Revista nº 829
ISSN 1885-6039

La danza de San Agustín.

Martes, 13 de Septiembre de 2005
Pablo Reyes Rodríguez
Publicado en el número 70

Presentamos un trabajo de investigación histórica llevada a cabo por los alumnos del C.P. Manuel de Falla, de la isla de Tenerife, durante el curso 90/ 91.


Dedicamos este trabajo al hombre que con su entusiasmo y cariño ha hecho que todavía hoy podamos disfrutar de una manifestación folklórica como La Danza: Don Gabriel Pérez Rodríguez.



La Danza de Cintas. Orígenes.

La Danza de San Agustín, al igual que todas las danzas que existen en la isla, se les puede considerar un baile de origen ritual de carácter religioso. Sus raíces, probablemente las podemos encontrar en la época prehispánica. Sabemos que los guanches tenían unos ritos rogativos que clamaban en épocas de sequía y calamidad. Concretamente ellos junto al ganado rodeaban un risco y clamaban ante la desolación.


"La danza de cintas fue llevada por los emigrantes a Cuba".
Grupo de Danza Isleña, de Poza, CABAIGUÁN.

Más cuando los temporales no acudían y por falta de agua no había hierba para el ganado, juntaban las ovejas en ciertos lugares que para esto estaban dedicados (baladeras), e hincando una vara o lanza en el suelo, apartaban las crías de las ovejas y hacían estar las madres alrededor dando balidos; y con esta ceremonia entendían que Dios les oía y mandaban el agua... (Viera y Clavijo).

En nuestra isla, en las romerías y algunas procesiones, al Santo le sigue la danza (baile de corro, consistente en tejer y destejer las cintas a un palo), consecuencia tal vez de la evolución de la costumbre prehispánica ya descrita.

Existen varios autores que se definen en este sentido. Tenemos por ejemplo al maestro Esquivel Navarro que en su libro El arte del danzado y sus excelencias, Sevilla 1842, habla del Baile del Cordón como una larga evolución del ritual primitivo en torno a un árbol, un risco o un monte.

No podemos olvidarnos de Abreu Galindo y su referencia a la ceremonia en torno al risco de Idafe en La Palma.

Según relato de Esquivel Navarro en el siglo XVII, esta danza ritual se convirtió en la Danza del Cordón con los danzarines tejiendo las cintas en torno a un árbol.

Las danzas del cordón la formaban dieciséis danzantes puestos en corro, cada uno de los cuales tenía prendida una cinta de color, sujeta por un extremo a un árbol plantado en medio del corro, adornado con guirnaldas no pertenecientes al grupo-. Moviéndose rítmicamente (al grupo) dejando el árbol cubierto y después tan pronto como empezaba la copla (las cintas están tejidas, volvamos a destejar) comenzaban los danzarines a destejar el tejido (Esquivel Navarro).


"Vicente -El Hueso-, gran tocador".
Foto cedida por D. José Arencibia Parra.



Cómo nace la Danza.

Entre las famosas danzas que existen en Tenerife, se encuentran las de Güímar. A ritmo de tajaraste y en honor de S. Pedro, se baila una danza de invenerable belleza.

Podríamos señalarla la Danza de Guamasa y de Tegueste, animadas por D. Pedro Gómez, la Danza de La Florida y Las Mercedes o la descripción hecha por la pintora inglesa Elizabeth Murray sobre la Danza de las Cintas "o baile de la lanza" de Icod de Los Vinos.

Es precisamente desde Güímar y tras una visita realizada por D. Emilio Fariña y D. Alejandro Pacheco a dicha localidad en 1928 donde encontramos el origen de nuestra danza.

En esta época se había -enriscado- un muchacho llamado Santiago Písamela y Doña Candelaria prometió que si se escapaba, levantaría una ermita con la imagen de S. Agustín.
Emilio y Alejandro prometieron traer de Güímar la danza y bailarla una vez al año por las fiestas del Bebedero (Gabriel Pérez Rodríguez, información oral).

A estos dos personajes se les unieron los primeros fundadores: Pedro Fariña, Juan Pacheco, Ciriaco Carballo, Ramón Eulogio Flores, Balbino Fariña y Gabriel Rodríguez Fariña. Tamborero Vicente "El Hueso" y Guía, Juan González. Actualmente la mayoría de estos fundadores han desaparecido.


