Revista nº 819
ISSN 1885-6039

Canarios, Ciclos.

Viernes, 12 de Diciembre de 2014
Redacción BienMeSabe.
Publicado en el número 552

Canarios, Ciclos, Ariola Eurodisc, 87.903-XD, D. L. B.20162-1974. - Primer acto: Paraíso remoto. - Segundo acto: Abismo próximo. - Tercer acto: Ciudad futura. - Cuarto acto: El eslabón recobrado.

Canarios, Ciclos, Ariola Eurodisc, 87.903-XD, D. L. B.20162-1974.


- Primer acto: Paraíso remoto.

- Segundo acto: Abismo próximo.

- Tercer acto: Ciudad futura.

- Cuarto acto: El eslabón recobrado.

 

 

Génesis

Antes del equilibrio sideral.

Antes del tiempo y las magnitudes.

Antes de la materia y el orden.

Antes del caos.

Antes de antes.

Fue el hidrógeno.

Y antes de él, sólo las leyes naturales y el espacio.

Hace quince mil millones de años, los brazos en espiral de la nebulosa giraron hasta que el hidrógeno ionizado, produjo un campo magnético donde la ceniza de combustión atómica de aquél, produjo la energía.

Este proceso se produjo simultáneamente en miles de millones de lugares del Cosmos, y fue así sembrada la semilla de la que nacieron los miles de millones de Galaxias que forman nuestro entorno Universal.

La energía deambula en la inmensidad de la nada, y el anticosmos grotesco se adivina más allá de los límites de la imaginación suprema.

Cinco mil millones de años más tarde, la energía en manos de la evolución dirigida, había formado el polvo interestelar. Portador de los 92 elementos creadores de la materia.

La materia por afinidad provoca la perfección accidental y el Hálito Supremo le insufla el Prana.

 

El programa comienza.

El Ciclo Cósmico dio paso al Ciclo Cronológico, y éste a la vida, que echa raíces a lo largo y ancho del Universo, y crece y escarba en busca de la respuesta, que quedó atrapada en algún lugar del Cosmos, suplantada por la verdad.

En un punto del abstracto total hay un Universo, en un punto de este Universo hay una Galaxia, en un rincón de esa Galaxia hay un sistema solar, y allí un planeta entre cuyos surcos, se plantó y fructificó una de las semillas que esparció el soplo Supremo, y que la helada brisa del Tiempo trajo hasta aquí.

La naturaleza preparó un envoltorio, inédito para el rezagado de la creación, y lo cuidó y mimó hasta que comió el fruto de la sabiduría del árbol de la vida, y quedó desnudo ante el Ordenador Supremo.

El nuevo Ser sin memoria creció, y a falta de un mayor calificativo, se autodenominó “Homo Sapiens” y se autocoronó “Rey de la Creación”.

Éstos son el lugar y el personaje protagonistas de mi narración.

El Narrador Supremo.

 

El Paraíso Remoto.

Primera Transmigración.

La naturaleza se desgarra en la primera explosión de dolor, el “Grito Primario’’, y da a luz a “Embryo” el ser consciente, culmen de perfección, producto de la perfección misma, heredero intocable de la razón, accidente de la evolución programada, ser prematuro, que nace y vive del dolor, viajero perpetuo que procede del eslabón perdido y va en busca de un destino que se le aparecerá en la mitra jeroglífica del anunciador venerable de la muerte.

Matrix la paridora, representa la naturaleza, y una vez nacido Embryo, vuelve a su situación estática original, y observa la semilla brotar y crecer como un árbol que abre y alarga sus ramas en todas direcciones, acaparando espacio, intentando llegar al infinito a través del techo absoluto y atravesando la tierra con sus raíces.

La duda inicial, la ignorancia del eslabón, no parecen afectar a Embryo, que asombrado y maravillado gira la vista en derredor tratando de asimilar de una sola vez, las mil sensaciones nuevas que asaltan sus sentidos, en éste su primer acceso al ciclo de transmigraciones que como primate va a comenzar.

Los colores, los olores, la música de las esferas, que interpreta la gran orquesta universal, deleitan sus fuentes perceptivas.

El aire diáfano se deja respirar mansamente y entra loco de orgullo y curiosidad recorriendo los mil rincones íntimos del niño inédito.

