Revista nº 824
ISSN 1885-6039

Don Telesforo Rodríguez Pérez: guayero y labrador de camisa blanca.

Martes, 03 de Junio de 2008
El Baleo
Publicado en el número 212

Don Telesforo Rodríguez Pérez, el más pequeño de nueve hermanos (cuatro hermanos y cinco hermanas), nació en la víspera de Reyes de 1942 en El Rincón o Laderas de Nava, como se conocía antes el lugar, en la ciudad de La Laguna.


Fue una ciudad donde convivían burgueses y campesinos. La organización social era sencilla: amos y medianeros; los primeros ponían sus condiciones, entre ellas destacaba el cuidado del ganado, sobre todo del vacuno (vacas, bueyes y toros). Presumían de animales lustrosos, limpios y bien adiestrados, e incluso, cuando de exhibición se trataba (ferias, romerías...), se sobreestimaba al guayero o bueyero, realzando su presencia.

Con el tiempo, la estructura social se ha ido modificando; sin embargo, en la mente de los ganaderos prevaleció la costumbre de embellecer a los animales. La labranza y las vacas han estado estrechamente relacionadas; sin ellas no se podía trabajar la tierra, carretear o arrastrar.

Don Telesforo, metódico y tradicional, siempre con su camisa blanca y sombrero gris, el que sólo se quita para ordeñar, en misa, para comer, bañarse, dormir y “cuando va pasando el santo”, constituye un referente del labrador lagunero. Sus hábitos, e incluso su manera de ser, recuerdan a los antiguos guayeros que existían en la isla. Su conocimiento le ha llegado por transmisión oral, de su padre y abuelo paterno; viéndolos, aprendió a hacer arados, yugos, a utilizar remedios para curar las vacas...

Su carácter abierto, dispuesto a enseñar lo que sabe a todo aquel que lo solicite, es una importante fuente de conocimiento de nuestra cultura tradicional.



Es de las pocas personas que aún trabaja sus tierras con las vacas, con ellas asurca la tierra para posteriormente plantar papas, millo, etc. Otras tareas que siempre realiza con las vacas, relacionadas con el cultivo de las papas, son: arrendar, asachar y cogerlas: “las vacas ni las pisan ni las parten, las azadas sí”.

Desde muy niño empezó a faenar con los animales, hasta el día de hoy; sólo ha faltado cuando tuvo que cumplir con su servicio militar en África (Sidi Ifni) durante “dieciséis meses y catorce días”.

La primera vez que fue a la romería de San Benito contaba con nueve años de edad, llevó su propia yunta. Desde entonces—a excepción de su estancia en África—no ha fallado un solo año; ataviado con su vara de membrillero, sombrero y camisa blanca, lleva con orgullo una yunta de vacas limpias y afeitadas, cuernos remangados, de andar acompasado y cabeza alta.

Solo aprendió a construir las ruedas para los carros y las carretas: “se las vi a hacer a Antonio, el hijo de Maestro José Socorro, las dos primeras no me salieron, ya la tercera sí”.

Desde estas líneas, queremos hacerle llegar nuestro reconocimiento a don Telesforo Rodríguez Pérez. Según su sabia y sentada opinión la situación de la Vega lagunera ha ido a peor. El fértil espacio agrícola se ha invadido de construcciones. Y añora, cómo no, el tiempo en el que los guayeros, desde sus chozas movibles, vislumbraban, bajo la luna grande de Aguere, un espacio ancho, armonioso, diseñado para la luz de la razón.

Este artículo ha sido previamente publicado en el número 5 del Boletín Informativo El Baleo, en  Junio 2003.
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Comentarios
Viernes, 31 de Enero de 2020 a las 12:22 pm - Amaro Siverio Santana

#06 Telesforo es historia viva de la periferia lagunera que todos conocemos. Lo que más podría destacar de él es su profundo amor hacia el campo y de ahí que siempre esté dispuesto a dar a conocer a las nuevas generaciones los bellos oficios que el campo engloba. Particularmente quiero reconocerle la incontable cifra de aperos de labranza realizados en madera (carretas, ruedas, palas, "belgos", trillos, cuartillas y demás medidores entre otros útiles tan necesarios antaño. Simplemente, lo admiro.

Miércoles, 25 de Enero de 2012 a las 00:11 am - eña

#05 Soy la hija de Telesforo y ante todo quiero agradecer a mi padre la educación que nos supo dar a pesar de su trabajo, y como nos inculcó el cariño hacia la vaca basta y el amor a la tierra. Como digo a mucha gente tengo en la sangre de mis venas las vacas con las que me crie de niña. La Brillosa, Centella, Mejorana,,, y no sigo que eran 17 vacas. Gracias a mi padre.

Sábado, 14 de Junio de 2008 a las 16:14 pm - Diego Cruz

#04 Ah y el de la silla soy yo

Sábado, 14 de Junio de 2008 a las 15:54 pm - Diego Cruz

#03 Soy el nieto de Telesforo y tengo 9 años. El otro que aparece en la foto es mi otro abuelo José y los dos son bueyeros. Felicidades a mis dos abuelos que trabajan mucho.

Viernes, 13 de Junio de 2008 a las 14:11 pm - Juanfra

#02 Quiero felicitar a D. Telesforo por tener la voluntad de seguir manteniendo esas costumbres de nuestros mayores,a pesar de los tiempos que corren.Y ojalá haya gente joven que eviten que se pierdan y con ellas parte de nuestra identidad.

Viernes, 13 de Junio de 2008 a las 12:12 pm - Virginia Rodriguez

#01 Quiero felicitar a mi tio por todo lo que ha hecho respecto a la familia a las matansas de cochino que haciamos antes en su salon que mas de una folia cantabamos y por supuesto el tacto que tiene con la ganaderia , Gracias a el seguimos tenindo carretas para la romeria y una leche riquisima que da sus vacas Gracias tioooooooooo eres u maestro