Revista nº 843
ISSN 1885-6039

La ermita de Ntra. Sra. de Bonanza, en El Paso

Jueves, 12 de Octubre de 2006
Alberto José Fernandez García y Jaime Pérez García
Publicado en el número 126

En el municipio del Paso se encuentra una de las más relevantes ermitas de la isla de La Palma, la de Nuestra Señora de Bonanza, cuya antigüedad se remonta a mediados del siglo XVIII. El Paso desconoce que cuenta con una joya arquitectónica merecedora de su conservación, pues el patrimonio artístico -cultural perdería, en caso contrario, la mejor ermita de La Palma.


En el municipio del Paso se encuentra una de las más relevantes ermitas de la isla de La Palma, la de Nuestra Señora de Bonanza, cuya antigüedad se remonta a mediados del siglo XVIII. Su fundación se debió a la particular devoción del alférez Salvador Fernández, vecino del término, que solicitó licencia de la autoridad eclesiástica para poder edificarla en lugar y sitio de su propiedad con puerta al camino real. Resolvió la petición el doctor don Diego Vázquez Botello, deán y canónigo de la Santa Iglesia Catedral de estas Islas y vicario general, en sede vacante, que se la concedió el 19 de abril de 1691; la pasó al vicario de La Palma y éste autorizó el comienzo de la fábrica en 26 de mayo del mismo año.

La escritura de dotación de la ermita pasó ante el escribano Andrés de Huerta el 19 de abril de 1692. El fundador hipotecó a perpetuidad varias propiedades, una de ellas la que constituía las casas de su habitación con tanque y huerta, ubicada al otro lado del camino real, frente a donde se habían iniciado las obras. Estas escrituras de compromiso tenían por objeto garantizar el mantenimiento de los templos particulares, sus ornamentos, arreglos necesarios, etc.



La ermita no se terminó entonces. Como quedó sin cubrir de madera y tejas, María Toledo, viuda del alférez Salvador Fernández, por falta de medios económicos, cedió, renunció y traspasó todo el dominio, acción y derecho de Patronato que poseía sobre el templo, al capitán de Caballos Corazas don Juan Agustín de Sotomayor y Massieu con la condición de que acabara y perfeccionara el inmueble, en virtud de documento suscrito en Los Llanos, ante el escribano Francisco Nieves, el 12 de enero de 1722. En este mismo año se suscitó un largo litigio sobre los bienes de la fundación entre el nuevo propietario y María Rosa de León, viuda del alférez Juan de Acosta, de Tazacorte, que los disfrutaba.

La ermita se visitó por primera vez cl 9 de julio de 1733 por la autoridad eclesiástica y se bendijo el mismo día, aunque no estaba terminada todavía. El edificio, finalizado, resultó de muy buena factura y, sin duda, como ermita, el mejor y de más calidad de toda la Isla.

El artesonado de la capilla mayor, octogonal, tiene profusión de lazos mudéjares combinados con elementos ornamentales barrocos y rosetones de este mismo estilo, y el de la nave total de parhileras, cuenta con tres vigas ornamentadas también con lazos mudéjares.

Su pavimento, el mejor de toda la Isla, es de cantería gris, en bajorrelieve en el presbiterio con un rosetón al centro, y el de la nave aparece colocado en forma geométrica y caprichosa, con piezas rectangulares y exagonales. Dos escalones separan al presbiterio de la capilla mayor y uno sólo de la nave, todo de cantería.

El arco toral, de medio punto, de cantería roja, y los capiteles, en piedra gris. Las columnas, molduradas, presentan en cinco caras, con basas capiteles toscanos de arte popular. También las puertas son de cantería aunque albeadas, de medio punto, con basas y capiteles; la principal orient.ada al poniente y una lateral hacia el sur. Sobre la principal, en su fachada, está la espadaña, de cantería gris y de forma caprichosa, concebida para tres campanas. Debajo de ésta una puerta rectangular con salida a un balcón.