Las flores y las plantas se alinean sabiamente exhibiendo orgullosas sus galas cromáticas, los árboles recios, se inclinan sumisos dando cobijo y sombra al Niño Patriarca.

El cielo se aclara, la tierra se ablanda y el sol se recoge tímido, temiendo dañar con sus rayos la vida que empieza.

La luz danzarina se asoma a los ojos curiosos y se enrosca coqueta en los dientes de nácar del Niño Poeta.

Los pajaritos ¡ah! los pajaritos que saltos y carreras, que cantos, que ir y venir alrededor de la pequeña cabeza, el niño alarga la mano y sólo coge aire, los pájaros juguetean con los cabellos aún húmedos del vientre materno, y los peinan y los rizan, y el niño contento se mira el reflejo que el agua de lluvia coloca a su lado a modo de espejo, el niño chapotea y llora al romperse su imagen bella e inocente. Pura como la vida sin contaminar, exacta como la obra magistral del Arquitecto Supremo.

La naturaleza cierra filas, y comienza la parada magnífica en honor del huésped recién llegado. El aire trompetea por entre los árboles y algunos cuadrúpedos redoblan el suelo con aires marciales, los árboles estáticos cubren carrera, y una pequeña montaña se ofrece hacendosa como pódium sereno para el niño espectador.

Comienza el desfile, el niño saluda y sonríe, pasan todos, no falta nadie, animales, plantas, frutos, aguas de todas clases, minerales y elementos semimateriales y detrás de todos la tarde serena y de medio luto, encabezados todos por el sol, éste los arrastra hasta desaparecer por detrás del horizonte, dejando a Embryo en compañía de la soledad y las estrellas, rendido al cansancio y al sueño, se entrega al primer silencio absoluto de su existencia y duerme.

 

El Abismo Próximo.

Segunda Transmigración.

Un millón de lapsos cronológicos más tarde, la semilla del tiempo descubre a Febos (antes Embryo), que dormitaba en una playa vacía.

El mar moja sus pies y lo despierta, Febos sobresaltado se incorpora, mira en derredor con estupor, y siente su cuerpo con extrañeza, se palpa, se reconoce palmo a palmo, está convertido en un ser casi perfecto de quince a dieciocho años.

Sus pensamientos se revuelven inquietos en busca de una lógica explicatoria, pero es el mar que mojándolo otra vez, lo devuelve a la realidad física, de pronto oye voces, y ve como una extraña comitiva se acerca, se siente desnudo y corre a ocultarse tras unas rocas.

El extravagante cortejo es “Amorfos", la “Generación Mutante”, que viene en busca de Febos, presunto fugitivo del “Proceso Alienatorio".

La visión de estos extraños animales, su lenguaje, sus ropas y ademanes, pueden más que la vergüenza de Febos, éste sale de su escondrijo, y empujado por un imperioso afán de comunicación le hace las primeras preguntas que su frágil memoria almacena, a “Amorfos” la generación mutante.

La respuesta que obtiene le resulta tan inteligible, que, asustado, emprende la huida, perseguido por Amorfos, corre por las rocas durante un rato, hasta que de pronto se encuentra con Matrix la Paridora, ésta lo esconde y da cobijo hasta que Amorfos se aleja.

Febos, hace preguntas sobre la vida sutil del más állá, que no involucra la materia, y Matrix responde con la Nada de sus Secretos.

¿Quién eres? pregunta Febos.

Soy la intérprete, entre el lenguaje olvidado de la conciencia y la generación mutante, responde Matrix.

Vuelve a preguntar Febos. Y yo ¿quién soy?

Tú eres uno con la tierra; dice Matrix

Reaparece Amorfos, interrumpiendo la comunicación trascendental, los acosa, intentando separar a Febos del regazo Materno, argumentando su edad y la necesidad de preparación e integración, en el proceso alienatorio. Entonan el canto al niño neurótico, y Matrix cede, Febos huye, pero Amorfos finalmente lo acorrala, detiene y lo encarcela.

En su celda, sumido en la confusión, Febos canta el “Himno crítico a la Primera Adversidad”.

De pronto, unos aires marciales, hacen que se asome a la ventana, desde donde observa los preparativos para “La Gran Parada de Iniciados” al “Proceso Alienatorio".

