Revista nº 844
ISSN 1885-6039

Don Ángel Olivera Jorge: Una vida para la historia.

Martes, 12 de Agosto de 2008
El Baleo
Publicado en el número 222

En alguna ocasión hemos dedicado la página de nuestro Personaje a personas fallecidas que, por lo significativo de su existencia, ha merecido la pena recoger parte de sus vivencias y darlas a conocer, sobre todo a los más jóvenes, quienes desconocen nuestro pasado histórico más inmediato.


Sin lugar a dudas, quienes cuentan en la actualidad con más de 80 años de edad, les tocó vivir una de las etapas sociales y económicas más duras y nefastas de nuestra historia: colmada de injusticias y mis

 El 11 de mayo de 1946 contrajo matrimonio con Doña Carmen Umpiérrez Gutiérrez, de cuyo matrimonio nacieron cuatro hijos.

eria. Nos referimos a la época de la Guerra Civil y a las penosas consecuencias de la posguerra, aunado todo ello a un largo periodo de régimen dictatorial, donde la libertad, en el amplio sentido del término, era un sueño inalcanzable para la mayoría de la población, es decir, para los pobres.

Estas páginas están dedicadas a don Ángel Olivera Mesa, nacido en el barrio de La Cuesta (La Laguna), un lunes día 8 de noviembre de 1915, en una casita que sus padres, don Juan Olivera Mesa y doña Valentina Jorge Acosta, habían alquilado y que mantuvieron hasta su traslado a otra vivienda situada en la calle Francisco Javier, número 38, del barrio de El Toscal en Santa Cruz, la que fue su vivienda definitiva desde el día de la firma del contrato, el 15 de junio de 1937, hasta la actualidad. En ella vivió don Ángel con su esposa e hijos y, en la actualidad, continúa siendo la residencia de sus descendientes.

Entre las condiciones del «Contrato de Inquilinidad», como se denominaba, están las que citaremos a continuación, ya que creemos hablan por sí solas de la situación que se vivía en esa época:

4ª. El alquiler es de cuarenta y cinco pesetas mensuales pagadas por anticipado.

7ª. Esta casa por no tener sitio dos habitaciones se le alquila al Sr. 0livera Mesa por estar constituida su familia por el matrimonio y un hijo de catorce años, aunque tiene una niña de corta edad, ésta la tiene recogida una familia por lo que lo hago constar para evitar la responsabilidad que por mi parte pudiera haber.


Don Juan Olivera fue empleado de la Unión Eléctrica e Industrial de Tenerife S.A. hasta que un accidente laboral lo incapacitó, motivo por el cual su hijo, don Ángel Olivera, quien contaba con 16 años de edad, entró a trabajar en la mencionada central eléctrica, en plena crisis bélica.

La dureza de la situación política y social del momento, máxime para don Ángel, afiliado en la CNT (Central Nacional de Trabajadores), un sindicato anarquista, hizo que quisiera viajar a Venezuela, de forma clandestina, con otros compañeros. Su hazaña fue cortada de inmediato por la Guardia Civil y fueron conducidos al Palacio de Justicia donde, puestos en fila, recibieron una brutal paliza, procedimiento habitual del momento. Posteriormente fueron conducidos, durante algún tiempo, a la Prisión Militar de Fyffes, en Santa Cruz, en la que su madre, doña Valentina Jorge, tenía la oportunidad de visitarle y comprobar que no había sido fusilado como muchos de sus compañeros. Desde esa prisión fue trasladado a «los barcos», como se conocía popularmente a las gabarras del muelle, estructuras de madera construidas para el transporte de piedras destinadas a la construcción del mismo que, con posterioridad, fueron utilizadas para transportar otros materiales como carbón... y, más tarde, sirvieron para alojar a presos.

 Los recuerdos que don Ángel tenía de las gabarras eran de frío y hambre. La humedad de esas paredes de madera, hinchadas por el agua, era perenne, estaban sumergidas en el mar; su alimento consistía en algún pescado, casi crudo, debido a que apenas tenían para hacer fuego.

Por último, fue trasladado a Gando, en Gran Canaria, donde les hacían “formar” en las arenas que en los días de viento «penetraban como alfileres por todo el cuerpo, sobre todo en los ojos”.

En condición de prisionero permaneció durante cuatro años y, posteriormente, se vio obligado a entrar en el ejército durante tres años más, una vez finalizada la Guerra Civil.

Como había sido preso político, se le negaba el derecho al trabajo, y por ello no lo contrataban en ninguna empresa, lo que motivó que tuviera que contar sólo consigo mismo para subsistir. Empezó montando un pequeño taller de bicicletas (reparación y alquiler) y, posteriormente, estuvo dedicado a la carpintería.

En sus comienzos aprendió la técnica de la construcción de puertas y ventanas, para pasar a trabajos más elaborados de ebanistería, hasta llegar a trabajar en la empresa de «Construcciones Piqué» en la refinería de Santa Cruz.

Sus habilidades artesanales le proporcionaron el empleo en el que finalmente se jubiló como «carpintero de rivera» en el varadero del muelle de Santa Cruz, el mismo muelle que años atrás había sido su prisión.