"La Danza de La Florida de similar ejecución a la de San Agustín".
Foto cedida por Juan Manuel Escobar Lemus.


Historia. ¿Quiénes la bailaban?

Podemos distinguir dos etapas en la historia de esta danza: Hay una primera época que abarca hasta el año 1935. Aquí la Guerra provoca que el pueblo se quede sin hombres y no se baile la danza.

La segunda etapa abarca desde el 42 hasta hoy. A lo largo de todos estos años y salvo alguna excepción la danza se ha bailado normalmente por las fiestas del barrio. En el año 1942, al comenzar nuevamente a bailarse, se tuvo que recurrir a seis chicos de Pinolere y otros de aquí del barrio, pues no existían más muchachos en la zona. Desde la fundación, la danza ha estado bailada siempre por bailadores masculinos, salvo una vez que bailaron chicas y se desechó la experiencia, al no adaptarse al ritmo y pasos del baile.

Los chicos se abobancaban con las chicas. Cuando íbamos a buscar una chica en el baile, se perdían, no cogían su sitio (Gabriel Pérez Rodríguez).

En otras danzas parecidas y que se bailan en la geografía insular sí bailaban las mujeres, concretamente en Icod.

Algunas veces las mujeres se mezclaban en el baile, las figuras se complicaban y los pasos se hacían más difíciles y laboriosos (Elizabeth Murray, Danza de las cintas de Icod).

La Danza se bailaba tradicionalmente con motivo de las fiestas patronales del barrio de Bebedero. Estas se suelen celebrar en agosto-septiembre.

Pocas veces se ha salido con la danza fuera del barrio. En la primera época se participó en las fiestas del Barranco de la Arena, Nuestra Señora del Rosario en La Perdoma y San Isidro en La Villa.

En los últimos tiempos la única actuación fuera del barrio fue en Tacoronte y se cumplía una promesa de la madre de D. Gabriel, actual director y "alma mater" de la danza.

Al morir mi padre, mi madre hizo una promesa de ira bailar en Tacoronte. Pronto murió mi madre, tío Ciriaco y no se cumplía. Mi hermana Felisa me comentó que estaba saliendo algo que podrían ser los espíritus. Preparamos a los muchachos, cogíamos perras y nos fuimos a Tacoronte (Gabriel Pérez Rodríguez).

En los comienzos, los entrenamientos constituían un acto festivo. Hay que pensar que en esa época tan dura en ocasiones y falta de distracciones, el pueblo, se reunía alrededor de una era que existía junto a la capilla de El Velo.


"Los alumnos del C.P. Manuel de dalla, recuperan La Danza.
Foto: Rafael C. Gómez León.

A medida que ha pasado el tiempo, los ensayos, los chicos se hacen más complicados. La motivación es menos y al cumplir una cierta edad (15 ó 16 años) los muchachos abandonan el baile. En la víspera de la fiesta, los ensayos se hacían más a menudo.

Muchas noches bailamos en esta era, alumbrándonos con faroles de petróleo (Gabriel Pérez Rodríguez).


"Música actual de la Danza"


La Danza. Componentes materiales.

El baile se ejecuta con música de Tajaraste; posiblemente esta música sufrió un proceso de captación por parte de los frailes en la época de la colonización. La interpretación se realiza con un tambor, flauta y castañetas.

"El tambor" actual procede de la isla de El Hierro; fue un regalo del Grupo Folklórico de Las Llanadas. El antiguo se le rompió a un tocador llamado Jesús "El Bodega", famoso por tocar muy afinado si se tomaba una copita. Entre los tocadores más famosos tenemos a Vicente "El Hueso". Hoy dicen que nuestro tocador es la esperanza de la danza cara al futuro: Manolo Hernández González.

"Las Castañetas" antiguas eran de brezo y se hacían de manera artesanal. Actualmente son castañuelas normales de baile.

Tenía un sonido limpio y fuerte. Usted aquí tocaba y se oía en Barroso (Clotilde, mujer de Gabriel).

"La Flauta" original fue la que tenía Vicente "El Hueso". Era de Magué y se trajo especialmente de La Zarza (Güímar). Posteriormente, Ángel, el hijo de Vicente, que también fue un gran tocador, trajo una nueva, pero de menos calidad. Hoy en día se tendría que buscar una nueva y artesanal.

