Revista nº 858
ISSN 1885-6039

Los Cuentos del Cantador.

Viernes, 25 de Enero de 2013
Antonio Betancor
Publicado en el número 454

El próximo sábado 26 de enero se presenta, a partir de las 20:30 horas, en el Centro Cultural Federico García Lorca de Ingenio (Gran Canaria), el doble disco Navarro Siglo XX. Cuentos y Cantos.

 

El acto, incluido en el programa del VII Encuentro de Repentistas Verseando con Ingenio, es un homenaje a la memoria del mítico cantador majorero Manuel Navarro (1919-2008), en cuya grabación participaron más de veinte cantadores y músicos de toda Canarias, entre los que figuran Manuel Ferrera, Ramón Martín, Domingo Peña, Santiago Martín, Pedro García o Mariví Cabo.

 

Al oír a Manuel Navarro contar sus andanzas, me lo he imaginado siendo el protagonista de un cabildo, de una de esas reuniones de vecinos y amigos en torno a un buen contador de historias, sentados todos en el chaplón de la puerta de su casa, sobre todo en noches de verano, hablando de lo divino y lo humano o sacándole el cuero a algún vecino o conocido.

 

Y es que una forma de pasar el tiempo de los isleños de Fuerteventura y Lanzarote, hasta mediados del siglo pasado fueron estas reuniones para escuchar narraciones de quienes tenían vivencias que contaren lo que denominaban cabildos. ¡Vamos a echar un cabildo! ¡Vamos a cabildiar!

 

Si ya conocía y admiraba al Viejo Navarro como cantador excepcional, el mejor cantador de Fuerteventura del siglo pasado, descubro con satisfacción a un gran contador de historias, descubro sus historias, sus vivencias, que fueron muchas... ¡Qué manera de contarlas!... Con parsimonia, con todo lujo de detalles, haciendo gala de una gran memoria que mantuvo hasta el final de sus días -diciembre de 2008-.

 

Este trabajo nos hace conocer a Manuel Navarro por dentro y descubrimos también que era capaz de ponerse tierno y de largar alguna que otra lágrima al relatar la desventura de Carmen la Guapa y su relación con Manuel el de la Viuda, pero también lágrimas de risa recordando cómo obligó a Maestro Juan el Zapatero a que le remendara unos zapatos en tiempo y forma o la dormida de una borrachera en una «pensión» de Teror.

 

Este magnífico trabajo discográfico está hecho desde el respeto, la admiración y el agradecimiento hacia los que han hecho posible la realidad musical majorera y personalizado en Manuel Navarro. Un grupo de majoreros que en su momento recogió el testigo que iban entregando los benditos viejos, se empeñó en llevar a cabo un proyecto que diera a conocer, en estado puro, el ser y el sentir del isleño. En el caso que nos ocupa, el Viejo Navarro tenía mucho que enseñar antes de su partida.

 

Y lo hizo, a gusto, como siempre, en parranda, con gente de «asiento» pero parranderos como él: los que echaron la parrandas en casa de Gonzalo o en Los Llanos con Domingo Peña; o junto con Maestro Pedro García, o en la Plaza de Santa Ana, o en El Sordo, o al pie del violín... y parranderos como Memo, Domingo el Cuco, Bernardo, Tinín, Yeray Rodríguez, Fabiola Socas, Carmen Pérez... Y desde luego, el precursor de la idea, Domingo Rodríguez el Colorao. Muchas parrandas fueron grabadas en audio y en vídeo desde el año 2000 hasta 2008, cuando murió el viejo cantador.

 

Sus vivencias, contadas y cantadas con la parsimonia que caracteriza al majorero, hubo que seleccionarlas debidamente para que tomaran forma estos dos cds, sin dejar atrás a otros viejos cantadores como Manuel Ferrera, Pedro García, Santiago y Ramón Martín o Domingo Peña, que junto a Navarro hicieron posible que la música popular de Fuerteventura mantenga la esencia de una cultura muy particular que da la propia tierra.

 

Un documento etnográfico de primer orden que, como dice El Colorao, hay que escuchar despacito, con paciencia. Disfrutando de un auténtico regalo sin precedentes. Y la cosa no queda aquí.

 

Faltan las imágenes del viejo cantador en su salsa, en parranda, las que veremos cuando, pronto, sea realidad la película Por veredas de Fuerteventura. Siglo XX, Manuel Navarro, la hermana mayor de este doble disco compacto y este libreto que presentaremos el próximo sábado 26 de enero en Ingenio.

 

Cuando un viejo se muere, arde una biblioteca. En el caso de Manuel Navarro, esa biblioteca natural de quien nunca supo leer ni escribir, pero sí crear y retener en su memoria miles de coplas y vivencias, sigue viva. Muy viva gracias a los que siguieron su ejemplo y lo transmiten para las generaciones venideras.

 

Gracias a todos por el empeño y el ejemplo. Ojalá tomen buena nota los ¿responsables? de las diferentes televisiones que operan en Canarias y se ocupen de cosas serias. No me sirven las recomendaciones de apostar por lo canario y las invitaciones a ser como Pepe.

 

 

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