Revista n.º 1046 / ISSN 1885-6039

El traje típico de la mujer de Fuerteventura: una visión histórica.

Jueves, 4 de diciembre de 2008
Ricardo Reguera Ramírez
Publicado en el n.º 238

El paso de los años va conformando la historia de nuestras islas y nos va aportando datos que, si bien hoy en día nos parecen novedosos, en el momento en el que se vivieron constituyeron una verdad que hoy no podemos poner en duda. Nuestras indumentarias tradicionales no se han quedado al margen de estas circunstancias, y el llamado traje típico de Fuerteventura tampoco. Al igual que en el resto de Europa, ya desde finales del siglo XIX, y sobre todo a principios del XX, se busca para cada una de las Islas Canarias una imagen iconográfica que la represente como reflejo de su antigua vestimenta tradicional, fruto de las corrientes románticas que potencian el costumbrismo desde el siglo XIX.

Vestimenta de Fuerteventura y Lanzarote en una foto de 1935.

En cada isla el proceso transcurre de una forma diferente, y ya a mediados del siglo XX se tiene como resultado final unos estereotipos de trajes típicos, muy bien definidos y popularizados para cada isla, cuya vinculación real con los antiguos atuendos tradicionales es muy dispar.

En el caso de Fuerteventura este traje típico es el vestido de inspiración folclórica diseñado por Néstor Martín Fernández de la Torre (confundido comúnmente en dicha isla como un traje de gala), cuya primera aparición se tiene en 1936 (Diario de Las Palmas del 05/11/1936), en el que no profundizaremos por ser ya muy conocido. A pesar de que todavía hoy a muchos le cuesta reconocer que este vestido nada tiene que ver con los atuendos tradicionales de Fuerteventura, y siendo todos conscientes de que este vestido ya forma parte de la historia de Fuerteventura, así como de su alto valor artístico y artesano, es preciso conocer también que antes de este traje típico de Fuerteventura ya se conocía otro.



Foto de 1935 del traje típico de las mujer majorera.
Detalle de fotografía con el traje típico de Fuerteventura sobre 1935 (debajo se aprecia el de Lanzarote). En la imagen original al completo aparecen también los trajes de las otras islas, llamando la atención que Gran Canaria sí se representa ya con el traje de Néstor. Probablemente se trata de una fiesta regional (o quizás un concurso de belleza) en la que se quiere representar a cada una de las islas (foto: Ricardo Reguera Ramírez; fuente: Francisco Hernández Delgado; Archivo Histórico de Teguise).



Son las fuentes históricas (preferentemente imágenes) las que nos informan de la existencia de este traje típico de Fuerteventura antes del traje típico de Néstor. Desconocemos el origen y el momento en el que se concreta este primer traje e incluso carecemos de textos escritos que hagan referencia a él (es seguro que con el tiempo aparecerán más datos), aunque las tres imágenes de las que disponemos, datadas sobre 1920-40, son coincidentes en la configuración del atuendo.

Analicemos cada una de las prendas que se aprecian en la composición de este traje:

- Sombrero de empleita (de palmito o cereal). Es de copa cilíndrica, con el alto completamente oculto por el cintillo, y ala corta vivada de cinta oscura. Su hechura se corresponde con el popular sombrero de maga de Tenerife y suponemos que su uso en esta ocasión fue un simple apaño pues, si bien la intención parece correcta, este sombrerito en este atuendo está fuera de su contexto geográfico y temporal. Por ello, consideramos que el tamaño de este sombrero debería ser mayor, encajándolo al centro de la cabeza y atándolo con cintas bajo el mentón (si se usa toca o pañuelo de cabeza) o tras la nuca (si no se usa toca o pañuelo).

- Mantilla blanca. Su corte, tejido y colocación son los tradicionales. En su acomodo hay que destacar que sus puntas siempre deben colgar por delante del cuerpo, tapando parte o la totalidad de los hombros, del pecho y de los brazos.

- Camisa de manga corta. En ella se aprecia el escote alto.

- Justillo. En dos ilustraciones es negro y en la otra aparece vivado de oscuro. Destacar en su colocación que siempre debe quedar algo abierto por el frente para que realice su función de ajuste.

- Pañuelo de hombros. De importación y con variedad de diseños y colorido. En dos imágenes aparece con las puntas por dentro del justillo y en la otra por fuera con un pequeño nudo al final.

- Falda listada. En una ilustración no se aprecia el color, en otra es blanca y azul y en la otra amarilla o cruda y roja. Es conocido que el blanco y azul es la combinación de colores más popular en las antiguas faldas tejidas artesanalmente en las islas. Aunque ninguna de las imágenes lo destaca, falta el forzoso corte a la cadera propio de las faldas de confección local.

- Zapato negro y media blanca. En una de las ilustraciones aparece el zapato con hebilla.




Pintura del lanzaroteño Juan Reguera Castillo sobre 1930/40. Esta pintado sobre un azulejo. La colección consta de los trajes de cada una de las islas (foto: Ricardo Reguera Ramírez; fuente: Carlota Reguera Fernández).



Destaquemos también otras cuestiones inherentes a este vestido que no se aprecian en las imágenes:

- En los indumentos femeninos canarios es poco frecuente el uso de sombreros sin utilizar debajo un tocado de tela (pañuelos o tocas). Aunque este atuendo lleva mantilla bajo el sombrero, consideramos oportuno incluirle una toca o un pañuelo de cabeza atado bajo el mentón.

- Aunque no se aprecian, en el interior llevará también unas enaguas de lienzo que, por ser siempre más cortas que la falda, no aparecen a la vista.

- Destacamos además la ausencia de delantal, un detalle que, junto con el uso de la mantilla, nos puede indicar que este atuendo es de calle, paseo o de más vestir.




Estampa de propaganda de una marca de tabacos sobre 1930. Esta marca de tabacos distribuía estampillas coleccionables con los trajes típicos de todas las provincias españolas (para Canarias se diferenciaba además cada una de las islas) (foto: Ricardo Reguera Ramírez; fuente: La vestimenta tradicional en Gran Canaria, de José Antonio Pérez Cruz).



Analizando este traje en su conjunto, apreciamos que todas y cada una de las prendas que conforman este vestido de majorera están dentro del contexto histórico de los indumentos tradicionales canarios del periodo comprendido entre finales del siglo XVIII y principios del XIX, teniendo en su colocación o combinación de prendas un hecho original y diferenciador para la isla de Fuerteventura: el uso de mantilla con sombrero de empleita atadero (aunque para Tenerife se conocen algunas combinaciones similares). Desconocemos el motivo por el que este traje pasó al olvido, aunque suponemos que fueron la aparatosidad y vistosidad del traje diseñado por Néstor (junto con su potenciación desde los organismos oficiales de la época) los que acabaron por desbancar a este primer y fidedigno traje típico de la mujer de Fuerteventura.

Las investigaciones históricas a veces nos aportan curiosos y novedosos datos como éstos. Espero que este artículo sirva para que los majoreros y las majoreras, y los canarios en general, conozcan algo más de sus atuendos tradicionales y así sepan darles el uso que les corresponde.



Parte de este artículo fue publicado en el programa de actos de la festividad de la Virgen de La Peña de Fuerteventura del año 2008.


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