Revista nº 702
ISSN 1885-6039

Las Canteras de Gáldar olvidadas. Así mueren los valientes. (Incluye VÍDEO)

Jueves, 21 de Septiembre de 2017
Rubén Castellano Ramírez
Publicado en el número 697

En la Real Ciudad de Gáldar se esconden tras la montaña enormes agujeros llenos de basuras y escombros a las que llamábamos canteras y que hoy se encuentran en desuso y olvidadas. Por ello, creamos el documental Así mueren los valientes, para reivindicar la historia del municipio.

 

 

El método extractivo de la toba de Gáldar data de fechas anteriores a la conquista de Canarias en el siglo XV, creando a lo largo del tiempo una ciudad con una arquitectura muy colorida, debido al color de este material volcánico. Sin embargo, no es hasta mediados del siglo XIX cuando las canteras de Gáldar se ven en auge, tras superar una dura época de hambre, enfermedad y miseria que había sufrido este municipio, además de la finalización del templo de Santiago.

 

El trabajo de los canteros era muy duro y poco reconocido, su salario dependía de la producción de cantos que hacían, aunque se consideraba uno de los salarios mejor pagados en la comarca, triplicando a la agricultura. Todos los viernes cobraban los jefes de cuadrilla, estos lo repartían a los demás canteros, que, según nos informan en el documental, muchos gastaban ese dinero en bebida, y cuando llegaban a casa apenas tenían para alimentar a la familia.

 

En la década de los 70 del siglo XX, las canteras comienzan a abandonarse al traer otros métodos constructivos como los bloques de cemento prefabricados o el ladrillo, que facilitaban el trabajo en la construcción, pero que conllevaron el olvido de las profesiones relacionadas con los canteros, como los herreros o los transportistas, así como un crecimiento descontrolado en el municipio por el abaratamiento de los costes de los materiales de construcción y la falta de ordenamiento territorial.

 

 

La profesión de los herreros estaba muy ligada a las canteras, de hecho no se entendería sin ellas, y es por lo que en el documental se entrevista a un herrero, Alberto Bolaños, ya que ellos ‘’usaban’’ los picos y herramientas de los canteros que se desgastaban muy fácilmente. Sería importante recalcar el término de usar la herramienta, que utilizaban los canteros para pedir que se les arreglara las puntas de las mismas. Estas se calentaban en una fragua y se moldeaban para volver a usarse en las canteras.

 

El papel de la mujer era fundamental, aunque hay que remontarse a la época. La amplia mayoría de ellas eran amas de casa, encargándose de cuidar a los hijos, haciendo de comer, comprando con el poco dinero que tenían e incluso haciendo la ropa a los canteros, que se llevaba a cabo con sacos de azúcar para evitar roces en la piel.

 

 

Investigando este tema tan poco estudiado, encontramos personajes célebres ligados a las canteras, aunque olvidados. Muchos se buscaron la vida en la construcción tras el desuso de las canteras, algunos eran sindicalistas como Pedro Sosa. Con un texto suyo terminamos el documental.

 

Tanto ellos como nosotros pedimos la limpieza de estas canteras olvidadas, así como un posible museo que recuerde la historia y el sacrificio de sus obreros, que eran la primera piedra en el complejo y largo proceso de la arquitectura galdense.

 

 

 

 

 

 

 

Noticias Relacionadas
Comentarios