Gran profusión de trompetas y tambores, colores vistosos y rostros transformados por el ardor fanático.

Se abre la puerta y entran unos vigilantes que preparan y engalanan a Febos para la ceremonia.

Febos, observa el desfile, y al final atraído por la grandiosidad y magnitud del acto se incorpora voluntariamente a las apretadas filas de seres impersonales y marcha con ellos, la mirada y el pensamiento fijos en el eslabón perdido.

El “Proceso” se lleva a cabo en Febos, y éste se entrega de lleno a su integración social, en un mundo que acaba de descubrir la máquina y la vitalidad anónima del Ser-Especie.

Un día Matrix se cruza en su camino, Febos interrumpe su quehacer, y la sigue hasta la playa donde el despertará, y allí desaparece. Febos, observa como el mar que lo reviviera un día a la pesadilla actual va borrando lentamente las huellas que Matrix dejó en la arena.

Se sienta cansado y confundido, la noche, lo hunde por segunda vez en su existencia en el silencio absoluto del sueño astral, y duerme.

 

 

La ciudad futura.

Tercera Trasmigración.

Un millón de lapsos cronológicos más tarde, la semilla del tiempo, despierta a Metántropo (antes Febos) dormitando en un banco de un pequeño parque, y tapado con periódicos, en medio de una eclosión de tráfico y ruidos de ciudad supersaturada y contaminada, convertido en un hombre maduro de unos cuarenta años.

El asalto masivo de ruidos infernales, olores nauseabundos, y colores chillones, hiere la hipesensibilidad de Metántropo, que se levanta sobresaltado y mirando en derredor, intenta asimilar la visión escalofriante de máquinas desplazándose a enorme velocidad, gentes grises y sombrías, edificios altísimos, y una fecha en uno de los periódicos con que se cubre, 3º día de la semana 2ª, del mes 4º, año 2126 después de J. C.

¡”2126”! El recordaba haberse dormido en una playa allá por el año 1700, y ahora estaba aquí, vestido con esas extrañas ropas, y siendo observado con curiosidad por otros transeúntes, y esas máquinas ruidosas, con sus alaridos trompeteantes, y esas caras, ¡Dios! ¡su cara!, se levanta y se acerca a un gran charco de agua de lluvia, donde se refleja un rostro que le es completamente desconocido, con arrugas y de un color verde-gris pálido, con unos ojos pequeños y apagados, y escaso cabello color plata sucia. Se siente débil y nota como un grito mezcla de horror y frustración, se despierta en su pecho hundido, abre la boca pero sólo un gruñido aflora.

Dos sujetos de aspecto autoritario se acercan interrumpiendo sus elucubraciones, respetándole fríamente.

¿Qué hace usted aquí?

Su estado es lamentable

Está usted alterando la monotonía cotidiana

Me parece que ha abusado usted de su dosis de alcoholina

Lo llevaremos al recuperatorio

Metántropo no acierta a decir palabra, y se deja llevar a un edificio cercano, sin ventanas y de aspecto desolador, allí son recibidos por un hombrecillo afable, que lleva unas diminutas gafas, dando la sensación de que sus ojos se desbordan por encima del aro de metal.

¡Ah número 6.781.236! Otra vez divagando, usted o bebe mucho, o piensa mucho, y cualquiera de las dos cosas va a acabar con usted, le retiramos su dosis de alcoholina y de nicotina, hasta que aplaque sus impulsos incontrolados, ¡llevadlo a su casa! dice a los vigilantes.

Uno de ellos coge una placa que pende del cuello de Metántropo y Iee: Distrito 4º, zona 1.a, colmena 112, nicho 708. Esto está un poco lejos. No importa, ¡llevadle! Y no olvides que es la segunda vez que alteras la monotonía cotidiana, a la tercera, tendremos que mandarte de vuelta al proceso cibernético, a que revisen tus problemas.

Metántropo es arrastrado a un auténtico bosque, de edificios altísimos, sin ventanas, y todos de color gris, entran en uno de ellos, y un ascensor los deja en un vestíbulo, del que se abre una puerta y una mujer les dice.

¡Ya has vuelto a alcoholinizarte otra vez, me tienes harta! Sentadlo aquí.

