Revista nº 864
ISSN 1885-6039

518 artículos y unos 400 autores diferentes: la importancia de la revista El Pajar.

Viernes, 20 de Noviembre de 2009
Redacción BienMeSabe
Publicado en el número 288

En la tarde-noche de ayer jueves, 19 de noviembre de 2009, en las instalaciones del CLUB PRENSA CANARIA (C/ León y Castillo nº 39, bajo) de Las Palmas de Gran Canaria, a partir de las 19:00 horas, fue presentado el último número de la importantísima revista El Pajar. Se hacía después de que, en la mañana, los miembros coordinadores del Proyecto Cultural de Pinolere firmaran un convenio formalizado de colaboración con la FEDAC.

 

 

Dicha presentación estuvo acompañada de las palabras del Ingeniero de Montes y Vicepresidente de la Sociedad para la Promoción Cultural de Canarias en Europa, Don Isidoro Sánchez García; del técnico de la Concejalía de Patrimonio Histórico del Excmo. Ayuntamiento de Arucas (Gran Canaria), Don Antonio M. Jiménez Medina; y del Cronista Oficial de La Aldea de San Nicolás (Gran Canaria), Don Francisco Suárez Moreno. Con ellos, en la mesa, Rafael Gómez.

 

Más que hablar del nuevo número presentado, los presentes hicieron, cada cual a su manera, un balance de los largos años en marcha del Proyecto Cultural Pinolere y de la revista El Pajar. Y así, tras ser presentados por Rafa Gómez, comenzaba su intervención Isidoro Sánchez García, haciendo variadas referencias a los textos de Humboldt en su paso por Canarias a propósito del contexto de medianías de Tenerife donde se entiende la historia de la iniciativa comunitaria de la gente de Pinolere y su comunitarismo. Comentaba que el trabajo de estos años ha conseguido que el barrio orotavense se haya convertido en un modelo con principios de sostenibilidad, así como un verdadero ejemplo de desarrollo rural. Expuso varias ideas que en diferentes textos, a lo largo de años, Sánchez García ha dicho y que seguía afirmando: Pinolere es una Universidad. Con lo que se entiende aquello de que vale la pena llegar hasta Pinolere.

 

Por su parte, Antonio Jiménez y Francisco Suárez pusieron sobre la mesa ideas concretas de síntesis, así como ciertas reflexiones para el futuro, sobre la revista El Pajar. El primero de ellos resumía la historia de la revista, cuándo nace y por qué... Habló de la primera etapa enmarcada en una problemática ciudadana de las gentes del barrio, y luego ya del cambio de formato y de línea que iba a hacer de esta publicación un verdadero referente bibliográfico canario, indispensable en cualquier mesa de trabajo que tenga que ver con nuestra realidad, especialmente en el campo de la Etnografía.

 

A partir de ahí, Antonio Jiménez seguía con un repaso de las múltiples actividades que a través del tiempo Pinolere ha puesto en funcionamiento: las ferias, el parque etnográfico, las jornadas de patrimonio, los concursos de Secundaria, la línea editorial, el Aula de la Naturaleza, las becas, los diferentes certámenes, las exposiciones... así como los galardones recibidos, destacando el Premio Canarias en la modalidad de Cultura Popular. Tantas y tantas cosas de las que El Pajar se ha hecho eco, a la par, dejando así, hasta ahora, la increíble cifra de 518 artículos publicados de unos 400 autores diferentes. Un buen porcentaje de ellos de Etnografía (con predominio de algunos oficios artesanales, como los textiles), pero también de otras tantas y tantas disciplinas humanísticas y sociales. Destacaba también el autor el buen número de artículos con enfoque archipielágico, así como es lógico que la isla de la que más se ha hablado, por el espacio desde el que nace El Pajar, sea Tenerife.

 

 

 

En síntesis, El Pajar ha tenido hasta ahora una trayectoria dignísima de alabanza, convirtiéndose en un claro y necesario referente de la bibliografía cultural canaria, con un futuro prometedor por delante, sugiriendo el presentador que hay que comenzar a hacer un esfuerzo mayor por dar a conocerla fuera de nuestro ámbito, así como plantearse el salto a la edición digital en internet.

 

La intervención de Francisco Suárez Moreno siguió enriqueciendo el análisis hecho por el anterior, dando así a conocer y a confirmar por qué El Pajar es hoy la revista que es. Y entre otras cosas, aparte de los trabajos ofrecidos, el Cronista de La Aldea ponía el ojo reflexivo en el peso de importancia que ha tenido la línea editorial seguida, con una visión desde Canarias hacia el mundo, a través del Atlántico y sus comunicaciones, desde una forma multidisciplinar aunque especialmente antropológica y etnográfica, como versa el mismo nombre (Cuaderno de Etnografía Canaria). Hizo hincapié en el asombroso cúmulo de fotografías históricas que allí han aparecido, siendo este también, el legado visual, otro de sus valores encomiables.

 

Como han podido leer, el día de ayer se cerraba con una agradable noticia de apertura, según los presentadores: visto lo visto, habrá Pajar para rato.

 

 

Noticias Relacionadas
Comentarios