conocedor de la importancia del entorno y del contexto, aporta unos esbozos biográficos de otros artistas canarios (ocho) que, jurando lealtad geográfica, se ven involucrados en la participación de la defensa de los ideales, condensados en la constitución de la II República. La buena calidad de este trabajo nos empuja a echar en falta el estudio sobre los del bando vencedor, que en aquellos momentos desconocían el resultado de su lucha y participaron, con similar ahínco, en los propósitos señalados por su lealtad geográfica.

 

Hay que subrayar que la obra de Jiménez Martel ha tenido tal aceptación que la prestigiosísima revista Goya le ha dado el hueco central en su n.º 368 de julio-septiembre de 2019.

 

Y ya digo, esperamos de este autor algo sobre el otro bando.

 

 

Enero 2020.

 

 

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