A sus 90 años don Ángel Olivera encontró su verdadera libertad, el día 31 de enero del presente año (2006) cuando partió, con su barquita, por el «Caminito del Sol de los Muertos», cargada del cariño de su familia y de todas aquellas personas que tuvimos la oportunidad de conocerle.


Este artículo ha sido previamente publicado en el número 40 de la revista El Baleo, editada por la Sociedad Cooperativa del Campo La Candelaria.

Comentarios
Lunes, 21 de Diciembre de 2015 a las 15:05 pm - antonio capilla

#05 Reitero lo dicho por su nieta elena.. no se le podia decir otra cosa que un angel.. divertido honesto trabajador buen marido padre abuelo y tio.. para mi y mis hermanos un segundo padre y a su mujer mi tia MamaCarmen que siempre estubo a su lado luchando otro Angel con falda????????

Martes, 08 de Octubre de 2013 a las 19:16 pm - Manuel Francisco Olivera Umpierrez

#04 Buenas tardes hoy día 08 de Octubre 2013.- he vuelto a ver la pagina de personajes revista bienmesabe dedicada a mi Padre y parece que fue ayer cuando se publico he cumplido el día 04/10/2013. 64 años. Un abrazo fuerte para todas y todos los personajes que sale en esta revista. un saludo

Miércoles, 11 de Mayo de 2011 a las 16:50 pm - manuel francisco olivera umpierrez

#03 60 AÑOS DE VIDA

"YA PERDONE ERRORES CASI IMPERDONABLES.

TRATE DE SUSTITUIR PERSONAS INSUSTITUIBLES

Y OLVIDAR PERSONAS INOLVIDABLES…

YA HICE COSAS POR IMPULSOS,

YA ME DECEPCIONÉ CON PERSONAS

CUANDO NUNCA PENSÉ DECEPCIONARME,

MAS TAMBIEN DECEPCIONE A ALGUIEN…

YA ABRACÉ PARA PROTEGER,

YA ME REI CUANDO NO PODIA,

YA HICE AMIGOS ETERNOS,

YA AME Y FUI AMADO,

PERO TAMBIEN…FUI RECHAZADO,

YA FUI AMADO Y NO SUPE AMAR…

YA GRITÉ Y SALTÉ DE TANTA FELICIDAD,

YA VIVI DE AMOR E HICE JURAMENTOS ETERNOS,

PERO TAMBIEN "ROMPI LA CARA" MUCHAS VECES!!!

YA LLORÉ ESCUCHANDO MÚSICA Y VIENDO FOTOS,

YA LLAMÉ SÓLO PARA ESCUCHAR UNA VOZ,

YA ME ENAMORE POR UNA SONRISA,

YA PENSÉ QUE IBA A MORIR DE TANTA NOSTALGIA

Y… TUVE MIEDO DE PERDER A ALGUIEN ESPECIAL

(Y TERMINÉ PERDIÉNDOLO) ¡PERO SOBREVIVI!

Y TODAVIA VIVO!!!

NO PASO POR LA VIDA…Y VOS TAMPOCO DEBERIAS SOLO PASAR…!!!

VIVI!!!

BUENO ES IR A LA LUCHA CON DETERMINACION…

ABRAZAR LA VIDA Y VIVIR CON PASIÓN,

PERDER CON CLASE Y VENCER CON OSADIA,

PORQUE EL MUNDO PERTENECE A QUIEN SE ATREVE

Y…¡¡¡LA VIDA ES MUCHO!!!

PARA SER INSIGNIFICANTE"

MANUEL FRANCISCO OLIVERA UMPIERREZ

Viernes, 04 de Junio de 2010 a las 23:14 pm - maria delgado olivera

#02 quisiera saber si somos de la misma familia olivera mesa de La Laguna en Tenerife. Yo soy nieta de eladio olivera mesa. Contéstenme por favor. Yo vivo en Caracas Venezuela y me gustaria saber si todavia queda familia mia en La Laguna y fotos si tienen. gracias.

Mi correo es mrodriguez22@cantv.net

Viernes, 09 de Enero de 2009 a las 13:53 pm - Elena Olivera

#01 Hola a todos, les escribo para felicitarlos por el artículo que habla de la vida de MI ABUELO, el ser más bueno de este mundo, tal y como su nombre indica UN ANGEL.

Todos en casa y en el barrio del Toscal lo llamaban PAPA ANGEL, y así fué para mi como un padre.

No recuerdo nunca que me gritará, que se enfadará, ni conmigo ni con nadie, todo lo justificaba y siempre veía el lado bueno de las cosas, era la persona mas noble que he conocido.

Me ha emocionado mucho ver a MI ABUELO, en esta página y aún habiendo pasado casi 3 años, no dejo de llorar al recordarlo.

Lástima que antes de irse no puediera conocer a su segundo bisniesto, mi hija Emma, aunque se que desde el cielo la ve de igual manera. De todos modos si pudo conocer a mi hijo Eduardo al que adoraba.

Sólo me queda decir:

NUNCA TE OLVIDAREMOS PAPÁ, TE QUERREMOS SIEMPRE.