El caserío de las Fuentes lo conforman un conjunto de unas 33 casas de piedra y tejas, a lo que se añaden numerosas cuevas labradas en la tosca, que eran utilizadas, a menudo, como dependencias auxiliares. Además, junto a estas edificaciones se encuentran diversos hitos patrimoniales de uso agrícola, como eras, estanques, hornos de teja y pan, dos lagares y varios “pasiles” o estructuras destinadas al secado de higos. El entorno de Las Fuentes alberga además valores botánicos y faunísticos relevantes, así como una tupida red de senderos.
Uno de estos senderos nos conduce hasta lo alto de la montaña donde aún hoy permanece la plaza y la capilla.
Entre 1900 y 1970 vivían en Las Fuentes unos 150 vecinos. Anualmente se celebraban en el barrio las fiestas en honor a San José, congregando allí a más de mil personas procedentes de los demás barrios del municipio así como de los municipios limítrofes. Con el despoblamiento del municipio, a finales de la década de los sesenta, la imagen de San José, que se encontraba en la capilla de la montaña, es trasladada a la iglesia de Nuestra Señora del Rosario en Tejina y las fiestas en su honor se acaban. Hoy el barrio de Las Fuentes continúa despoblado, pero en 1995 un grupo de fuenteros decide recuperar la fiesta y desde entonces cada 5 años, en el mes de Marzo, la imagen de San José regresa a su barrio y la fiesta vuelve a celebrarse como antaño. Así, este año hemos tenido una nueva cita en el Caserío de Las Fuentes para celebrar las fiestas en honor a San José, con la subida de la imagen al caserío, la misa tradicional canaria y la fiesta de una parranda tradicional durante todo el día y parte de la noche, además dela procesión de la imagen por la explanada de la montaña.
Quizás esta celebración pueda ser una ocasión perfecta para acercarnos al maravilloso patrimonio e historia de Las Fuentes.
Este artículo ha sido publicado en el número 84 de la revista Desarrollo Rural que publica el Cabildo de Tenerife.
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