Metántropo observa detenidamente la cara, y le recuerda a Matrix, la Paridora, su madre, en un arrebato de furia, se abalanza sobre los vigilantes, tratando de deshacerse de ellos, pero éstos lo retienen y se lo llevan al proceso cibernético, donde es recluido para comprobación. Casi al término del proceso, logra escapar y se va a la montaña en busca de los monjes sabios que habitan en la zona de los Monasterios: Intenta encontrar respuestas a sus mil preguntas en la sabiduría de los Ascetas Místicos, pero ninguno le da una respuesta satisfactoria a sus inquietudes, y se recluye en la montaña, dónde, después de largas jornadas de meditación, consigue la paz espiritual, aunque no la respuesta.

Un día en pleno éxtasis, se le aparece Iswara, El Absoluto, El Espíritu Universal, acompañado de Brahma El Creador, y de Vishnú El Preservador, diciéndole: Dirígete a la fuente de donde bebes la vida y busca tu liberación, que es la salvación definitiva, no la obtendrás con el Yoga, ni con la Filosofía Especulativa, ni con la Religión, ni siquiera con la Ciencia pura, la lograras por la Percepción directa de identidad individual, con la identidad Universal.

Metántropo pensó en Matrix, su madre, de quien bebió la vida, y se dirigió a la ciudad, en su busca, pero es detenido por fugitivo, y los vigilantes lo encierran en el Recuperatorio, desde donde escucha los preparativos de Navidad, y oye a unos muchachos cantar El Villancico Extravagante.
Envuelto en la bruna de los recuerdos, Metántropo, el ser sin memoria, el animal desnudo, se hunde en el sopor Astral, libre de toda noción de tiempo y espacio, y duerme.

 

El Eslabón Recuperado.

Cuarta Transmigración.

Un millón de lapsos cronológicos más tarde, cuando el Periplo absoluto está a punto de consumirse, Anacros (antes Metántropo) despierta a la realidad convertido en un anciano venerable.
Siente como alguien dirigiéndose a él, le llama.

Su Jerarquía! Su Jerarquía! Despierte, Su Jerarquía!

Anacros se incorpora, y se encuentra sentado en un trono fastuoso, vistiendo ropas y galas propias de un monarca, ante él unos individuos en actitud sumisa, lo miran con curiosidad y respeto.

¿Ha vuelto a tener pesadillas Su Jerarquía?, preguntan.

Anacros se levanta y se dirige hacia la ventana, y nota como le cuesta trabajo moverse, evolucionar, e incluso respirar -¡Estoy viejo!- pensó. Se asoma y observa con horror una ciudad totalmente funcional, sin ningún Adorno, y unas gentes uniformes e impersonales que caminan con la cabeza hundida entre los hombros y mirando al suelo.

Los edificios totalmente asépticos y las calles de aceras deslizantes casi desiertas, pero sobre todo le llamó la atención las grandes lámparas que difunden una luz blanca cegadora. Como si de luz del día eléctrica se tratara.

Esto es aún bastante peor que mis últimos recuerdos, piensa.

Quiero hablar con la persona más sabia de vosotros, dice.

¿Os referís a Oráculo el Profeta?, preguntan los servidores.

¡Traedlo si es el más sabio! dice Anacros.

Alguien se va y vuelve con un anciano de venerable aspecto y vestido como todos, con ropas blancas y sin calzar.

Dejadnos solos, dice Anacros, y dirigiéndose a Oráculo, le pregunta: Si eres un sabio, verdaderamente, contéstame, ¿quién soy?, ¿dónde estoy?, ¿de dónde vengo y a dónde voy?

Eres Anacros, hijo del Águila, Patriarca del último reductor humano, y heredero del Fin, vienes de la Duda Inicial y te diriges a la Belleza Astral, por la puerta de la muerte. ¿Muerte?, pregunta Anacros. ¿Por qué muerte?

Qué mejor premio necesita el hombre sino que volver a la madre tierra y hacerse uno con las hierbas y las flores, contesta Oráculo.

¡Ah!, contesta Anacros, dirigirse con alegría a través del infinito azul de los muertos, cómo se debe ir de ligero, cómo se debe llegar lejos.

