Revista nº 1040
ISSN 1885-6039

Jesús Hernández García ganó el XXXII concurso de coplas y romances Alhóndiga 2009.

Lunes, 19 de Octubre de 2009
Redacción BienMeSabe
Publicado en el número 284

El autor ya había ganado este premio en la edición del año 2000.

 

 

El XXXII concurso de coplas y romances Alhóndiga 2009 premiaba, como todos los años, el mejor conjunto de coplas (ya se lo habían concedido en el 2000 con Pégaselo, compañero, semblanza del juego del envido, y posteriormente grabado por Güicho en Higa y Adeje), la mejor copla y el mejor romance.

 

En esta última edición participó con Familias turroneras.

 

 

El autor (pequeña autobiografía).

 

Jesús Manuel Hernández García, ciudadano del mundo y enemigo de la inactividad, Maestro del Plan 1967, número 1 de su Promoción y acceso directo al Cuerpo de Profesores. Trabajó en La Montañeta (Los Realejos), San Antonio (La Orotava), Toscal-Longuera (Los Realejos) y los siete últimos cursos adscrito al Primer Ciclo de E.S.O., en el I.E.S. Mencey Bencomo (Los Realejos), del que fue secretario desde el 2006-2007.


Doctor en Ciencias de la Información. Tesis Doctoral: Educación y Prensa en el norte de Tenerife entre la I y II Repúblicas (1873-1931). Defendida el 3 de septiembre de 2004. Calificación: Sobresaliente cum laude. Dirigida por Javier González Antón. Número 1 de la 6ª. Promoción de licenciados de la Facultad de CC.II. de la Universidad de La Laguna.


Aficionado a la escritura. Colaboró en DIARIO DE AVISOS, en una sección que denominaba El Asomadero, habiéndolo hecho con anterioridad en EL DÍA (Desde La Corona, 720 artículos) y LA OPINIÓN (De reojo, 487 artículos). Fue, asimismo, colaborador de RadioRealejos (153 comentarios de carácter semanal, durante cuatro años).


Colaborador en el Boletín Municipal del Ayuntamiento de Los Realejos.


Colaborador, con sendos artículos, en dos libros de Esteban Domínguez.


Autor de letras para grupos folclóricos, muchas de ellas se han plasmado en varias grabaciones: Escuela Municipal de Folclore de Adeje, Agrupación Folclórica “Higa” (La Perdoma-La Orotava), Grupo Folclórico “Valle Taoro” (Puerto de la Cruz), Agrupación Folclórica “Los Gangocheros” (Puerto de la Cruz), Agrupación Folclórica “Tigotán” (Los Realejos), Agrupación Folclórica “Arraigo” (La Laguna), Agrupación Folclórica “Los Trigales” (Icod el Alto-Los Realejos), Agrupación Folclórica “Guanapay” (Teguise-Lanzarote)...


Miembro de la Sociedad General de Autores de España.


Colaborador en Programas de Festejos [Fiestas de Mayo (Los Realejos), El Carmen (Los Realejos), Fiestas de Julio (Puerto de la Cruz), La Perdoma, El Tanque, Toscal-Longuera, Las Dehesas...]


Pregonero de las Fiestas de Las Dehesas (1999). Primer premio del concurso de cuentos de Navidad (Los Realejos, 1999). Primer Premio al Mejor Conjunto de Coplas en el Concurso “Alhóndiga 2000”, convocado por el ayuntamiento de Tacoronte. Pregonero de las Fiestas de Toscal-Longuera, 2000. Mantenedor de las Fiestas de la Virgen del Carmen (Los Realejos), 2001. Premio a la mejor Copla en el Concurso de Coplas Canarias “Guanapay, 2002” de la Villa de Teguise.


Responsable de la edición del periódico escolar (CEIP Toscal-Longuera) El Monturrio desde diciembre de 1999 a junio de 2002 (nueve números). Mención honorífica en el Concurso “Alhóndiga 2002” del Ayuntamiento de Tacoronte. Premio a la mejor Copla en el Concurso de Coplas Canarias “Guanapay, 2003” de la Villa de Teguise. 2º Premio en el Concurso de Coplas “San Benito 2003”, San Cristóbal de la Laguna. 2º Premio del concurso de poesía de Burgo de Osma (Soria), 2008. Premio al mejor romance en “Alhóndiga 2009.”


Responsable de la edición del periódico escolar La Pizarra, del IES Mencey Bencomo (11 números).

 

Ha prologado diversas publicaciones y tiene editados los siguientes libros:


Jugando a ser maestro
(1993).
Pepillo y Juanillo (1998).
Amalgama (1999).
75 años en la historia del Casino de la Dehesa (Puerto de la Cruz) (2000).
Versos silbados (2004).
Entropía (2006).

 

Ahora tiene concluido (a falta de almas caritativas que pongan los euros) Hileras, y casi finalizado Por las tierras de Higa y alrededores.

 

Y, por último, FELIZMENTE JUBILADO.

 

 

Un fragmento de la obra premiada.

 

Familia Reyes

 

Otra familia famosa
que a la memoria me viene,
tuvo sus primeros pasos
allá por el diecinueve.
En su segunda mitad
casó Rosalía Reyes
con don Pancho, “El salivita”
y parió “dos veces nueve”.
No es normal que hoy se tenga
dieciocho descendientes,
pero recuerden que entonces
no había radio ni tele.
Lo cierto es que Rosalía
un fisco de tiempo tiene,
y a pesar de tanto crío,
pues los partos se suceden,
una especie de turrón
en su casa la entretiene.
Unos señores palmeros,
que de Gran Canaria vienen,
trajeron el noble oficio
que allá aprendieron, parece.
La mayor de Rosalía,
llamada María Reyes,
a trabajar va con ellos
y buena enseñanza adquiere.
Los palmeros se marcharon,
pero la labor se mantiene,
pues María lo que sabe
a Rosa se lo transfiere.
Y estas hermanas llevaron
desde ahí hasta su muerte,
el “seña” y “la turronera”:
etiquetas indelebles.
Y por el mes de la Cruz,
cuando era día trece
de mil novecientos doce,
Candelaria aparece.
La nieta de Rosalía,
creció en Fray Diego y La Fuente,
y desde edad muy temprana,
apenas cumplidos nueve,
las tiemplas va asimilando
cuando a su madre contemple
como la harina y bizcocho
que a “La Carrilla” le adquiere,
y a don Francisco el azúcar,
la resulta es excelente.
Con los años ella fue
conocida por la gente:
“La Salivita” p´a unos,
y para otros, depende,
“turronera del lunar”,
todo según quien lo cuente.
Con la “caja del turrón”
y a donde fiestas hubiere,
en la guagua de Zenón,
por bajadas y pendientes,
iba la buena mujer,
con agua, sol o con nieve;
esfuerzo, lucha y tesón
para tentar a la suerte,
y la esquina consabida
pueda, quizás, ofrecerte,
unos duros que te alivien
del frío y del relente.
Luego vino Perdigón,
es casi ya el presente,
que alquilaba sus camiones,
y juntábanse hasta veinte,
abaratando los costes
del transporte pertinente.
Candelaria se murió
hace apenas unos “meses”,
pues aunque pasen los años,
en el recuerdo se mecen
sentimientos sin dolor;
la persona no perece,
por más que el reloj avance,
si perdura en nuestra mente
la memoria, la añoranza…

 

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