Este popular evento tiene su origen en una especie de romería que los vecinos propietarios de animales de carga hacían a los montes del municipio. Se salía a buscar ramas de haya con las que se adornaba la plaza y las calles del recorrido procesional.
Esta singular comitiva, en la que no faltaban los instrumentos parranderos, el vino y el correspondiente condumio con los que animar la jornada, regresaban al pueblo entre el regocijo de los vecinos que les convidaban al paso por sus casas hasta llegar a la Plaza de la Iglesia para proceder a colocar el tradicional y vistoso "Enrame".
En el último lustro, y tras algunos años en los que La Bajada se efectuaba en camiones perdiendo así el encanto de antaño, se ha conseguido recuperar su forma inicial, donde cientos de personas ataviadas con el vestuario tradicional y portando las típicas "Varas" engalanadas con hayas y flores de papel van acompañando a los arrieros con sus animales. Entre parrandas, vino y productos típicos de la tierra bajan desde el cercano monte, hasta desembocar en la Plaza de la iglesia, donde concluye una jornada cargada de tipismo y alegría compartida.
