CAMINO JUNCAL DE TEJEDA-TAIGÜY POR ROQUE MULATO-JUNCAL DE TEJEDA.
La isla de Gran Canaria nos ofrece una gran variedad de paisajes, todos ellos de inigualable belleza. Es un verdadero lujo para todo senderista salir desde el barrio de Juncal de Tejeda, haciendo un bucle para llegar al mismo sitio por el Barranco de Siberio-Barranco del Juncal.
El espectáculo es imponente. Todas aquellas negras murallas de la gran caldera, con sus crestas, que parecen almenadas, con sus roques enhiestos, ofrecen el espectáculo de una visión dantesca. No otra cosa pueden ser las calderas del Infierno, que visito florentino. Es una tremenda conmoción de las entrañas de la tierra, parece una tempestad petrificada, pero una tempestad de fuego, de lava, más que de agua.
El recorrido que se propone es un bucle que saliendo de Juncal de Tejeda y atravesando el Llano de Juan Martín, recorrer la divisioria de aguas entre el Barranco del Cofre y el de Siberio, hasta el Roque Mulato, para luego bajar a Taigüi y volver a Juncal por el barranco del mismo nombre.
Este es el comienzo de este nuevo texto de José M. Quesada Medina, que puedes ver por entero pinchando aquí.
La isla de Gran Canaria nos ofrece una gran variedad de paisajes, todos ellos de inigualable belleza. Es un verdadero lujo para todo senderista salir desde el barrio de Juncal de Tejeda, haciendo un bucle para llegar al mismo sitio por el Barranco de Siberio-Barranco del Juncal.
El espectáculo es imponente. Todas aquellas negras murallas de la gran caldera, con sus crestas, que parecen almenadas, con sus roques enhiestos, ofrecen el espectáculo de una visión dantesca. No otra cosa pueden ser las calderas del Infierno, que visito florentino. Es una tremenda conmoción de las entrañas de la tierra, parece una tempestad petrificada, pero una tempestad de fuego, de lava, más que de agua.
El recorrido que se propone es un bucle que saliendo de Juncal de Tejeda y atravesando el Llano de Juan Martín, recorrer la divisioria de aguas entre el Barranco del Cofre y el de Siberio, hasta el Roque Mulato, para luego bajar a Taigüi y volver a Juncal por el barranco del mismo nombre.
Este es el comienzo de este nuevo texto de José M. Quesada Medina, que puedes ver por entero pinchando aquí.