Caronte guiará tu barca a la otra orilla -dice Oráculo. Pero dime, ¿por qué este silencio y este peso en el pecho, y por qué esta luz cegadora? inquiere Anacros.

Estamos en el año 2700 del cuarto Hemiciclo cósmico, Su Jerarquía, el sol dejó de emitir radiaciones hace 500 años, vivimos sólo gracias al viento solar, y la energía sobrante de la nebulosa. El ser humano ha alterado el equilibrio sideral, absorbiendo y gastando las fuentes de energía natural, y ahora caminamos con paso seguro hacia el Fin del Universo.

El pueblo conoce la verdad, y pide responsabilidades a los gobernantes, ved Señor!

Y condujo a Anacros a la ventana, el pueblo canta Crisis Cósmica, ya no hay esperanza ni siquiera en el mundo astral.

Me entregaré voluntario a la máquina Expiadora, aceptaré sumiso su designio, y que el Ordenador Supremo ayude a la humanidad en el Holocausto Final, ¡Señor, líbrame de la infinita miseria de la soledad!, ruega Anacros.

Contesta Oráculo! Agradeced a la Ley Distribuidora, el haberos hecho creer en lo que sabéis. Y partid a los Campos Elíseos sin desviar la mirada de vuestro Karma.

La máquina Expiadora absorbe el Hálito de la vida de Anacros, y entrega el cuerpo sin Prana a Matrix la Paridora. Dueña de la carne y el entorno físico.

Anacros atraviesa el Reino de las sombras y reentrando en los elementos sutiles, que son la simiente de su cuerpo, emigra acompañado de su karma, y se corporiza de nuevo a la Diestra del

Programador Supremo y juntos contemplan el Apocalipsis Final, que devolverá la Materia y la Forma a su estado primitivo, la Energía y por Regresión al Hidrógeno.

 

Apocalipsis.

Si va el destructor voltea su espada arrasando cuanto toca, y sólo respetando a Matrix.

A la que encarama al cielo y la ofrenda al Narrador Supremo. La hiperdestrucción abre grietas en el infinito, y la nada absorbe la forma y las dimensiones y al final de un ciclo y principio de otro, sólo se oye la voz del Narrador Supremo.

...Y EN CADA GRIETA SURGIO

UN PRINCIPIO Y UN FIN,

UN CICLO DE CICLOS,

UNA PÁGINA MÁS

EN EL DIARIO DEL

PROGRAMADOR SUPREMO...

 

 

Créditos y Colaboraciones.

Interpretado y arreglado por: CANARIOS.

Adaptación original: E. BAUTISTA.

Arreglos y dirección de coros: ALFREDO CARRION.

Con la colaboración especial de RUDMINI SUKMAWATI como “MATRIX” y LEANDRO BLANCO como “METANTROPO”.

Coproducido por: A. MORALES y E. BAUTISTA.

Nuestro agradecimiento a las siguientes personas sin las cuales no hubiese podido llevarse a cabo esta obra:

TEO ESCAMILLA: Reportaje fotográfico del libreto.

LUIS MIGUEL: Autor de las diapositivas, portadas y fundas.

ANTONIO LLOBET: Coordinación y realización carpeta.

ALAIN MILHAUD: Mezclas “CRISIS”.

EDDIE GUERIN Y Mª DEL CARMEN ALVIA: Arreglos e interpretación de arpas en “NIRVANA EXTRAVAGANTE”.

HERMANOS BLANCO: Intérpretes, arregladores y autores del texto en “VILLANCICO EXTRAVAGANTE”.

CLAUDE GUILLOT. Vibràfono.

TRIO PORTEÑO: Intérpretes y arregladores de “SERENATA EXTRAVAGANTE”.

MATE BAUTISTA: Texto latín monasterios.

PACO EL “CHATO”: Percusión en desfile extravagante.

Todo el personal de AUDIOFILM, por su fé en el espíritu de la obra.

A los socios de “FRIDOX”, Miguel, Jesús, Félix, Pedro y Santamaría, por el local en el que ensayamos y realizamos la obra.

PATRICK BEAU: Autor de la portada y anagrama.

Al coro de alumnos de la Escuela Oficial de Canto, que a pesar de los inconvenientes pusieron su amor y voluntad a nuestra disposición.

