Revista nº 697
ISSN 1885-6039

El manadero que alumbró a una Virgen.

Miércoles, 21 de Junio de 2017
Yuri Millares
Publicado en el número 684

La romería sale a las nueve de la mañana de la ermita de Cardón, acompañada por timples y guitarras de la gente del pueblo. El primer tramo del recorrido se realiza por la propia carretera que se dirige al barranco de Chilegua, pero antes de llegar a él y junto a unos invernaderos sigue su camino por un sendero que serpentea montaña arriba.

 

 

En lo que era un manadero de agua en lo alto de una montaña sobre el cortijo de Chilegua (Fuerteventura), un siglo atrás se excavó una pequeña galería junto a la que alguien vio un día la figura de la Virgen. De las rogativas improvisadas se pasó en los años 80 a una romería al final de la primavera. El camino tiene un recorrido de 2,6 kilómetros que se suben en poco más de una hora (si descontamos el tramo de carretera que hacen los romeros).

 

Las agrestes cimas del lugar indicado en los mapas como Espigón de Ojo Cabra, con su máxima altura en la montaña de Cardón (691 m), son lugar propicio para la recogida de aguas que depositan los alisios, se filtran en la roca y vuelven a aparecer en unos manaderos por debajo de dichas crestas en el lugar conocido por El Tanquito. El nombre le viene, precisamente, porque allí -a donde iban vecinos de caseríos de la zona a buscar agua para beber-, en una fecha no conocida, pero que bien pudiera ser a principios del siglo XX, se horadó el risco buscando el naciente de aquella agua y se creó una corta galería dentro de la gruta o socavón, construyendo también un tanquito para recogerla en cumplimiento de la ordenanza del cabildo abierto para que los alcaldes pedáneos conservaran en buen uso las fuentes y abrevaderos.

 

Los vecinos que subían por agua vieron en la pared de la cueva una figura que identificaron como la Virgen y empezaron a pedirle favores y hacer promesas. Por una de ellas, en los años setenta de ese mismo siglo XX, una vecina de Cardón sube una estampa de la Virgen a El Tanquito. Las rogativas y promesas aumentaron y en 1981, nos cuenta la vecina Margarita Soto, se adquiere una imagen de la Virgen que se deposita en la ermita de Cardón. A partir de entonces, un día de finales de mayo o principios de junio, no tiene fecha fija, comienza una romería que sube a El Tanquito portando la imagen. Esta informante, por ejemplo, bautizó aquel mismo año a su hijo arriba en El Tanquito.

 

 

La romería sale a las nueve de la mañana de la ermita de Cardón, acompañada por timples y guitarras de la gente del pueblo. El primer tramo del recorrido se realiza por la propia carretera que se dirige al barranco de Chilegua, pero antes de llegar a él y junto a unos invernaderos sigue su camino por un sendero que serpentea montaña arriba. El inicio de dicho sendero lo marca un poste indicativo a El Tanquito, con información del recorrido. A los pocos minutos de lo que comienza siendo una vía ancha de tierra, se llega al primer lugar de descanso de la romería: una palmera con una peana al lado para que descanse la imagen de la Virgen, que portan distintos vecinos con promesas que se van turnando.

 

Se reinicia la caminata que ahora va por un sendero estrecho pero cómodo, ascendiendo hacia su lugar de destino con suavidad por el Filo de los Tanques, al final del cual una pequeña explanada con un poste y peana en el centro, y marcada por un amplio círculo de piedras, indica que llegamos al segundo lugar de descanso (para los que van turnándose con la Virgen, porque tocadores y cantadores siguen en su labor, acompañados en estas paradas por quienes, además, le bailan a la imagen).

 

 

Se reinicia el andar para cubrir el último tramo del trayecto, ahora ya por la cara oeste de las montañas que guardan El Tanquito, con el barranco de Chilegua a los pies y, al fondo, la vista de la montaña de Areguía (437 m) y la playa de Ugán, acercándonos por fin a El Tanquito, donde encontramos un lugar acondicionado para recibir a los romeros, ofrecerles de comer y guardar la Virgen en una cuevita excavada para tal fin.

 

Ermita con código de circulación. Durante el año la imagen de la Virgen del Tanquito se guarda en la ermita de Cardón. El día que sube en romería hasta el lugar que le da nombre, se guarda en una cuevita excavada para ella. En su interior, el resto del año, quedan las estampas y velas que dejan los devotos, así como figuras de cera, postales y numerosos ejemplares del Código de Circulación.

 

 

 

Este texto fue publicado previamente en el número 32 de la revista Océanos de Fred Olsen. Las fotos son de Yuri Millares (www.pellagofio.com).

 

 

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