Administrador del marqués de Cuevas. Al parecer, se le tenía por clérigo poco entendido y pobre de conversación y modales. Es autor de la declamación fúnebre en memoria del rey Fernando VI, leída en la iglesia de Nuestra Señora de los Remedios (La Laguna, Tenerife), en 1760: Crisol sagrado, histórico, político-moral, fúnebre a la exemplar Regia memoria del señor Fernando VI.
