Revista nº 906
ISSN 1885-6039

Domingo Viera.

Lunes, 15 de Octubre de 2012
Mary García
Publicado en el número 440

La familia Viera ha custodiado y mantenido la Danza de San Diego, una danza cultual de cintas sujetas a un elemento central, un palo largo. Los bailarines deben ser de número par para poder realizar los cruces requeridos. Cada uno coge la punta de su correspondiente cinta con una mano y con la otra tocan castañuelas.

 

En el contexto rural lagunero, seguramente como en otros lugares del mundo agrario, existen muchas personas que sorprenden por sus vivencias relacionadas con su trabajo, habilidades, aficiones, entretenimientos..., seres polifacéticos, como es el caso del personaje que aparece en esta edición, don Domingo Viera González. De él se pueden diferenciar distintos aspectos reconocidos por quienes le conocemos.

 

Domingo Viera nació en San Diego (La Laguna) en el año 1953, es el más pequeño de ocho hermanos: dos hembras y seis varones, en el seno de una familia campesina dedicada a las labores del campo y de los animales.

 

 

Su vida laboral. La ganadería familiar fue su primera ocupación hasta, aproximadamente, los 17 años de edad, cuando se fue a trabajar en la construcción y se especializó como yesista. Esa profesión la mantuvo hasta unos años después de contraer matrimonio. Se casó en 1980 con doña Teresita de Jesús de León Expósito; de dicha relación nacieron dos hijas. Cuando abandonó la construcción, retornó a su oficio de ganadero, que es el que ha mantenido hasta la actualidad: siempre he tenido vacas bastas, alguna vez tuve finas, pero las quité.

 

Su actividad ganadera va asociada a la de agricultor, siembra muchas tierras, propias y arrendadas, para cosechar alimento para el ganado, principalmente cereales, de los que obtiene el grano y la paja: Las papas y las verduras las planto cerca de la casa. Domingo Viera también ha sido conductor de la cosechadora de la cooperativa durante algunos años: aprendí con los mismos técnicos que la trajeron...

 

Otra de sus ocupaciones reconocidas es la de artesano. Se ha dedicado, cuando su tiempo se lo ha permitido, a la elaboración de: yugos, arados, carros y carretas de estaca (...) aprendí solo, fijándome y preguntando... Domingo Viera fue uno de los informantes fundamentales para la elaboración del artículo "Carritos, carros, carretas y carretones", publicado en Tenique (nº 6).

 

 

Su vida deportiva. Desde muy joven comenzó su andadura en la modalidad de Lucha Canaria, pasando por diferentes equipos: en el Hespérides, el Naranjo de Las Mercedes, en Pedro Álvarez, Los Campitos, el Furia de La Matanza (...) estuve luchando más de treinta años.

 

Otra modalidad deportiva en la que ha participado Domingo Viera, desde su recuperación hasta la actualidad, ha sido en el arrastre de ganado. Normalmente participa con vacas de segunda y de tercera. Sin embargo, en la década de los 90 llegó a hacerlo con una yunta de toros, llegando a intervenir en el Concurso Final de Arrastre Isla de Tenerife con los toros voladores, habitualmente llamados así por su sobrino, Daniel Viera Báez. Su actividad ganadera va asociada a la de agricultor, siembra muchas tierras, propias y arrendadas, para cosechar alimento para el ganado...

 

 

Su vida lúdica. La familia Viera ha custodiado y mantenido la Danza de San Diego, una danza cultual de cintas sujetas a un elemento central, un palo largo. Los bailarines deben ser de número par para poder realizar los cruces requeridos. Cada uno coge la punta de su correspondiente cinta con una mano y con la otra tocan castañuelas. Por fuera del conjunto dancístico, un músico va tocando el tambor, todo ello a ritmo de tajaraste: antes salíamos a todas la fiestas y en San Diego (12 de noviembre). Ensayábamos aquí, en el patio, con mi padre (don Laureano Viera Gil), tocábamos con un cacharro para ensayar, llegamos a bailar la danza los seis hermanos. Normalmente, los componentes eran parientes, llegando a participar 24 bailarines: ahora son 8, 10, 12...

 

Por diversas circunstancias, Domingo Viera González está atravesando por una situación delicada de salud, de la que necesita algún tiempo para su recuperación; aún así, cuenta con ganado atendido por familiares.

 

 

En un acto solidario, algunos ganaderos se unieron para sembrar las tierras de Domingo con avena y centeno. Los encargados de ponerse en contacto con los ganaderos fueron: Isidro González Alonso y Manuel Salvador Melián de la Cruz (Manoli), quien nos informó acerca de este acto de solidaridad: empezamos a las nueve de la mañana hasta las tres de la tarde: Tato, Fabián, Tito y Manoli con el sementero; Isidro, Samuel, Tonono, Carmelo, Tini, Juan y José, con tractores; seis arando y uno sembrando con abonadora... Félix y Manolo Pérez nos trajeron los bocadillos.

 

Las tierras que fueron sembradas por sus compañeros se hicieron siguiendo el siguiente orden: Rodeo de la Paja, La Rambla, Las Pellejas, Rodeo del Medio y terminamos en Camino Tornero. Estos cereales deben recogerse en verano, trillar, empacar...

 

Domingo: te necesitamos. Nos hace mucha falta tu bonhomía y tu proceder apachorrado, máxime en un mundo tan convulso y precipitado como en el que nos ha tocado vivir.

 

 

 

Este texto fue publicado previamente en la revista El Baleo (nº 67).

 

 

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Comentarios
Martes, 16 de Octubre de 2012 a las 02:31 am - manuel acosta gonzález

#01 MAESTRO DOMINGO: bueno es que se publiquen noticias de las Danzas de cintas de Tenerife como la de San Diego que tu familia supo mantener...Me gustaría saber más datos de la danza de San Diego,ya que tengo un proyecto para publicar en un libro,sobre las danzas de Tenerife,y de esta manera poder conformar más aportaciones para enriquecer el citado libro..un abrazo: paz y bien...