Revista nº 858
ISSN 1885-6039

El inventario arqueológico del Valle de La Orotava.

Jueves, 21 de Noviembre de 2013
Domingo Jesús Chinea Díaz
Publicado en el número 497

La elevada concentración de yacimientos hallados en el acantilado costero y en los barrancos próximos al litoral del Valle de La Orotava, especialmente en el último tramo del Barranco de La Arena, es indicador de un asentamiento de carácter permanente de la población prehispánica.

 

 

Introducción. La Ley 4/1999, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias establece como intervenciones arqueológicas la excavación, el sondeo, la prospección, la reproducción de arte rupestre y cualquier otra actuación que tenga por finalidad descubrir, documentar o investigar restos arqueológicos, tanto en el medio terrestre como en el marino.

 

Por otra parte, el Reglamento sobre intervenciones arqueológicas en la Comunidad Autónoma de Canarias1 define la prospección arqueológica como exploraciones superficiales o subacuáticas sin remoción de terreno y con recogida o no de material arqueológico, dirigidas a la localización, el estudio, la investigación o el examen de datos para la detección de vestigios históricos o paleontológicos, con aplicación o no de medios técnicos especializados.

 

En este marco legal, la Unidad de Arqueología del Centro Internacional para la Conservación del Patrimonio (CICOP), con la financiación del Cabildo Insular de Tenerife, lleva a cabo en la actualidad el Inventario Arqueológico del Valle de La Orotava que incluye los términos municipales de La Orotava, Los Realejos y Puerto de La Cruz.

 

Estación de cazoletas y canales de la Ladera de Martiánez

 

Antecedentes y estado de la cuestión. En el desarrollo de este tipo de intervenciones arqueológicas, previamente al trabajo de campo ha de contemplarse ineludiblemente una primera fase de investigación sobre las fuentes escritas y orales. Para la comarca objeto de estudio las referencias escritas son abundantes, aunque en muchos casos poco precisas, y se remontan a los Acuerdos del Cabildo de Tenerife, Datas de Repartimiento, Protocolos Notariales y las diferentes crónicas de la Conquista como fuentes primarias. Sin embargo, las alusiones concretas a la localización de yacimientos arqueológicos se tornan escasas y muchas veces confusas. Habrá que esperar hasta el siglo XVIII (1752) para hallar una mención explícita de José de Anchieta y Alarcón2 a la ubicación más o menos exacta de yacimientos arqueológicos en el Acantilado de Martiánez. En la centuria siguiente se repiten para el mismo sector referencias por parte de José Álvarez Rixo3; pero, sin duda, se debe a Luis Diego Cuscoy4, a partir de la segunda mitad del siglo XX, la recopilación más exhaustiva de información sobre yacimientos arqueológicos para el Valle de La Orotava.

 

Igualmente, para la historia de la investigación en el término municipal de La Orotava es de obligada consulta el Inventario del Patrimonio Arqueológico del término municipal de La Orotava auspiciado por la Dirección General de Patrimonio Histórico del Gobierno de Canarias y dirigida por las doctoras Bertila Galván Santos y Matilde Arnay de la Rosa (1995).

 

A pesar de la aparente abundancia de yacimientos en el Valle de La Orotava, pocas han sido, sin embargo, las excavaciones con metodología arqueológica realizadas en las últimas décadas, debido al desconocimiento de yacimientos que conserven niveles arqueológicos intactos.

 

Utilización de técnicas de descenso y escalada en la Ladera de Martiánez

 

Resultados. Es de destacar en el presente proyecto el elevado número de yacimientos catalogados, circunstancia que responde, posiblemente, al mayor esfuerzo inversor realizado por la Administración Pública que implica, entre otras cosas, la participación de un equipo más numeroso de técnicos y, por tanto, la extensión del método de prospección sistemático a la práctica totalidad del territorio. Dos aspectos han contribuido, además, a la localización de un número de yacimientos tan elevado: por una parte, la utilización regular de técnicas de escalada por los propios arqueólogos, que ha permitido el acceso a lugares a priori inaccesibles; por otra, un equipo de trabajo integrado por técnicos formados en distintas disciplinas (bioantropología, cerámica, industria lítica, geografía).