A CHARLY “BAJO SUPREMO” y DANIEL “TENOR EXTRAVAGANTE” por sus increíbles facultades.

ESPECIAL RECONOCIMIENTO A LAS COMPAÑIAS MOOG INC.

Y MELLOTRONICS LTD. POR SU ASISTENCIA TECNICA EN LOS PROBLEMAS DE REALIZACION DE LA OBRA.

(THOMAS RHEA, WILLIAM WAYTENA, PETER NICHOLS, ETC...).

EN RECUERDO DE EVARISTO GRACIAS Y AMOR A TODOS CANARIOS.

 

 

ANTONIO VIVALDI

Nació en Venecia en 1674 aproximadamente, fue la figura más notable después de Corelli, como representante clásico del concierto de violín italiano en su primera fase, al cual dio su forma definitiva, basándose en las realizaciones logradas por Torelli y Albinoni. Vivaldi creó el tipo clásico del concierto de violín que continúa siendo válido hoy en día, con sus tres partes: Allegro-Andante-Allegro, y puesto que era uno de los violinistas más sobresalientes de su tiempo, estaba predestinado para ser el creador del concierto clásico de violín, enriqueciendo su técnica y la del violoncello, utilizando sus sonidos agudos hasta la duodécima posición. En 1703 se ordenó sacerdote, pero pronto sus actividades como profesor de violín y compositor, más tarde también como maestro de capilla y empresario de ópera, absorbieron todas sus dedicaciones. Los conciertos llevaron al solicitado maestro a Viena y Amsterdam, pero su domicilio continuó siendo Venecia. Aunque su fama se extendió por toda Europa, es curioso que después de su muerte su recuerdo se extinguiera rápidamente. Quedó olvidado hasta que, en la tercera década de nuestro siglo XX, eruditos italianos redescubrieron a Vivaldi, en colecciones de manuscritos olvidados.

 

Se hallaron nada menos que 300 conciertos instrumentales, 19 óperas, el oratorio "Juditha" y varios volúmenes de composiciones eclesiásticas y vocales. El investigador de Vivaldi, Pincherle, atribuye al maestro 446 conciertos, de ellos 221 para violín. Su afán de nuevos experimentos, se manifiesta en el enriquecimiento virtuosístico del violín, y en la animación de la melodía, de lo que es magnífico ejemplo el popular concierto grosso: “LAS CUATRO ESTACIONES DEL ANO”

 

LUIS MIGUEL ALVAREZ (LIN DE GORIN)

En 1951, a los ocho años, hizo su primer carrete de fotografías, en la inauguración de una línea de ferrocarril en Asturias. Años más tarde ingresa en Bellas Artes, donde hace dibujo, pintura y escultura, de allí, sale más tarde para dedicarse a locutor, guionista y realizador de radio y más tarde a Televisión.


Últimamente hace cine y cine publicitario, tiene tres libros publicados y dos largometrajes, es el autor de las diapositivas de interiores y de las fundas alegóricas de este disco.

 

PATRICK BEAU

Vietnamita de nacimiento, viajero infatigable del lejano oriente, reside desde hace algún tiempo en Barcelona, en donde estudia pintura y dibujo. Es el autor de la mariposa, anagrama de toda esta obra.

 

RUDMINI SUKMAWATI

Nació en Yakarta, hija del entonces presidente de Indonesia, Sukarna. A los 10 años se fue a Lausanne (Suiza) a estudiar. Algo más tarde y con la ayuda de su tío, el entonces ministro de marina Indonesio y de su madre se fue a Italia (Roma), a estudiar ópera, en contra de la voluntad de su padre. Estudió canto con el maestro Fabaretto, hizo las carreras de piano y pianoforte. Durante tres años obtuvo el primer premio del conservatorio como cantante de cámara. Debutó con el oratorio de A. Vivaldi, “Juditha Triunphans” en la academia Chigiana de Siena. Más tarde se dedica por completo a la ópera, y debuta con la obra de Mozart, Las Bodas de Fígaro, en el teatro La Fenice de Venecia. A partir de aquí ha recorrido los mejores teatros del mundo (La Opera de Roma, San Cario de Nápoles, San Felice de Génova, Verdi de Triestre, Scala de Milán, Liceo de Barcelona, Arena de Verona, Opera de Atenas, Luna Park de Buenos Aires, La Zarzuela de Madrid, Pérez Galdós de Las Palmas).

