HOYO Y SOLÓRZANO Y SOTOMAYOR, Cristóbal del (1677-1762). , BienMesabe.org
Revista nº 744
ISSN 1885-6039

HOYO Y SOLÓRZANO Y SOTOMAYOR, Cristóbal del (1677-1762).

Lunes, 28 de Mayo de 2018
Jorge Rodríguez Padrón
Publicado en el número 733

Prosista y poeta n. en Tazacorte (La Palma) y m. en La Laguna (Tenerife). Primeros años y primeros estudios en su isla natal. 1692, capitán de Caballos; en 1700 será severamente reprendido por el Santo Oficio. 1703, pasa a Tenerife, al tercio de La Orotava. Tras una corta estancia en Gran Canaria, regresa a Tenerife.

 

1706, como soldado participa en la defensa de la isla ante el asedio inglés. Entre 1707 y 1716, viaja por Europa: Londres, París, en donde reside su padre, y los Países Bajos. En 1708, vizconde de Buen Paso. Regresa a Londres, junto a su amigo John Crosse, cónsul de Inglaterra en las Islas. Desde Dover, vuelve a Canarias; está una corta temporada en Gran Canaria y en Tenerife. Viaja de nuevo a Francia (Saitn Malo y París) y regresa definitivamente a Tenerife en 1717. Nueva "sumaria" del Santo Oficio y prisión en el castillo de San Felipe (Puerto de la Cruz, Tenerife). 1721. Sargento Mayor. 1722, a la muerte de su padre, hereda el título de marqués de la Villa de San Andrés. Jefe de las Armas. Fija residencia en Garachico. El asunto nunca del todo aclarado con su sobrina Leonor del Hoyo, hija de su hermana mayor, lo lleva nuevamente a prisión: meses en el castillo de Paso Alto (Santa Cruz de Tenerife). Lecturas de Góngora y de sor Juana Inés de la Cruz; escribe versos y su aficiona a los anagramas. Cuando parece que todo ha pasado, la intervención del obispo de Tenerife, arzobispo de Burgos ahora, lo devuelve a prisión por siete años. En 1732, se fuga de Paso Alto y, por La Laguna, llega al Puerto de la Orotava, en donde embarca con destino a la isla de Madeira. Allí pasa cinco meses acogido por don Luis Agustín del Castillo. En 1733 va a Lisboa, donde se relaciona con la alta sociedad oriunda, con la nobleza y hasta con miembros de la Corte. Al parecer, interviene en una intriga política urdida desde Madrid. Lo cierto es que, pretendiendo a una noble portuguesa, acepta la propuesta que le hace un notable gallego para que se case con su hija y pasa clandestinamente a Galicia, donde se casa no con la primera dama sino con la hermana menor, Teresa Margarita, muchos años más joven. 1735, ya casado, vuelve a Lisboa hasta recibir el indulto. En 1736 aún se oculta un tiempo en Galicia, con su mujer, hasta que desde Lugo pasa a Madrid, en donde fija residencia. 1737, nace su hija Juana. Muere su mujer. Presencia destacada en la Corte y de nuevo problemas con el Santo Oficio, que prohíbe sus obras. 1751, regresa a Tenerife con su hija. Está un tiempo en Gran Canaria y viaja también a La Palma, pero en 1753 se establece en La Laguna. Participa entonces en la Tertulia de Nava*, que reunía el marqués de Villanueva del Prado, en su palacio lagunero. Citado por la Inquisición, se desplaza a Las Palmas de Gran Canaria en 1759, para declarar ante el santo tribunal. Con ochenta y un años debe cumplir prisión en el convento de San Agustín de la capital grancanaria. En 1761 se publica la sentencia que le prohíbe escribir, publicar su obra y leer libros prohibidos. De regreso a La Laguna es nombrado Alcaide de San Cristóbal. Muere tras redactar testamento, en el cual manifiesta su expreso deseo de que no se le tributen solemnes honras fúnebres. Pero el escritor, en 1731, durante su prisión en Paso Alto, había escrito otro Testamento, texto que resume las peripecia que por entonces atraviesa. Sería la primera de sus obras. A ella seguirán las Cartas diferentes, a diferentes asuntos y a un asunto mismo, entre las cuales se incluyen la Paráfrasis del salmo Miserere, la Carta desde la isla de Madera (1733), la Carta escrita desde Lisboa (1734), la Carta respondiendo a un amigo suyo lo que siente de la Corte de Madrid o Madrid por dentro (1740), que sería prohibida por el Santo Oficio. Suyas son también, entre otras, Décimas encontradas en la causa del Santo Oficio (1752) o Copia de un papel que llegó a mis manos en defensa de bien público (1755).

 

 

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