Revista nº 887
ISSN 1885-6039

Cartas desde las Islas Canarias, de D. J. Browne

Lunes, 02 de Mayo de 2005
Redacción BienMeSabe/ CCPC
Publicado en el número 51

Acaba de ver la luz el libro CARTAS DESDE LAS ISLAS CANARIAS, de D. J. Browne, publicado por primera vez en 1834, y que constituye una de las grandes aportaciones de viajeros de la época que hasta la fecha ha permanecido sin traducción al español. Esta edición en castellano cuenta con traducción del profesor Juan José Cruz, e introducción del profesor e investigador histórico Manuel Hernández González.

La obra ha sido editada por CajaCanarias, el Ayuntamiento de Icod de los Vinos y el Centro de la Cultura Popular Canaria.

CARTAS DESDE LAS ISLAS CANARIAS es una obra que tiene un interés extraordinario por muchos motivos. Entre ellos cabe destacar el que ofrece la visión de un extranjero del primer tercio del siglo XIX que, además, es estadounidense, algo infrecuente en la literatura de viajes referida al Archipiélago.

El viaje del naturalista Daniel J. Browne fue un testimonio fundamental sobre las Islas Canarias en un momento crítico de su historia. Llegó en 1833, en una etapa en la que languidecía el comercio vinícola, se encontraban todavía en sus inicios las exportaciones de cochinilla y la crisis socio-económica eclosionaba con toda su crudeza. Eran años de emigración masiva a América, enjuiciados desde la perspectiva inusual de un científico anglosajón nacido al otro lado del Atlántico, lo que nos ofrece una visión foránea nueva en una época anterior a la de los grandes viajeros británicos al Archipiélago.

En esta obra no sólo se recogen sus impresiones personales sino también unas ricas y extensas consideraciones sobre la sociedad canaria, elaboradas tanto a partir de su propio punto de vista como del de otros viajeros e historiadores (Humboldt, Diston...).

Desde el siglo XVI, Canarias ha sido visitada por los más diversos personajes: viajeros, naturalistas, eruditos, científicos, etc., que han realizado descripciones de los diferentes aspectos del Archipiélago, desde la historia a las creencias y costumbres populares. La importancia de estas aportaciones va más allá de lo anecdótico y testimonial, unas veces con aportaciones esenciales desde el punto de vista de los estudios científicos y otras con visiones críticas que parten de la cosmovisión de la Europa ilustrada y liberal.

La obra se compone de diecinueve cartas a modo de capítulos. Se inicia con los estudios introductorios de Manuel Hernández y Juan José Cruz para posteriormente ir analizando cada una de las cartas en las que aborda la impresión que causa en el autor el viaje desde Nueva York a Tenerife, su llegada a la Isla, sus tres ascensos al Teide, sus visitas a Santa Cruz, Chasna y Candelaria... Muy interesante en sus juicios es el capítulo referente a las construcciones domésticas. El narrador especifica el carácter común de las casas terreras y los pajares como viviendas dominantes entre las capas bajas de la sociedad. En la educación destaca el énfasis en la enseñanza de la lengua en algunos centros urbanos y las serias dificultades que atraviesa la Universidad lagunera porque las autoridades absolutistas la habían considerado un foco de liberalismo. Sin duda, el capítulo de mayor valor de esta obra es el referente a las condiciones sociales. Sus juicios tienen un punto de partida metodológico común a la intelectualidad burguesa de su tiempo. Sólo se analizan los hábitos de las clases bajas y medias rurales. En sus impresiones botánicas critica el abandono por el Gobierno español del Jardín Botánico de La Orotava, que se hallaba en situación de grave deterioro y el impacto del aluvión de 1826 en el mítico Drago de La Villa. Capítulo esencial de la obra, en el que se recoge con especial profusión la influencia de Alfred Diston, es el de la vestimenta. Le llama la atención el vestido como rasgo diferencial de la identidad de las comunidades locales entre las clases bajas y medias.

Esta obra cautivará sin duda tanto a los especialistas en el mundo de la historia de Canarias como a cualquier persona deseosa de disfrutar de la lectura de un interesante trabajo como es este que nos ocupa.
CARTAS DESDE LAS ISLAS CANARIAS está distribuido en todas las librerías del Archipiélago, pudiendo solicitarlo en caso de no encontrarlo en su municipio llamando a los teléfonos del CCPC: 922 82 78 00/ 82 20 00 ó 928 39 00 80 ó en el correo electrónico centrodelacultura@centrodelacultura.com

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JUAN JOSÉ CRUZ (Caracas, 1959) es Catedrático de Historia, Cultura y Literatura Norteamericanas en la Universidad de La Laguna. Su campo de investigación se centra en la historia cultural de Estados Unidos, en especial en la relación entre texto e ideología, temática sobre la que ha publicado numerosos libros y artículos.

MANUEL HERNÁNDEZ GONZÁLEZ (La Orotava, Tenerife, 1960) es Profesor Titular de Historia de América de la Universidad de La Laguna. Ha sido profesor invitado y becario posdoctoral de la Universidad de John Hopkins de Baltimore. Entre sus libros destacan: La muerte en Canarias en el siglo XVIII; Diego Correa, un liberal canario ante la emancipación americana; Religiosidad popular de Tenerife durante el S. XVIII; La ilustración en Canarias y su proyección en América; Los canarios en la Venezuela colonial (1670-1810); Ciencia e ilustración en Canarias y Venezuela; La emigración canaria a América (1765-1824); Mujer y vida cotidiana en Canarias en el siglo XVIII; Tradiciones de Tegueste. La Librea, los barcos y la danza de las flores; La emigración canaria a América; y en colaboración con Adolfo Arbelo El Antiguo Régimen en Canarias; y Revolución liberal y conflictos sociales en el Valle de La Orotava (1808-1823). Ha editado, entre otros, Viaje a las Islas Canarias, de Humboldt, y Misceláneas Canarias, de Berthelot. Ha recibido distintos Premios de Investigación. Ha participado también en numerosos congresos nacionales e internacionales, y publicado artículos en revistas científicas españolas y extranjeras.
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