 

Se ha acometido, hasta el momento, la prospección del término municipal de Puerto de la Cruz y, aproximadamente, un 85 % del municipio de La Orotava, restando por explorar una reducida franja del sector occidental de este último y el municipio de Los Realejos. El número de yacimientos catalogados en el presente Inventario Arqueológico del municipio de La Orotava es sensiblemente superior al realizado en el año 1995 (gráfica 1).

 

Algo similar ocurre para el municipio de Puerto de la Cruz donde, previamente a la realización del presente proyecto, estaban documentados sólo 4 yacimientos; una vez finalizadas las labores de prospección, el número es de 21 (gráfica 2), una cantidad sorprendente si atendemos al fuerte proceso de antropización al que este sector del Valle ha estado sometido y a lo limitado de su superficie.

 

 

Esto supone, en términos porcentuales, en torno al 400 % y 525 % más de sitios arqueológicos localizados para La Orotava y Puerto de la Cruz respectivamente con respecto a la situación precedente.

 

Puerto de la Cruz. El total de yacimientos localizados en este municipio asciende a 21, de los que 9 corresponden a cuevas de habitación, 8 son de funcionalidad funeraria y 1 corresponde a manifestaciones rupestres de funcionalidad cultual (estación de cazoletas y canales del Acantilado de Martiánez). Además, 2 comparten funcionalidad habitacional y sepulcral y otro habitacional y cultual (cazoletas y canales) (gráfica 3), aunque probablemente con una ocupación diacrónica, al menos para el primero de los casos.

 

 

Excepto en dos yacimientos, el estado de conservación es malo como consecuencia de la fragilidad del soporte que contiene el registro arqueológico (desprendimientos de bloques basálticos) o la mala conservación del mismo (alteración o inexistencia de niveles arqueosedimentarios por expolio o reutilización). En otras ocasiones el yacimiento está afectado por actividades antrópicas de otra índole como la práctica deportiva de la escalada en el entorno de la Zona Arqueológica de la Ladera de Martiánez que ha venido afectando directamente, por ejemplo, al importante complejo cultual de cazoletas y canales.

 

El sector de máxima concentración de yacimientos se sitúa en esta última zona4, pero tanto en el borde Nororiental que limita con el municipio de La Orotava (Barranco de La Arena) como en la divisoria con el término municipal de Los Realejos se ha hallado vestigios materiales de población prehispánica.

 

La Orotava. Aún sin finalizar los trabajos de exploración5 se trata, de facto, del municipio con mayor número de yacimientos del ámbito insular (165). Téngase en cuenta que en el actual proyecto no figura la prospección del Parque Nacional de Las Cañadas del Teide en sus antiguos límites.

 

Para el sector nororiental del municipio, un área que comprende el acantilado costero de El Ancón y con continuidad en el Barranco de La Arena, se ha localizado un total de 57 yacimientos, de los que 29 corresponden a cuevas funerarias, lo que vendría a indicar el carácter de necrópolis de este sector sin despreciar la funcionalidad habitacional de muchas de las cuevas (27), lo que denota la preferencia de los antiguos pobladores por el litoral como lugar de asentamiento permanente, como ya se indicó también para la Ladera de Martiánez (ut supra).

 

A una cota superior, a partir de 275 m.s.n.m. y hasta los 475 m.s.n.m., en el Barranco de La Florida y Quiquirá, predomina, claramente, la funcionalidad habitacional de los yacimientos localizados (15 cuevas de habitación, descendiendo notablemente los de carácter funerario (sólo 1). Es posible que el límite superior señalado marque el borde de la zona de asentamiento de carácter permanente para el Valle de La Orotava ya que los yacimientos hallados en el entorno de Aguamansa (3) (hacia los 1.000 m.s.n.m.), están en relación con las rutas de penetración hacia los pastos de alta montaña o del pinar. Escasos vestigios se han localizado en el sector occidental del valle si exceptuamos la cueva de habitación en el Barranco de La Linde; una explicación razonable para tal escasez sería el fuerte proceso de antropización de las medianías en esta zona, así como las peores condiciones de uso que presentan los barrancos.