La Lanza es el nombre con el que se denomina al palo central donde se encuentran unidas todas las cintas. Esta lanza actual data del comienzo de la danza. Se trajo de Güímar en el año 1928 de manos de los fundadores. Sobre el tipo de madera nadie ha podido indicar de qué especie se trata, lo que si está claro es que es de calidad, es muy buena pues desde su origen hasta hoy no se le aprecia ninguna picada, torcedura... tal vez sea una especie de la laurisilva. Tiene un largo de unos 3 metros, pintada en marrón y amarillo en trozos de 25 centímetros. En la parte superior y a unos 25 centímetros del final la rodea una pequeña plataforma que da pie a las 8 cintas de colores variados que junto a las cuatro restantes de la bandera nacional dan pie al tejido o enrolle, que forma el resultado del baile.

"El pie de lanza": si la danza se baila caminando, es el encargado de transportar el palo en el trayecto indicado, caminando a la par que los bailadores y tocadores.

La lanza, con las cintas y todos los instrumentos se guarda en la ermita de El Velo, en Aguamansa, y su principal valedora es doña Isabel Hernández Aguiar. Esta pequeña capilla fue construida por don Ciriaco. Por último indicar dos personas que han destacado como portadores de la lanza: D. Manuel y Juan González.

La indumentaria de los componentes de la danza ha variado con el paso del tiempo. Antiguamente la indumentaria estaba compuesta por un pantalón hasta las rodillas de diferente color para cada bailador. Las camisas eran también de colores variados: blanco, crema en los puños. Las cintas eran de seda y bordadas exclusivamente para cada bailador. Las cintas o bandas se enrollaban a la cintura como una faja.

Actualmente, el traje usado por los bailarines es muy sencillo. Consiste en un pantalón oscuro con camisa blanca. La banda cruza el pecho y se envuelve a la cintura para colgar en el lado derecho después de cerrar un lazo. El tocador viste la misma indumentaria pero sin banda.

Al son del toque de tambor y flauta los bailadores hacen tocar las castañuelas dando varios pasos todos hacia delante y posteriormente atrás. Entre los doce bailadores hay cuatro que son los guías y que dan los pasos de dentro y fuera, y van consiguiendo que las doce cintas se enrollen en torno a la lanza, formando un entrelazado multicolor digno del mejor artesano.

A medida que se va enrollando, el círculo se va cerrando. Al llegar al cuarto apartado comienza la operación inversa de desenrollar hasta llegar nuevamente las cintas a su longitud normal. Las denominaciones que reciben los elementos materiales son una aportación más del lenguaje popular de la zona.


"Los alumnos del Manuel de Falla, actuando en la Feria de Pina.
Foto: Rafael C. Gómez León.



Proceso del baile.

El Baile o Danza de las Cintas se desarrolla de la siguiente manera. Existen 12 bailadores que se dividen en cuatro "guíos" (llevan la bandera nacional) y ocho "coloreados" (llevan cintas de colores). Cada bailador se ayuda de una castañuela que marca el sonido al son del tambor y flauta.

Antiguamente usábamos dos castañuelas, una en cada mano y con la izquierda también aguantábamos el lazo que recoge la cinta (Gabriel Pérez Rodríguez).

Todos los bailadores comienzan dando cuatro pasos adelante y cuatro hacia atrás, después de dar un giro hacia la derecha.

Cada "guío" pasa por debajo de la cinta del otro "guío" y van al encuentro de los otros "guíos". Los demás bailadores siguen a cada guío.

GUÍO 1: le siguen los bailadores 1 - 2 - 3 - 4 - 5 y el guío 2.

GUÍO 2: le siguen los bailadores 6 - 7 - 8 - 9 y el guío 4.

Posteriormente para desenrollar el proceso es el mismo pero con los guíos 4 y 2.




El Futuro.

En relación al futuro de la Danza somos optimistas. Nuestra pequeña investigación pensamos que ha sido el primer intento serio de recogerla historia de esta danza y un paso importante de cara a su conservación. No podemos olvidarnos de que, a fin de cuenta, la danza es uno de los pocos bailes que conservan el ritmo de nuestro pueblo, heredado de nuestros antepasados.

Tras este primer intento de rescatar "La danza de San Agustín", en el curso 90/91, y que de la mano de Don Gabriel Rodríguez Fariña se ensayó y se realizaron algunas actuaciones, entre ellas, la de la Feria de Artesar Pinolere, se continúa en la actualidad (curso 95/ 96) con intención de consolidarla definitivamente.

