Los cinco filmes que conforman el programa de esta iniciativa, seleccionados por el experto restaurador de películas José Artiles, además del ya mencionado ‘Drácula vuelve a la tumba', de Freddie Francis, son ‘James Bond contra Goldfinger', de Guy Hamilton (26 marzo); ‘E.T', de Steven Spielberg (30 abril); ‘Cantando bajo la lluvia', de Gene Nelly y Stanley Donen (21 mayo) y, ‘Tiburón', también de Spielberg (25 junio).
En esta entrevista, su coordinador, José Artiles, que ha trabajado y colaborado como experto restaurador para casi todos los estudios de Hollywood, explica el espíritu de este ciclo, así como de su particular opinión sobre las diferencias entre el cine digital y el ya casi extinto y centenario de formato cinematográfico tradicional.
¿Qué espíritu articula el propósito del ciclo ‘Cine con Química'?
El propósito del ciclo es sobre todo dar a la ciudadanía la posibilidad única en la isla de disfrutar la calidad real del formato cinematográfico rodado en película cinematográfica, como ha sido realizado durante más de cien años y poder volver a vivir la experiencia de ver clásicos del cine en su formato cinematográfico real. Hoy en día se tiende a mezclar conceptos y llamar cine a lo que no lo es. El cine debe verse como fue concebido originalmente, esto es, en película cinematográfica y pantalla grande.
Hoy se tiende a pensar que el sistema digital de proyección y realización de filmes es la panacea y no es así; de hecho jamás se podrá igualar la calidad de una copia cinematográfica bien conservada a ningún formato digital, tenga la resolución que tenga. El formato cinematográfico no es analógico como la gente piensa, es fotoquímico y, precisamente, por ello, no tiene nada que ver con lo que hoy llaman "cine digital" que no es más que vídeo proyectado, en definitiva, simple imagen electrónica. Sé que a algunos no les gustarán mis palabras, pero poseo la suficiente experiencia y conocimientos profesionales para sostener y afirmar lo que afirmo.
¿Cuál ha sido el criterio para la selección de las películas que lo conforma?
Se ha intentado realizar un breve recorrido por las películas clásicas desde los años 60 hasta los años 80 que pensamos podría interesar ver en formato cine. Si el público responde bien a esta iniciativa se proyectarán en un futuro películas que llevan sin ser exhibidas desde hace muchísimos años, todas en formato de cine real por supuesto, y con los doblajes originales en castellano empleados el día de su estreno. En muchos casos los doblajes de esos clásicos se han modernizado y redoblado con resultados desastrosos para su edición en DVD o blue ray. Nosotros vamos a ofrecer siempre el doblaje castellano original de época del día de su estreno en España.
¿Por qué es importante para la cultura de las comunidades salvaguardar su patrimonio audiovisual, así como garantizar su perdurabilidad y restablecer su funcionalidad?
El patrimonio fílmico es algo fundamental para conocer y estudiar el pasado, las costumbres, vestimentas y maneras de comportamiento de una determinada sociedad. Sin ese patrimonio sería imposible para las nuevas generaciones conocerlo. Un ejemplo claro es cómo han evolucionado nuestras fiestas de carnaval por ejemplo, no hay más que ver imágenes rodadas en súper 8 o 16mm por algún aficionado, para darnos cuenta de cómo hemos pasado de lo simple de las carrozas y disfraces en 1970 a lo sofisticado de lo actual. También conocer lugares, edificaciones ya perdidas u olvidadas, o conocer cómo era nuestro puente de piedra en 1940.
¿De qué trabajo de restauración realizado hasta la fecha se encuentra usted más orgulloso o satisfecho?
He trabajado y colaborado para casi todos los estudios de Hollywod, pero quizás uno de los que más me siento orgulloso es de la restauración y limpieza del negativo original de la productora Metro Goldwin Mayer de la película ‘Lo que el viento se llevó' para su reedicion en 70mm en cines americanos. Fue tan maravilloso el resultado final que poseo una copia privada que, si este proyecto gusta al público, lo proyectaremos en un futuro no muy lejano. La diferencia de matices y texturas comparado con cualquier medio digital es impresionante, es uno de los filmes concebidos para ser disfrutado en pantalla grande y formato cinematográfico.
¿Cuáles son los principales factores de riesgo de cualquier material fílmico analógico?