 

Canta y habla en 8 idiomas y en la actualidad hace la temporada en Italia, (Abril, "Pagliacci” en San Cario de Nápoles, Mayo, ”La Bohéme” en la Opera de Roma y “La Fanciulla del West” en el mismo sitio, para pasar más tarde a la Arena de Verona, cantando Tosca y Aida).

 

 

TEO ESCAMILLA

Fotógrafo extraordinario. Fue parido el 23 de Octubre de 1940, comenzó como periodista en Sábado Gráfico y T.V.E., se pasó al cine y ha hecho cámara y operador con Carlos Saura en “La Caza”, “Peppermint Frappé", “El Jardín de las Delicias”, “La Prima Angélica", y “Ana y los Lobos”; con Pedro Portabella, “Nocturno 29”; con Manolo Summers "Juguetes Rotos”, "Adiós Cigüeña”, con Antonio Eceiza, "Ultimo Encuentro”; con Víctor Erice “La Colmena”; con Manolo Gutiérrez, “Habla Mudita”, y mil más, hasta que su aspiración de dirigir se haga realidad.

 

ANTONIO MORALES

Estudió Radio y T.V. y más tarde publicidad, y de aquí pasó a técnicas de grabación y reproducción, desempeñando desde hace 6 años el puesto de ingeniero de grabación en los estudios Audiofilm.
Es coproductor de esta obra.


¿De dónde vienes?

¿A dónde vas?

¿Qué haces?

¿Quién eres?

Las preguntas giran en tu mente Hoy pareces más joven. ¿Por qué? ¿Sabes? Creo que sí, pero... mejor no te lo digo así más vale dudar que estar plenamente seguro. ¿Perdiste algo? ¿Lo recobraste? ¿A qué precio?

El tiempo no tiene valor sino peso. Somos sabios aislados. Abnegante con quien sea, no te quedes ni siquiera en soledad, la enemiga más potente de la unión.

Lucha con fuerza y escarba en tu fe, y si algún día te pasa lo que a mí hace algún tiempo, deja que vibre en ti esa fuerza que te une a los demás que luchan por lo mismo a que has venido.
Eso creo yo.

 

ALAIN RICHARD

Batería, Control de Percusión Moog, Dharbuka, Flexotone, Bambus, Roto-Toms Gongs, Timbaletas, Caja Rumbera, Tamborín, Maracas, Crótalos, Glockenspiel, Timbales Afinados, Crash, Címbalos, Temple Blocks, Planchas de Acero, Tumbadoras, Triángulos, Campanas Afinadas, Bocina, Risa y coautor de “VANESSA'

Algunos de mis pecados y Vivaldi.

Me hablaron de la posibilidad de trabajar sobre una obra de Vivaldi, me sonó un tanto raro pues creo que dentro de mis aspiraciones en el campo musical, no había pasado por mi imaginación encontrarme tocando una obra clásica. Con un mundo de escepticismo (Pesimista habemus), y otro tanto de curiosidad, me puse manos a la guitarra y empecé a conocer y sentir “Las Cuatro Estaciones de Vivaldi” (entristece decir que sólo conocía algunos fragmentos).

De todo esto hace poco más de un año. De entonces hasta ahora he dedicado parte de mi tiempo (demasiado poco, soy muy cómodo) a trabajar sobre la obra. He oído muchas promesas que no se cumplían, comentarios irónicos, algunas discusiones dentro del grupo, adulaciones, gente con fe en nuestro trabajo (Quiero recordar a mis inolvidables Franklin, Miguel, Bob, Evarist, etc.) y que han influido en mi confianza en la obra.

Todas estas vivencias han sido absorbidas hoy por la emoción que me ha causado oír la obra terminada, donde he podido hacer dos cosas que estaban en mi mente hace tiempo, cantar gregoriano y desahogarme como instrumentista, y ha sido “Monasterios” mi campo de expresión, y que me recuerda a uno que hay en el Valle de los Caídos.

