Revista nº 911
ISSN 1885-6039

Kanarisches Lesebuch: Libro de Lecturas Canarias.

Domingo, 19 de Marzo de 2006
Karl J. Müller
Publicado en el número 96

Parece como si los alemanes se hubieran puesto a redescubrir las Canarias, y esta vez, aparte de visitar pueblos, playas y paisajes, incluso se van percatando de sus habitantes que de vez en cuando escriben algo. Esto es lo más notable de este libro que desde hace algún tiempo se encuentra en las librerías insulares. Lleva una cubierta de papel con una bella fotografía de La Graciosa vista desde El Mirador, la cubierta de tapa dura debajo está adornada con otra fotografía del Teide a contraluz.



Hablamos de la publicación Kanarisches Lesebuch. Texte & Bilder textos e imágenes (editado por Wulf Göbel, Claudia Gehrke y Alberto Linares), un libro canario-alemán que hace poco se ha publicado.

Lo más notable sin embargo de este libro es que está en riguroso bilingüe alemán-español. El comprador que domine sólo una de las lenguas no adquiere sino medio libro, lo que quiere decir que en un principio está dedicado a la creciente parroquia de canarios y alemanes que al menos leen en los dos idiomas.

De todos modos, el precio de unos 25 euros es perfectamente justificado hasta para medio libro. En total tiene 512 páginas y una gran cantidad de reproducciones y fotografías en color. Hay que reconocer que es un bello libro como objeto, sólidamente fabricado y bien impreso.

¿Y qué es lo que se puede leer? Ahí surge quizá un primer y breve desencuentro. En la portada dice bien grande Kanarisches Lesebuch, lo que para los lectores alemanes lo aclara todo. Un Lesebuch ('libro de lectura' según los diccionarios) es un libro que se puede empezar a leer en cualquier página. Es una alusión a los recuerdos escolares. En Alemania, durante los primeros años de la segunda enseñanza, el Lesebuch, renovado en cada curso, fue (y es todavía) la puerta de entrada para descubrir la literatura por parte de los niños y adolescentes. Suele ser un libro gordo lleno de poesías, cuentos y fragmentos de novelas de escritores clásicos y modernos alemanes. Para muchos solía ser la salvación en las clases aburridas durante las cuales leían en el Lesebuch debajo del pupitre.

El subtítulo Lesebuch hace directa alusión a este recuerdo de las primeras lecturas. Es un libro de lecturas varias, variopintas, hasta selváticas. Se abra por donde se abra, siempre se topa con alguna curiosidad, en ambas lenguas. Desde los recuerdos de la enseñanza media española sin embargo no existe esta tradición, o al menos no se recuerdan semejantes libros como el primer jardín de las delicias de jóvenes lectores. Al faltar este recuerdo puede que para muchos lectores canarios de hoy el Lesebuch sobre las Canarias les parezca una miscelánea un tanto caótica, lo que desde el punto de vista alemán está perfectamente lícito, aceptado y de recuerdo nostálgico.

La lista de autores, pintores y fotógrafos que han aportado al libro comprende nada menos que 101 nombres (si los he contado bien), incluidos los de un niño y una niña de 6 y 7 años que han contribuido con sus dibujos. Y por fin cabe la posibilidad -para el lector alemán interesado en algo más que playa, discoteca y pescado frito cuando visita las islas- de leer a... (cambiar de gafas, las breves biografías de los autores están en una letra minúscula) Emeterio Gutierrez Albelo, Pedro García Cabrera, Juan José Delgado o Roberto Cabrera, por citar a unos pocos.

Y al revés. Por fin lectores canarios pueden echar una ojeada a lo que escribieran algunos autores alemanes sobre sus islas. Ahí están James Krüss, Janosch, Ernst Haeckel o Franz von Löher, por citar también a unos pocos y ya clásicos. Evidentemente son muchos menos, la percepción de las Canarias en Europa a nivel literario al fin y al cabo está empezando. Por eso la mayor parte de los colaboradores alemanes en el libro son más bien artistas plásticos, autores de literatura de viaje o fotógrafos, pertinaces aficionados y/o habitantes de las islas, todos a un alto nivel, empezando por la editora y propietaria de la editorial konkursverlag Claudia Gehrke.