Al contrario de lo que algunos piensan la película cinematográfica es prácticamente eterna, con una duración de mas de 300 años si está bien conservada y mantenida en ambiente controlado de humedad relativa y temperatura. Es por ello que en Hollywood todos los filmes digitales se kinescopian o transfieren a altísima resolución a formato 35mm para que no se pierdan en un futuro, ya que ha quedado demostrado que los medios digitales no son válidos para archivo.
La casa Fuji fabrica el stock negativo Fuji eterna, con duración de mas de 500 años y es el que actualmente usamos para conservación y entrega de copia a los estudios de Hollywood. Por otra parte, los riesgos de una película que no este conservada en las condiciones adecuadas dependen en buena parte del tipo de stock base del filme, pero en general, son la perdida de base de color en el caso de negativos Kodak Eastmancolor, ya que tendían a ahorrar en los baños finales de fijado y por eso muchos negativos anteriores a 1982 se tiene que restaurar. También la aparición de hongos en la emulsión debido a un exceso de humedad, ya que el agua es uno de los mayores enemigos de la película cinematográfica o la degradación de la base fílmica rompiendo la cadena de composición química de la misma, y dando lugar a la aparición del ácido acético que, si no se trata a tiempo, podría acabar con el filme como ha ocurrido con algún que otro negativo en alguna ocasión.
¿Las políticas e iniciativas emprendidas por las instituciones públicas canarias a favor de la salvaguarda del patrimonio audiovisual qué opinión le merecen?
Me parecen acertadas pero no suficientes. Hasta hace bien poco en las instituciones canarias poca gente le daba importancia a conservar el archivo fílmico. En estos momentos me alegra ver que todo va mejorando.
Hay quienes advierten tras el empeño por recuperar este tipo de patrimonio una fascinante admiración por la nostalgia y el pasado. ¿Cómo los contradeciría?
Es bien sencillo. Si los restauradores y conservadores de archivo no existiéramos la humanidad no conocería su pasado. Gracias a la restauración se ha podido saber cómo fue la Guerra Mundial por ejemplo, imágenes inéditas de Hitler, los campos de concentración… la historia de cada pueblo está escrita en imágenes, pero si nadie las cuida, el tiempo puede matarlas. Y no digamos de las películas de Hollywood. Sin los conservadores nadie podría hoy día disfrutar y reír con Charles Chaplin, Buster Keaton o Stan Laurel y Oliver Hardy.
El soporte digital ha terminado imponiéndose como formato. El cine se ha transformado pero usted sigue manteniendo rotundamente que el cine ya no es el mismo. ¿Podría ampliar o argumentar tal impresión?
El público desconoce en su totalidad que el cambio a digital no obedece a que sea mejor sistema, sino a motivos económicos. Hoy se engaña al publico y se le falta el respeto al llamar cine y cobrar una entrada por ver y emitir mediante un servidor conectado a un videoproyector 2k un simple disco duro DCP que no tiene ni la cuarta parte que una buena copia fílmica puede tener. Se juega con el desconocimiento de la gente en las videosalas anteriormente llamadas salas de cine.
Cuando se hace el master a 2k e incluso a 4k como será en breve de la película original 35mm, se pierde toda la textura fotoquímica, quedando la imagen sin vida y en muchos casos plana y sin profundidad. De hecho, no hay diferencia entre la imagen de un buen plasma o tv HD 2k a lo que se emite en las salas, es puro video proyectado y cuando se tiene la oportunidad de ver una copia de cine y ves la riqueza de matices y colores y texturados que el cine real da, es cuando te percatas de lo mucho que se ha perdido en el cambio a digital.
Recientemente he visto el filme "Lackhat, amenaza en la red" y los exteriores parecían haber sido grabados para una telenovela de lo fría y videográfica que aparecía la imagen, por no decir que en digital el formato cinemascope no existe, no es mas que un simple zooming a pantalla completa de una imagen previamente adaptada para simular ese formato. No nos engañemos, no se puede comparar un medio fotoquímico con un medio electrónico, porque son mundos aparte.
¿De dónde le viene a usted su afición por esta ocupación de ‘sanador' de cintas y películas antiguas?
Más que afición es una profesión. Me dedico a ella desde que me titulé en conservación y restauración de archivos cinematográficos. Desde niño siempre tuve la pasión por el cine, y con 10 años me gustaba pedir los descartes de películas de cine a las distribuidoras y me fascinaba ver aquellos fotogramas, la banda sonora óptica... Ya de mayor y mientras estudiaba también trabajaba para ahorrar y pagarme la carrera en Estados Unidos y, durante muchos años, he alternado esta profesión con la gerencia de algún que otro cine de la isla.
