Revista nº 952
ISSN 1885-6039

Tres represaliados canarios durante Franquismo por su orientación sexual reciben indemnización.

Jueves, 27 de Mayo de 2010
Redacción BienMeSabe
Publicado en el número 315

Gamá asesora en Gran Canaria a quienes sufrieron encarcelamiento por homosexuales o transexuales para alcanzar este reconocimiento a su sufrimiento.

 

Hace tiempo que el Colectivo Gamá asesora y ayuda a solicitar indemnizaciones para quienes hubiesen sido objeto de encarcelamiento por su condición de homosexuales en aplicación de la Ley de Vagos y Maleantes o la Ley de Preligrosidad y Rehabilitación Social durante el franquismo. La condena por orientación sexual o identidad de género les llevaba no sólo a la cárcel sino también al ostracismo, ya que les impedía conseguir trabajo, recibían el rechazo familiar y social, y en ocasiones se exiliaban de sus pueblos o ciudades buscando el anonimato.

  

Desde que el Gobierno aprobara este reconocimiento económico en 2009, se han presentado cinco solicitudes de indemnización, con su consiguiente búsqueda de documentos acreditativos de la decisión judicial, así como certificación acreditativa de los periodos de tiempo efectivos de permanencia en prisión, ya que en ninguno de los casos atendidos había constancia o documentación que acreditara haber estado en prisión o que el motivo de estarlo fuera ser homosexual. Esta labor no siempre es fácil ya que en algunos centros penitenciarios los archivos se han “extraviado” o han “desaparecido”.

 

A pesar de estos inconvenientes, de las cinco solicitudes presentadas con el asesoramiento del Colectivo Gamá, tres han sido aprobadas (las otras dos todavía no han sido resueltas) y el importe varía en función del tiempo acreditado de permanencia en prisión.

 

Mención especial merecen las mujeres transexuales que fueron encarceladas no siendo reconocidas como tales, sino como hombres homosexuales en una época histórica en la que la identidad transexual ni siquiera era reconocida como derecho y que en la actualidad han logrado vivir dignamente como mujeres habiendo sufrido la invisibilidad de su realidad.

 

Las indemnizaciones vienen recogidas en la Ley de Presupuestos Generales del Estado de 2009 y hoy por hoy no hay tiempo límite de presentación de solicitudes. Aún así, el número de personas que las solicitan es muy reducido. Esto puede ser debido a que se trata de personas mayores o que desconocen su existencia, y en algunos casos porque han rehecho su vida, actualmente están casados/as, con hijos/as y no quieren que se conozcan estas experiencias. En cualquier caso, creemos que es importante darlo a conocer, porque así lo recoge la Ley y porque es Justicia.

 

“Dignidad y respeto. Esas son las claves que barajamos detrás de cada caso. Nunca debieron ser encarcelados y eso es una lección que todavía hay que recordar para que no se vuelva a repetir” según declara Sylvia Jaén. Presidenta del Colectivo Gamá.

 

A pesar del reconocimiento a la injusticia que han padecido estas personas, el recuerdo del sufrimiento que supuso no se borrará de su memoria. En este sentido, Jose Rama, juzgado en Las Palmas de Gran Canaria en 1967 por un tribunal militar, afirma que “ojalá pudiéramos contar todo lo que vivimos, para que la gente sepa lo que tuvimos que soportar”.

 

 

Foto: Albergue de Tefía (Fuerteventura), antiguo campo de concentración especialmente de homosexuales.

 

 

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