Bibliografía :
ALONSO QUINTERO, Elfidio. El folklore canario.
ALONSO QUINTERO, Elfidio. Antología de Folklore en las Islas Canarias.
DÍAZ PALMERO, Candelaria y GONZÁLEZ HERNÁNDEZ, Jesús R. "La Danza en Guamansa".
LUIS RAVELO, Juan Góun. "El baile de Ia danza".
BETHENCOURT AFONSO, Juan. "Cantos y danzas regionales".
DÍAZ PALMERO, Candelaria. "Tradiciones Baile del niño en Ravelo".
LORENZO PERERA, M.J. "La tradición oral"

Información Oral:
D. Gabriel Pérez Rodríguez. Edad 72 años Aguamansa.
Doña Isabel Hernández Aguiar. Edad 88 años Aguamansa.


Este artículo ha sido previamente publicado en el número 1 de la época II de la revista El Pajar - Cuaderno de etnografía canaria, en agosto de 1996, editada por la Asociación Cultural 'Día de las Tradiciones Canarias'.

Comentarios
Lunes, 13 de Septiembre de 2010 a las 19:09 pm - Blas García

#06 Hola, mis felicitaciones por toda la información anteriomente descrita, otros compañeros y yo, actualmente somos los tamborileros de las Danzas de Güímar.

En la actualidad, Güímar cuenta con dos Danzas para la misma festividad del patrón del municipio que es San Pedro. En los años impares le toca la festividad al barrio de San Pedro Abajo y por tanto los niños son propios del barrio y por el contrario los años pares le toca la fiesta al barrio de San Pedro Arriba y de igual forma se compone la danza con los niños del barrio de arriba. Cada cual, posee su propio Palo de la Danza, siempre adornado con los mismos detalles, que son: una bandera española, un pan en forma de rosquete sujeto por una banda de color roja y un ramillete de siemprevivas amarillas. La danza se compone de doce cintas de colores, donde siempre los guíos son de color rojo, llevando estós la banda cruzada sobre el hombro, y los tercios y cotratercios diferentes cintas de colores amarillas, verdes y azules llevando éstos las bandas sólo en la cintura. Todo esto lo pueden ver en el enlace que se adjunta: http://www.youtube.com/watch?v=c8hssJ1Z_sA

Espero que les guste aprender un poco más de las tradiciones de mi pueblo.

Martes, 14 de Julio de 2009 a las 18:12 pm - Paqui Marrero

#05

Cho Cirilo

EL TAMBORILERO

Este popular personaje de El Escobonal fue un ejemplo de fidelidad a la tradición musical en Güímar y en toda la Isla.

El compañero de la flauta y el tamboril usó un tradicional y vistoso chaleco cuya moda llegó a lugares como, por ejemplo, La Laguna/ EFE

El compañero de la flauta y el tamboril usó un tradicional y vistoso chaleco cuya moda llegó a lugares como, por ejemplo, La Laguna/ EFE

EL DÍA, S/C de Tenerife

El día 13 de diciembre de 1857, Inés Díaz Rodríguez dio a luz al niño que, con el paso de los años, se convertiría en uno de los personajes más populares de Güímar, concretamente de El Escobonal, pues fue aquí donde vino al mundo.

Una fama que remontó cumbres y se escurrió a través de los pinares, llegando a muchos lugares de la Isla, en donde todavía perdura el recuerdo de la melodía que, desde su corazón de caña, emitía su flauta, y de los toques graves de la piel de cabra de su vetusto tamboril. Todo a su paso se estremecía: tomillos, laureles y hasta la flor de la retama se llenaba de un amarillo más intenso, ante la música de cho Cirilo que, a ritmo de tajaraste, llevaba su mensaje de libertad.

Por otro lado, tenemos que la tradición familiar - musical es muy importante en la vida de este personaje. Su abuelo fue conocido en El Escobonal como \"El Cojo de la Pita\", un pastor que dedicó muchos años a tocar la pita y el tamboril, los dos elementos básicos de la danza de las cintas, cuya importancia en El Escobonal, Güímar y Fasnia es de todos bien conocida.