Tiene tres ventanales rectangulares que dan al sur, dos en la nave y uno en el presbiterio, y frente a éste, al otro lado, un ventanal con celosía donde los patronos asistían a los actos religiosos; en la nave, un nicho de cantería en la pared del lado del Evangelio, donde se veneraba un Calvario con un Cristo de marfil, y en el presbiterio, dos puertas, también de cantería, neoclásicas, hechas en el siglo pasado: una da a la sacristía en la parte de la Epístola, con salida al exterior, y la otra, a la pila bautismal, en el lado del Evangelio.

Anexo a la capilla mayor, detrás del retablo, se encuentra el camarín de la Virgen en el que destaca sobremanera un magnífico techo barroco al que le faltan todos los rosetones; y el grande del centro se ha colocado en la dependencia de la pila bautismal. El retablo era barroco sobredorado, pero hoy se conservan del mismo solamente cuatro columnas salomónicas con guirnaldas de hojas de vid, rematadas por capiteles compuestos.



La casa de los señores, adosada al templo, forma con éste un artístico conjunto, pero se halla actualmente en un deplorable estado de conservación. Presenta el inmueble, hacia el sur, un balcón de tea muy deteriorado sostenido sobre pilastras de madera con bases de cantería; al este, tres ventanas con postigos debajo, y su fachada aparece toda esgrafiada; al norte, una ventana que daba luz a una de las entradas a la casa, y una puerta, hoy tapiada; y al poniente, un balcón, todavía nuevo, que presenta la particularidad de tener dos puertas, pero una de ellas es para comunicar con un balconcillo que da sobre la escalinata de piedra de la entrada. El salón principal tiene artesonado de cuatro aguas y al centro un cuadrado con un rosetón barroco.

La imagen de Nuestra Señora de Bonanza es propia de su época, de las llamadas de candelero, de vestir. En la actualidad recibe culto en la nueva iglesia que se ha edificado en el término de El Paso. Al principio estuvo depositada en la parroquia de Los Remedios de Los Llanos, colocada en uno de los nichos del altar del Rosario debido a las vicisitudes por que pasó el templo de su advocación, pero en 30 de julio de 1776 el visitador general del obispado ordenó que se pasara al lugar de su pertenencia y se hiciera "con el aparato correspondiente".

Está visto que la ermita de la Santísima Virgen de Bonanza, como también se la ha denominado, a través de su historia, ha estado marcada por la desgracia y el abandono. En 1831 era tal su aspecto deplorable que "más bien parecía cuadra de animales que casa de oración". El retablo "muy viejo comido de carcoma e indecente", y el atrio lleno de estiércol e inmundicias a causa de encerrarse en él animales vacunos. Tal era la situación que se tuvieron que mandar a suspender los oficios mientras el patrono y administrador de la finca de dotación compusiera lo más preciso, con apercibimiento de hipoteca y pérdida de Patronato.

En el día de hoy, después de la fábrica de la iglesia nueva, la ermita de Bonanza ha entrado en un abandono total, habiéndose utilizado para distintos menesteres, como almacén o lugar de reunión de jóvenes de la localidad. El Paso desconoce que cuenta con una joya arquitectónica merecedora de su conservación, pues el patrimonio artístico -cultural perdería, en caso contrario, la mejor ermita de La Palma.

Este artículo ha sido previamente publicado en la revista Aguayro, editada por la Caja Insular de Ahorros de Gran Canaria.

Comentarios
Domingo, 02 de Diciembre de 2007 a las 08:38 am - JHE

#01 La he visitado esta semana (noviembre de 2007) y creo recordar que en 2006 y la ermita está restaurada. Abre al público para que la vean y hasta hay misa. Eso sí, del retablo no hay nada más que algunas columnas carcomidas y almacenadas. El decorado exterior, que es bonito, no se parece nada al de las fotos.