Revista n.º 1046 / ISSN 1885-6039

Horacio Dorta Espínola: la previsión del tiempo a través de Cabañuelas Marinas.

Lunes, 19 de noviembre de 2012
Redacción BienMeSabe
Publicado en el n.º 445

Horacio Dorta sabe muchísimo de la predicción del tiempo a través de las cabañuelas marinas, un conocimiento bastante preciso aprendido de la oralidad a lo largo de los años. Las cabañuelas de Canarias tienen unas especiales condiciones, de las que nos habla con detenimiento y paciencia.

Horacio Dorta Espínola.

 

BienMeSabe Canarias Audio emite un nuevo programa con la fortuna de tener como entrevistado a D. Horacio Dorta Espínola, sin duda una de las personas que más sabe sobre las cabañuelas en Canarias; no en vano es Miembro Fundador de ASECA, una Asociación estatal de los estudiosos de las cabañuelas.

 

Las cabañuelas es la observación de la naturaleza en determinados momentos del año para realizar un pronóstico meteorológico. En Canarias este fenómeno forma parte fundamental de nuestro Patrimonio. Un cabañuelista observa y estudia distintos elementos naturales como la luna, la vegetación, el viento, la mar... Se observa cómo queda el aire… En el caso de Horacio Dorta lo aprendió de pequeño con su padre, que se dedicaba a traer piedras de cal de Fuerteventura para hacer la cal en su horno en la costa de Los Silos. Su padre observaba las cabañuelas, durante varias décadas del siglo pasado, y veía cuándo habría bonanza para saber cuándo podía descargar las piedras de los barcos, contrastando su pronóstico del tiempo con los marinos de los barcos que estaban en Santa Cruz y le llevaban las piedras, de tal manera que nunca se equivocaba. Don Horacio nos recuerda, con añoranza, barcos de vela como La Fermina con cabotaje de 80 toneladas o El Delfín y San Miguel con 120 toneladas, que se acercaban a la costa silense con las piedras de cal majoreras.

 

Las cabañuelas de agosto se realizan del 1 al 25 el agosto, considerando el 1 de agosto el mes de enero siguiente, el 2 de agosto sería febrero, y así hasta el 12 de agosto que sería diciembre. El 13 de agosto no se cuenta. A continuación se empieza a contar al revés, el 14 de agosto sería diciembre, el 15 de agosto sería noviembre y así hasta llegar al 25 de agosto, que sería enero. Con esta observación diaria y las notas tomadas se sacan las medias de los dos días de enero (1 y 25 de agosto), los dos días de febrero (2 y 24 de agosto), y así sucesivamente. Las notas de observación reflejan datos como de dónde está el tiempo, si está cubierto o despejado, si son tiempos que hacen daño o no… También se debe conocer el lugar y lo que quieren decir las observaciones. Por eso es un trabajo constante, que sirve para todo el año y que tiene un acierto entre un 60% u 80%.

 

Las cabañuelas marinas de Canarias se realizan cuatro veces al año, son trimestrales y concretamente se observan cada noche de cambio de estación y durante 30 minutos, teniendo en cuenta los cambios horarios en las distintas estaciones.

 

 

21 de marzo                Primavera         de 11.15 a 11.45.

21 de junio                  Verano             de 11.45 a 12.15.

21 de septiembre         Otoño              de 11.45 a 12.15.

21 de diciembre           Invierno            de 11.15 a 11.45.

 

 

Durante esta media hora se está mirando constantemente el reloj, por si hay algún cambio. Cada minuto son tres días y cada espacio de 10 minutos es un mes. Don Horacio Dorta contrasta las observaciones realizadas durante décadas y estima que el acierto es bastante elevado.

 

También nuestro protagonista nos habló de otras cabañuelas, las de San Mateo (21 de septiembre), que se contemplan desde las 8 a.m. a las 8 p.m. viendo la orilla del mar, y también tienen un gran acierto. Las cabañuelas de San Simón en Sabinosa, en El Hierro, adonde se desplazó durante muchos años, se empiezan a observar desde por la mañana hasta el mediodía y solían confirmar mis cabañuelas de septiembre y las de la luna de octubre.

 

Nuestro entrevistado también nos explica el dicho popular la luna de octubre, siete lunas cubre con una argumentación entre lo empírico y lo científico. Nos cuenta cómo fue a Teno, Buenavista (Tenerife), a buscar a un señor que sabía mucho de la luna de octubre y con él aprendió. Con esta cabañuela hay que estar pendiente de si llueve, hay que estar pendiente de las hierbas que nazcan, porque la naturaleza es tan sabia que si las semillas son de poca agua es que va a llover poco, será un invierno de poca agua; o si son de mucha agua es que lloverá mucho. La naturaleza es tan sabia que si las semillas no van a germinar, si no se van a reproducir, no llueve.

 

Todo esto y mucho más puedes escucharlo directamente en su voz pinchando en el siguiente botón.

 

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