De todos modos, un poco de orden sí que hay. El índice comienza, saltando poco menos por encima de un prólogo mínimo, con Ankommen (llegar), luego siguen siete grandes capítulos de los cuales cito sólo los títulos españoles (recordando: el libro es de un riguroso bilingüe): "La mar, el mar", "Mis lugares mágicos", "En el camino", "Encuentros", "Vivir en las islas", "Sobre literatura", "Estar de fiesta" y "Despedidas". En fin, un orden desordenado lleno de sorpresas como las breves memorias de Gerta Neuroth sobre cómo llegó a traducir Mararía al alemán y un largo texto de Rafael Arozarena, Memorias de un joven naturalista, poesías sueltas, y así en adelante, página por página, siempre salta alguna sorpresa: reproducciones de viejísimas postales nostálgicas, pinturas, fotografías, dibujos... El libro es además un encanto visual.

Queda la pregunta, especialmente interesante para la pequeña comunidad de los que nos batimos más o menos bien en las dos lenguas: ¿Y cómo están las traducciones? Del español al alemán y viceversa. Hay que reconocer, dentro de lo poco que he podido leer hasta el momento, que están bastante bien, aunque a veces salta el temido "apagón“ del traductor, el terrible momento cuando a posteriori uno se da cuenta de que entendió una palabra o un pasaje de una manera completamente equivocada. Así le pasó a Nicola Gehrke en la página 159, cuando no se da cuenta de que La Vuelta de los Pájaros es nombre de un lugar al cual no es posible -ni necesario- traducir. Menudencias.

Lo que sí deja un boquete abierto es la curiosa insignificancia de la dimensión histórica de las islas en el libro. No es que falte por completo, los textos de Haeckel y von Löher y las muchas postales antiguas dan alguna idea de que las Canarias tienen tras de sí alguna historia, pero en un principio esta perspectiva está excluida. Nada de la prehistoria, nada de las investigaciones arqueológicas, nada de la conquista y poblamiento pos-conquista, nada de las Canarias como primer experimento colonial europeo, nada de Colón y las relaciones con "Las Indias“, nada de la emigración canaria, nada sobre la Guerra Civil... una actitud frente a la historia de las ínsulas que casi tiene algo de despectivo. ¿O fue conscientemente excluida para no inflar el libro a dimensiones ya no manejables? Sea como haya sido, lo que predomina es la visión y descripción del presente, con mínimas retrospectivas históricas. Encantador por un lado, por las nuevas visiones de las realidades isleñas que surgen de la "mirada ajena“ de los autores alemanes; y al mismo tiempo un tanto insatisfactorio por el vacío en derredor de tantos temas dejados en la penumbra.

¿Entonces qué? ¿Qué artificio lleno de sorpresas armaron entonces los tres editores? Yo diría que es un libro-golondrina que puede que anuncie un verano. En todo caso lo que no vale es la curiosa coincidencia de una palabra idéntica en el léxico español y alemán: leer. Lo que significa en español no hace falta explicarlo; en alemán curiosamente significa 'vacío', cosa que para el libro comentado no es válido. Canarias-Kanarisches Lesebuch (libro de lecturas canarias) es un bello ejemplo de aproximación entre culturas tan cercanas y tan ajenas entre sí como la alemana y la canaria; es efectivamente un libro para leer (en español) y no es nada leer (en alemán). Ah, ¿si vale la pena el libro? Por supuesto, no se lo pierdan. Y vayan tomando ejemplo. ¿Qué les parece un libro de cuentos canarios en alemán (e inglés y francés y sueco y...)? Podría tener interés hasta comercial, para no perder de vista la base económica de la literatura...

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