Revista nº 823
ISSN 1885-6039

Tributo a Agustín de Betancourt en Rusia.

Jueves, 23 de Abril de 2009
Redacción BienMeSabe
Publicado en el número 258

La consejera de Educación, Universidades Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias intervino el pasado lunes en el homenaje que se rindió a Agustín de Betancourt en San Petersburgo (Rusia), ciudad en la que el científico canario vivió y murió y donde tuvo un papel clave para su desarrollo arquitectónico hace dos siglos. El acto principal acogió la presentación del libro La familia de Agustín de Betancourt y Molina. Correspondencia íntima, de Juan Cullen, en la Universidad de Vías y Obras de la ciudad rusa,.


La representación canaria en Rusia completó este homenaje con una visita oficial a lugares emblemáticos de la vida y obra de Betancourt en dicha ciudad, en cuya fundación y levantamiento participó activamente Agustín de Betancourt, así como con una ofrenda floral que se rindió ante el busto del célebre ingeniero canario.

Asimismo, en el transcurso de la jornada, la consejera fue recibida por el ministro de Relaciones Internacionales de San Petesburgo Alexander Prokhorenko, y por el rector de la Universidad de Vías y Obras, Valeriy Kovalev. El homenaje, junto al autor del libro, contó también con la presencia del cónsul general de España en San Pestesburgo, Francisco Pascual, y el director general de la Fundación Pushkin, Alexander Chernosvitov, y de Isidoro Sánchez, ingeniero y vicepresidente de la Sociedad para la Promoción Cultural de Canarias en Europa, entidad colaboradora en el presente acto.

Esta nueva acción se suma a la serie de actividades destinadas a difundir en el exterior del Archipiélago la figura y obra del ingeniero canario, iniciativa respaldada por el programa Septenio del Gobierno de Canarias, a través del citado libro autoría de Juan Cullen, que explora la faceta más íntima del investigador y científico, a través de numerosas cartas escritas por Betancourt a sus padres y hermanos desde Madrid, París y San Petersburgo. De esta manera, la edición nos descubre otros apasionantes aspectos de la vida del insigne portuense que trascurrieron de forma paralela a la vasta labor científica que le otorgó el reconocimiento internacional en plena Ilustración.

Agustín de Betancourt y Molina se trasladó a Rusia en 1807, donde adquiere con el zar Alejandro I el compromiso de trabajar en el ámbito de a investigación y la invención en la ingeniería. En un país con más de treinta millones de habitantes, Agustín de Betancourt despliega todo su conocimiento para mejorar los planes de estudios del Cuerpo de Ingenieros. Entre sus múltiples trabajos en aquella nación, construye puentes, la draga de vapor, dirige la construcción de la Casa de la Moneda en Varsovia, colabora en la construcción de la catedral de San Isaac, dirige en la Plaza de Invierno una columna de granito en memoria del Zar y reorganiza urbanísticamente, por encargo imperial, la ciudad de San Petersburgo, donde falleció en 1824.


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