Revista nº 797
ISSN 1885-6039

Luis Alemany reivindica a algunos escritores canarios marginados.

Lunes, 04 de Junio de 2012
Redacción BienMeSabe
Publicado en el número 421

La Feria del Libro tinerfeña clausuró su programación del viernes con un invitado de excepción: Luis Alemany, que tan sólo dos días antes recibía el Premio Canarias de Literatura. En la que fue su primera intervenión desde que soy Excelentísimo Señor -bromeó con satisfacción el escritor en alusión al nuevo tratamiento que le confiere el galardón-, continuó la misma línea que su discurso del pasado día 30 en la ceremonia de entrega y recordó a importantes firmas de la literatura canaria del siglo XX injustamente marginados. A ellos se refiere el apelativo malditos con el que tituló su intervención.

 

Alemany, tercer Premio Canarias que visita la feria tras Juan Cruz y Juan Manuel García Ramos, recordó a las generaciones de literatos canarios que desarrollaron su trayectoria en tiempos de la dictadura franquista. "Entre ellos se encuentran muchos escritores malditos, que fueron marginados, ellos o su obra, cuya autoría se omitió por considerarse corrosivos, e incluso automarginados". Citó nombres como Ramón Gil-Roldán, Juan Pérez Delgado Nijota o Domingo Acosta. Y muy especialmente Julio Tovar (1921-1965), "el gran ignorado, como si no hubiera existido, una injusticia que él no decidió", puntualizó.

 

El autor de Los puercos de Circe se dirigió al público más joven asistente a su charla -más de medio aforo-: "tal vez les sea difícil entenderlo, porque a mí me costó, pero estas personalidades literarias dudaban que la cultura pudiera perpetuarse en aquella época tan dura", apostilló en referencia al propio Tovar y otros como Antonio Vizcaya, al recordar con cariño nuevamente el interés que mostraron estos autores por la creación cultural juvenil, al acudir a una charla que Alemany ofreció con 19 años en el Círculo de Bellas Artes de la capital tinerfeña. Este y otros recuerdos y anécdotas dieron cuenta del "gran aprecio que siento hacia esa generación de los niños de la guerra, que fueron los patriarcas, los maestros de mi generación, junto a otros anteriores como Domingo Pérez Minik". En concreto, sobre el célebre miembro de la Gaceta de Arte recordó cómo "me ensañaba sin ensañarme, solo preguntándome mis opiniones". Luis Alemany concluyó su intervención como lo hiciera dos días antes en el Auditorio de Tenerife, "con mi inmensa gratitud al dictador, pues propició la unión de tres generaciones de escritores canarios a través de la común animadversión hacia él".

 

Jornada de clausura. La Feria alcanzaba su jornada de clausura ayer domingo 3 de junio en el Parque García Sanabria con cuatro presentaciones de libros, teatro de títeres y música. El programa comenzaba en el escenario central con la presentación -que incluyó actuación musical- del libro El bosque de las palabras perdidas, de Rafo Hernández, Cecilio Massanet y Juanjo Coba, editado por Turquesa. Al mediodía, 23 Escalones volvía a la carpa institucional para presentar su edición de Flush, de Virginia Woolf, con la directora de la editorial, Mónica Plasencia, y la Asociación Protectora de Animales del Noreste de Tenerife. Finalizaba el programa matinal con Eligio Hernández, que presentó el libro La Lista, de Juan Bosco, publicado por Editorial Principal de los Libros.

 

La última sesión de la Feria arrancó la tarde de este domingo con los títeres de Tragaluz en el escenario central. A continuación tuvo lugar un encuentro con el escritor Santiago Gil, que nos acercó a su obra y su mundo literario, junto al periodista Eduardo García Rojas. Éste permaneció en la carpa institucional en la siguiente presentación, la del libro Si le digo le engaño. 100 kilos a la deriva para salir de la crisis, de Carlos Álvarez y Hora Antes Editorial.

 

 

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