Revista nº 810
ISSN 1885-6039

Presentado el último libro sobre Néstor del Dr. Pedro J. Almeida Cabrera.

Sábado, 16 de Febrero de 2019
A. H.
Publicado en el número 770

El capítulo neurálgico del libro es “Néstor y la tétrada de poetas modernistas grancanarios: Alonso Quesada, Tomás Morales, Saulo Torón, Domingo Rivero”. Lo propone como grupo siendo el nexo entre ellos el tema de la nave. Aborda el origen e historia de las relaciones entre estos poetas y Néstor desde su reencuentro hacia 1907.

 

 

El 5 de febrero se presentó en el Club La Provincia, ante un amplio grupo de personas, entre los que figuraban familiares de Néstor como Pepi Nadal, del poeta Tomás Morales (su nieto el Dr. Juan Morales), y el poeta Saulo Torón (su hija Isabel Torón Macario), y la poetisa Isabel Ruiz de Francisco de quien figuran poemas suyos en el libro. Además estaban presentes el artista Teo Mesa, el exdirector de la Casa Museo León y Castillo, el investigador Antonio Henríquez Jiménez y una representante del área de cultura del ayuntamiento capitalino. El autor del libro presentó su propia obra, sin intervención de acompañantes. Explicó el porqué de tal situación, por estar descontento con quien le presentó en el 2011 su libro Azul en uno de los museos del Cabildo Insular. Tal libro fue secuestrado por dicha entidad (su adquisición es muy difícil). Por esta razón, explicó, acudió al mecenazgo privado; ocasión que aprovechó para agradecer a sus mecenas los Sres. Kiessling y Melíán Merino, las Sras. Carranza García y la hermana del autor; traductores y correctores (la Sra. Caubín Martín y los Sres. Ramos Vega, Sánchez Aragonés y Henríquez Martínez).

 

Dos acontecimientos iniciados el 6 de febrero de 1918 clausuran la presentación de Néstor. Los poetas, la poesía, sus poemas pictóricos cierra. El 6 de febrero de 1918 cierra el 80 aniversario de la muerte de Néstor y el centenario de la muerte del pintor simbolista-modernista Gustav Klimt, con cuyo icono de la memoria colectiva El beso el pintor grancanario tiene muchos débitos (Berenice, Oriente, Poema de la Tierra) y a quien rinde homenaje en otros cuadros (Dama austríaca o La dama blanca o Mar en reposo de El Poema del Atlántico.

 

El libro Néstor. Los poetas, la poesía, sus poemas pictóricos se presenta en dos tomos. Las cubiertas hacen referencia a sus poemas plásticos -el primero Epitalamio, 1910-, a la serie maestra Poema del Atlántico (1911-1922). Conjuga la Historia del Arte con la Literatura. Tiene sus antecedentes en el libro de Manuel Criado del Val: Atlántico. Ensayo de una breve estilística marina (1944) y en el volumen tercero de su tesis doctoral (Néstor. Vida y Arte, 1985), donde reúne documentos, en especial cartas y poesías dedicadas a Néstor, a su obra, y las que inspiraron al artista. A estas últimas, con los años, añadió las aparecidas a raíz del Curso Interdisciplinar de Formación del Profesorado (1991), que organizó siendo director del Museo de Néstor, y otras creaciones independientes, desde 1896 (poema de Villaespesa) hasta el año 2005, incluyendo un texto del siglo III a. C. Todas ellas forman el cuerpo del Tomo II bajo la denominación “Álbum de poesías” donde se recogen textos de Tomás Morales, Saulo Torón, Alonso Quesada, Domingo Rivero, Federico García Lorca, Francisco Villaespesa, Rubén Darío, Miguel de Unamuno, Jacinto Verdaguer, Isabel Ruiz de Francisco, Orlando Hernández, José Francisco Pastora Herrero, Eugenio d’Ors, Armand Godoy, Luis Doreste Silva, Vicente Mujica, Crosita, Néstor Álamo, Erasmus de Lasarte, Johannes, Luis Góngora, y Calímaco. Está dedicado al poeta aruquense Domingo Rivero.