 

Más interesante es, sin duda, el reciente hallazgo de una necrópolis, de la que no existían referencias, en el tránsito del pinar con la alta montaña, en el sector central del valle, a unos 1.650 m.s.n.m., aprovechando una importante trama de tubos volcánicos utilizados, posiblemente, como enterramientos colectivos, con presencia aún de abundante material arqueoantropológico.

 

El número mayor de yacimientos está claramente en relación con la actividad pastoril de transhumancia estacional llevada a cabo en alta montaña, en la zona que bordea las Cañadas del Teide y hasta el área de transición con el pinar. Se trata, por una parte, de fondos de cabaña, en su mayoría de adscripción prehispánica (algunas con reutilización en época histórica), y de otra, de concentraciones de material arqueológico sin que se advierta la presencia de estructuras, y que se han denominado complejos ergológicos6. El número total de yacimientos en esta zona asciende a 75.

 

Cabaña arqueológica en Las Cañadas del Teide

 

Conclusiones. Una vez realizada la prospección arqueológica en las zonas indicadas es posible establecer las siguientes conclusiones provisionales:

•  La elevada concentración de yacimientos hallados en el acantilado costero y en los barrancos próximos al litoral del Valle de La Orotava, especialmente en el último tramo del Barranco de La Arena, es indicador de un asentamiento de carácter permanente de la población prehispánica.

•  Esta zona de ocupación permanente tendría como límite superior la cota 450-500 m.s.n.m., como lo atestiguan los yacimientos de funcionalidad habitacional de los barrancos de La Florida y Quiquirá e, incluso, la Cueva de Bencomo, aunque con un notable descenso de la densidad ocupacional a medida que se aproxima dicha cota.

•  El gran número de yacimientos documentados en alta montaña, por encima de los 1.900 m.s.n.m., en la zona que circunda las Cañadas del Teide, demuestra, por una parte, el movimiento vertical de trashumancia temporal, por otra, el pastoreo como actividad socioeconómica predominante en la etapa prehispáníca.

•  Este movimiento se haría siguiendo distintas rutas de penetración a través de los barrancos, como así lo indica los yacimientos localizados a partir de los 700 m.s.n.m.

•  La necrópolis localizada en los altos de La Orotava, a unos 1.600-1.700 m.s.n.m., tiene una explicación compleja, ya que podría estar en relación tanto con la actividad pastoril de alta montaña como con el posible aprovechamiento de los pastos situados por encima del piso bioclimático del Monteverde (pinar-escobonal).

 

 

Notas

1. Decreto 262/2003, de 23 de septiembre, por el que se aprueba el Reglamento sobre intervenciones arqueológicas en la Comunidad Autónoma de Canarias (BOC nº 194 de 6 de octubre de 2003).

2. ANCHI£TA Y ALARCÓN, José de: Diario. Apuntes curiosos. Manuscrito inédito. Biblioteca de la Universidad de la Laguna: ... muchos guesos y cuerpos de guanche (...), así como restos de sabina y un cuerpo completo (...) que enseñen et Puerto y traxeron a la Villa a ensenar y sacaban sus reales.

3. TEJERA GASPAR, A.: "Apuntes sobre restos de los guanches encontrados en el siglo actual, de José Agustín Álvarez Rixo". ULL. en Eres (Arqueológicas), 1990 Vol. 1 (19: 130-131): en este verano se descubrió casualmente en la escarpada ladera de Martiánez una cueva de guanches con más de 300 caravelas y osamentas (...) la cueva estaba tapiada con piedras y apenas alguna rendija por donde entraban a dormir y hacer sus nidos algunas aves marinas (...).

(4) DIEGO CUSCOY, L. (1968): Los Guanches. Vida y cultura del primitivo habitante de Tenerife, Publicaciones del Museo Arqueológico de Tenerife, 7. Tenerife.

(5) En el momento de elaboración de este informe resta prospectar un 15% del territorio.

(6) Se sigue, para este tipo de yacimientos, la denominación dada en prospecciones arqueológicas precedentes.

 

 

Bibliografía sumaria

ANCHIETA Y ALARCÓN, J.: Diario. Apuntes curiosos. Manuscrito inédito. Biblioteca de la Universidad de La Laguna.

ATOCHE PEÑA, R; LORENZO PERERA, M.; RAMÍREZ RODRÍGUEZ, M.A. (1989): Trabajos arqueológicos en la Cueva de Quiquirá (La Orotava, Tenerife). Excmo. Cabildo Insular de Tenerife. Ed. Act.

