En 1943 debe regresar a Gran Canaria, donde pasa un año, para reponerse de su enfermedad que a la postre resultaría fatal. Regresa a Madrid y concluye sus estudios. Becario de la Escuela de Estudios Árabes (Madrid) y profesor de literatura árabe en la misma Universidad. Cuando preparaba su tesis doctoral sobre Ibn Hayyán, dirigida por el profesor Emilio García Gómez, le sorprende la muerte. Durante sus años universitarios colabora en la revista Al-Andalus y también publicaría diversas reseñas de su especialidad en la revista Cisneros. En 1946 redacta el capítulo "Literatura Árabe", para la Historia de la Literatura Universal de la editorial Atlas. Al año siguiente, publicará Los estudios árabes en España.