 

El tomo I –Otras reflexiones– lo dedica el autor a su tío paterno, republicano desaparecido por los nacionalistas. Aprovecha para actualizar algunos aspectos de la aludida tesis doctoral, que obtuvo la máxima calificación (cum laude). Siguen dos líneas transversales: una biográfica, Néstor republicano federalista, como lo calificaron en la prensa catalana (1907), culmina en su afinidad con la misma formación política en el cortejo de Canarias en la cabalgata de la República en Madrid (1934). Primero aborda en “Entre la formación y las tertulias” este mundo que, iniciado en la adolescencia en el colegio de San Agustín (Néstor, Alonso Quesada, Tomás Morales), continuará a lo largo de toda su vida (Barcelona, Madrid, París, Gran Canaria). Nos da a conocer la nutrida cantidad de literatos y otras personalidades que trató. Esta actividad, junto a otras culturales, recorrerá otros capítulos. En “1901-1906. Nacimiento del Simbolismo en Néstor” destaca sus primeras pinturas importantes, cargadas de erotismo, inspiradas en una poesía –“Pagana” de Francisco Villaespesa–, formando el díptico Adagio y Leda. En “1907-1910. Barcelona. Triunfo de Néstor”, se centra en la vida en esta capital, sus grandes creaciones simbolistas –su primer poema pictórico Epitalamio y Berenice (inspirado en un poema de Calímaco)–, obras maestras de la pintura simbolista en España. En el mismo trata de manera especial al esmaltador Mariano Andreu y sus relaciones con Néstor. También trata de los cuatro grandes plafones de 1909 inspirados en los poemas Canigó y La Atlántida de Jacinto Verdaguer. En el apartado “1911. Londres. Intermedio”, se habla de este periódo londinense, vivido con Mariano Andreu, de sus afinidades y diferencias. En “1914. Madrid. Triunfo de la madurez” se cierra la producción de Néstor inspirada en poesías, en este caso en Rubén Darío (Los Vicios y Las Virtudes). El capítulo neurálgico del libro es “Néstor y la tétrada de poetas modernistas grancanarios: Alonso Quesada, Tomás Morales, Saulo Torón, Domingo Rivero”. Lo propone como grupo siendo el nexo entre ellos el tema de la nave. Aborda el origen e historia de las relaciones entre estos poetas y Néstor desde su reencuentro hacia 1907, siendo el elemento definitivo aglutinador el homenaje al poeta Salvador Rueda (1909) y los Primeros Juegos Florales de Las Palmas de Gran Canaria (1910). Incluye versos sueltos comparativos de estos poetas canarios con las pinturas de Néstor, en especial con El poema del Atlántico. Relata sus participaciones en las publicaciones de algunas de sus obras. Un dato clave es 1917 cuando Néstor le muestra a Saulo todos los bocetos para El poema del Alántico que, salvo en Alonso Quesada, tendrán especial eco en Tomás Morales y Saulo Torón, cuyos versos entresacados se recogen en ambos tomos. Aclara que el cuadro El Niño arquero nada tiene que vor con el libro de baladas de Tomás Morales; su nombre es un homenaje al poeta. En el breve apartado titulado “1915. El Gabinete Literario. Silencio sostenido”, lamenta que la estrecha moral provinciana arruinara el proyecto de Néstor para el gran salón, en el que desarrollaba un cielo plástico lírico modernista sobre “Las Horas”, que hubiera dotado a Gran Canaria del mejor edificio de estas islas en este estilo decorativo. En el apartado “1916-1924. Madrid. La apoteosis: El Poema del Atlántico”, refiere que antes de presentarse la serie de pinturas, ya había producido Saulo Torón sus primeros frutos poéticos en El caracol encantado, libro escrito entre 1918 y 1923, y en la “Oda al Atlántico” de Las Rosas de Hércules de Tomás Morales (1919). En la revista La Esfera (1924), José Francés hermana el poema pictórico de Néstor con la poesía de Tomás Morales. En 1929 Armand Godoy publica en París un poemario dedicado a todos los lienzos nestorianos del poema oceánico. En el último capítulo, “1926-1938. Gran Canaria, Impromptu final. El Poema de la Tierra”, señala el autor cómo la Caja Insular de Ahorros de Gran Canaria, hacia 1974, logró que El poema del Atlántico entrara a formar parte de la memoria colectiva de Gran Canaria y la provincia de Las Palmas. El autor, siendo director del Museo Néstor, suprimió hacia 1976 las puertas que censuraban la visión del Poema de la Tierra. A partir de ahí se produjo una nueva era literaria sobre los poemas pictóricos de Néstor. Los protagonistas de esta nueva etapa fueron: Orlando Hernández, José Francisco Pastora Herrero e Isabel Ruiz de Francisco. Pedro Almeida finalizó su intervención leyendo el divertimento de poema de Federico García Lorca.

 

Los libros están ilustrados con gran profusión, orientada sobre todo a presentarnos a Néstor como un pintor simbolista canario y europeo fuera del contexto español. El poco dinero recogido fuera de comisiones de distribución y librerías, el autor lo donará a la Clínica Infantil de San Juan de Dios en Gran Canaria.

 

 

Comentarios

Décimas / XIV Encuentro Internacional de Improvisadores por el Casco Viejo de Corralejo