DIEGO CUSCOY, L. et al. (1960): Trabajos en torno a la Cueva Sepulcral de Roque Blanco. Publicaciones del Museo Arqueológico. S/C. de Tenerife. 108 pp.

DIEGO CUSCOY, L. (1965): Los guanches, vida y cultura del primitivo habitante de Tenerife. Publicaciones del Museo Arqueológico. S/C. de Tenerife. Excmo. Cabildo Insular de Tenerife. Servicio de Investigaciones Arqueológicas. 240 pp.

DIEGO CUSCOY, L. (1968): "Resultados de la tercera campaña arqueológica en la Necrópolis del Llano de Maja. Tres Cuevas Sepulcrales guanches (Tenerife)". Excavaciones Arqueológicas en España, 37: 33-50. 240 páginas.

JIMÉNEZ GÓMEZ, M.C.; TEJERA GASPAR, A.; LORENZO PERERA, M. (1973) "Carta Arqueológica de Tenerife". Enciclopedia Canaria, nº 15. Aula de Cultura de Tenerife. Cabildo de Tenerife (S/C. de Tenerife).

LORENZO PERERA, M. J. (1975/6): "Una cueva-habitación en la Urbanización Las Cuevas La Orotava. Isla de Tenerife". El Museo Canario, Las Palmas de Gran Canaria.

LORENZO PERERA, M. J. (1982): "El conjunto arqueológico de Pino Leris (La Orotava, Tenerife)". Anuario de Estudios Atlánticos. Patronato de la Casa de Colón. Madrid-Las.

TEJERA GASPAR, A. (1990): "Apuntes sobre restos de los guanches encontrados en el siglo actual, de José Agustín Álvarez Rixo". Eres (Arqueológicas) Vol. 1(1).

TEJERA GASPAR, A. (1990): "Apuntes sobre restos de los guanches encontrados en el siglo actual, de José Agustín Álvarez Rixo". Eres {Serie Arqueológicas). Vol. 1(1) Separata.

TEJERA GASPAR, A. y CHAVES, E. (1999): Informe arqueológico sobre la Ladera de Martiánez. Escuela Taller La Ladera, revista de divulgación medioambiental y cultural. Nº1 febrero-marzo.

 

 

El autor es coordinador de la Unidad de Arqueología del CICOP. Este artículo fue publicado en el libro VIII Simposio sobre Centros Históricos y Patrimonio Cultural de Canarias. Editado por el C.I.C.O.P. La foto de portada es un cráneo y una mandíbula de la necrópolis de los altos de La Orotava.

 

Unidad de Arqueología del Centro Internacional para la Conservación del Patrimonio (CICOP). JUAN TOMÁS MACÍAS MARTÍN; TOMÁS RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ; JOSÉ MANUEL RODRÍGUEZ GUTIÉRREZ; Mª CARMEN MARANTE RODRÍGUEZ; CARLOS GUSTAVO GONZÁLEZ DÍAZ; JOSÉ ANTONIO AGOSTA NAVARRO; EVA CAROLINA RODRÍGUEZ LORENZO; JUAN CARLOS GARCÍA ÁVILA; ROMÁN GONZÁLEZ HERNÁNDEZ; JOSÉ JOAQUÍN MACÍAS MARTÍN.

ALEJANDRO GÁMEZ MENDOZA: Becario de investigación de FPU. Departamento de Prehistoria, Antropología e Historia Antigua. Universidad de La Laguna.

YANIRA DE J. OSORIO CRUZ; CARLOS JAVIER PERDOMO PÉREZ: Colaboradores de la Unidad de Arqueología del Centro Internacional para la Conservación del Patrimonio (CICOP).
 

 

Comentarios
Viernes, 22 de Noviembre de 2013 a las 23:32 pm - Bentayga-7

#01 La Universidad tiene ya 100 años y -como ustedes dicen- "pocas han sido las excavaciones con metodología..." ¿Cuánta información de nuestros antepasados se ha perdido en un siglo bajo las plataneras o las urbanizaciones? Srs de la Administración: hasta ahora han sido ustedes tercermundistas. (Nada que criticar a los actuales investigadores.)