Y ésta fue quizá la pobre y rica herencia que su abuelo le dejó: una flauta, en cuyo corazón vegetal cho Cirilo hurgó hasta conseguir esa habilidad, alegría y júbilo que caracterizaron a su viejo progenie. A los 15 años comienza la actividad de tamborilero y flautista de nuestro personaje, pudiendo encontrarlo, por aquel entonces, en las principales fiestas, modulando en su flauta los viejos aires canarios. El tajaraste, la danza, el Santo Domingo, a los ecos sobrios del tamboril, daban a conocer el dominio de arrancar a los instrumentos rústicos las notas que ya le enseñara su padre, pues éste también influyó mucho en él.

Fue tan grande su importancia dentro de las danzas populares, que Tomás Cruz García, al escribir sobre su persona en su libro \"Breves apuntes históricos de la Villa de Güímar\", dice: \"En los años en que sus naturales achaques le impiden concurrir a los festejos la danza sólo se baila al son del tamboril, por no haber en el pueblo ninguna persona que sea capaz de ejecutar a la par ambos instrumentos, ni siquiera tocar el pito\".

Muchas son las frases que, en viejos artículos, se recogen de este tamborilero, como la de \"Yo soy labrador en mi tierra\", muy significativa porque pone de manifiesto que cho Cirilo también era agricultor, actividad a la que le dedicó miles de horas.

Un hombre sencillo el tamborilero, al que le molestaba mucho que la gente cambiara, hecho que se refleja en sus palabras: \"Ya la gente, la misma gente del campo ya no cree, como si dijéramos en casi nada. Si van a las fiestas es por divertirse pero no por creencia. Eran, en este sentido, preferibles aquellos tiempos en que se ganaba el jornal desdichao en cuatro fiscas, de sol a sol, sin estas ocho horas modernas de jornada, que hacen de la vida del obrero tan bonita con sus cinco pesetas de ganancia\".

Así fue cho Cirilo \"El tamborilero\", el compañero de la flauta del cañaveral del viejo tamboril, cuyos toscos arcos rozaban suavemente sus calzones de lienzo y hasta su chaleco a rayas, pues usó esta vestimenta \"tejía por las mujeres\", según decía, cuya moda llegó hasta La Laguna.

Viernes, 07 de Noviembre de 2008 a las 18:14 pm - Juan Antonio Rodriguez

#04 Hola , soy de Igueste de Candelaria. Aqui existe una danza que data desde finales del siglo XIX , que tiene la peculiaridad que su toque no se asemeja con ningun tipo de tajaraste. Este toque se realiza con instrumento de cuerda donde las púas crean la melodía y las guitarras y timple le acompañan, tambien en defecto de los intrumentos se toca con tambor. Destacar que tuvo mucha fama en el pasado en la Romeria de San Benito y que se bailo en el muelle de Santa Cruz para el recibimiento de Franco. Me gustaria que algún día pudieran verla .Saludos cordiales.

Viernes, 17 de Febrero de 2006 a las 20:24 pm - Alicia Agüero

#03 Soy de Jujuy, provincia andina de la Argentina. Investigo la danza de las cintas. Acá se la baila desde el 25 de diciembre hasta la fiesta de Reyes. Es danza de adoración al Niño Jesús. Los niños y niñas trenzan figuras alrededor del palo de las cintas mientras los músicos los acompañan ejecutando quenas o pincullos, redoblantes y gran bombo. Terminada la figura los chicos se arrodillan y cantan a capella un villancico, seguidamente se incorporan, se restablece la música y destrenzan la figura. La danza se realiza frente a los pesebres familiares y se baila durante horas y horas. Si lo desean podemos contactarnos para profundizar nuestra charla. Les dejo mi mail. Me agradó muchísimo el artículo. Felicito a su autor.

Lunes, 09 de Enero de 2006 a las 19:47 pm - Princesa Iraya

#02 Hola desde Princesa Iraya. Aquí en el pueblo de San Bartolomé de Geneto tenemos una danza de cintas con muchísimos años de antigüedad y de la que aún conservamos el palo original. Por suert aún através del grupo, solemos mostrarla por los pueblos. Felicidades a los chicos del Manuel de Falla y nestra entera disposición.

Miércoles, 04 de Enero de 2006 a las 18:45 pm - Omar Orozco

#01 Hola, soy Omar Orozco, dirijo un grupo de danzas tradicionales en Venezuela, Caracas. Mu gustó mucho este escrito y queria comentarles que aquí en mi país existen muchos tejidos de cintas similares. Los felicito por su trabajo.

Trajes tradicionales de las Islas Canarias (hábitos del costumbrismo de los trajes en Tenerife)