 

ANTONIO GARCIA DE DIEGO

Guitarras (Gibson Les Paul y S.G.) Acústicas (6 y 12 cuerdas), Vibràfono, Lira, Espineta, Echoplex, Phase Shifter, y Coautor y arreglos de “Monasterios”. Voz de Embryo y Febos.

Hace ya más de un año que ofrecí mi colaboración a Teddy en vista de una adaptación musical de “Las Cuatro Estaciones” de A. Vivaldi.

La idea me gustó y me permitiría por una vez salir de las realizaciones banales de la mayoría de conjuntos llamados de música “Pop”.

Desde esta época no creo haber lamentado mi decisión de entrar en el conjunto “Canarios” y a pesar de algunas adversidades, nuestra unión común y nuestra perseverancia han hecho posible la realidad de esta obra.

Si bien mi participación ha sido modesta, pienso haber desempeñado el papel de “bisagra” entre las diferentes individuales del grupo, y haber contribuido a una fusión harmónica del conjunto.

En cuanto a la obra en sí misma, había mucho que decir, pero siendo las palabras poca cosa, terminaré recordando que “El alma de un músico” (su feelin, sus vibraciones) se pega a su interpretación y se registra en la cinta magnética, un auditorio sensible debe resentir esta forma de energía (o su ausencia). Sólo me queda esperar que nuestro entusiasmo sea comunicativo.

 

MATHIAS SANVELLIAN

Pianos Eléctricos R.M.l. y Eender, Órganos HaMmond, Espineta, Piano Acústico, Violín y Coautor de “Hibernus"

No soy de los que revelan sus pensamientos y sí sus sentimientos; el hecho que escriba una reflexión personal es comprometerme de algún modo, y sólo hay un sitio donde me comprometo voluntariamente en el escenario.

Creo que es una circunstancia común a mis compañeros de grupo.

Provocamos el acontecimiento con nuestra música, y eso quizá lo que nos une, una comunión a través de la música, porque somos tan distintos en edad, nacionalidad, nivel social, gustos y experiencia, que el unirnos fue con la esperanza de realizar nuestras personalidades y posibilidades a través de una obra tan completa como estas “Cuatro Estaciones”.

Un recuerdo a todos aquellos que, desde fuera, se han portado como si estuviesen dentro.

 

CHRISTIAN MELLIES.

Bajos Fender, Sintetizador Bassmate, Theremin, y autor y arreglos de bajos en “Ballet de las Sombras”

“La obra y su autor pueden ignorar a la sociedad, pero ésta, a su vez, no lo ignora. Toda música es una respuesta, a veces conforme a la demanda, otras contradictora, siempre determinada por una cierta necesidad social.” (*)

La música que se ha convenido en llamar “Barroca”, ha perdido muchos de los elementos que la caracterizaban como hecho cultural en su época. En el tenso acontecer de la vida de hoy ha venido a adquirir un significado de música sedante para espíritus refinados y cultos, elitistas en suma.

Estas “Cuatro Estaciones”, en las que he tenido ocasión de colaborar, no son una adaptación al gusto popular, sino una compleja recreación de la obra de Vivaldi en una dimensión nueva; una dimensión que tiene sus propios medios de expresión y que se ha venido en llamar “Pop”

Este L.P. doble es un hecho, y como tal, va a correr su suerte.

(*) “Dossier música y política”. Caries Santos (Edit. Anagrama)

 

ALFREDO CARRION (Director en el apartado “Ópera” del Coro Nacional de España.)

Arreglos y Dirección Coros, coautor y arreglos de “Narración Extravagante”

“Hijos del Universo”

Anoche me asomé a un agujero que hay desde hace algún tiempo futuro y llegó hasta mí la música de las esferas, completando un periplo que empezó hace treinta años. Las armonías sutiles impregnaron mi ego y proyectaron mi fe' en el entorno, haciendo de mí un panorama al servicio de mi generación, a ella y a mis amigos dedico mi participación en esta obra.

 

TEDDY BAUTISTA.

Moog Sistema P2, Minimoog, Sintetizador A.R.P., Sintetizador A.K.S., P.V.C., Teclados DK1 y DK2, Secuenciador Moog, Secuenciador E.M.S., Moog Ribbon Controler, Mellotrones, 400 y 400 CM-CIO., Frecuencímetro Digital, Osciladores Programados. Voz de Anacros.

 

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