Revista nº 910
ISSN 1885-6039

La Casa El Gato: Descripción de un lugar privilegiado en el medio rural.

Sábado, 26 de Marzo de 2005
Francisco Miguel Donate González
Publicado en el número 45

La casa El gato fue usada por muchos cabreros que encerraban sus cabras después de caminarse todas las laderas de los alrededores, para luego ordeñarlas y hacer queso.



La casa El Gato se encuentra en la ladera de la montaña de El Roque, en el margen derecho del cauce del barranco El Mantible. Consta de una sola planta, distribuida ésta en dos cuartos, con dos puertas independientes: una de ellas de dos hojas y otra de una sola. Se observa que en años anteriores estos dos cuartos se comunicaban por el interior. Los cimientos son el propio firme, tomando estos como base. Los muros de carga son de 60-70 cm de espesor y constituyen los elementos de soporte a la vez que limitan las dependencias. Los muros son de cantos con los mampuestos de piedra y barro de la zona.

La cubierta es de dos aguas, como la mayoría de las casas en el medio rural. Ésta comienza sobre los muros con la hilera (madera que bordea todo el muro), los par o hibrones, que se apoyan en la viga central y que hacen el entramado de madera de tea para colocar encima las tejas de barro cocido. Algo curioso y a tener en cuenta es que en lo que pudo ser la habitación se encuentran dos tirantes que sujetan y dan más rigidez a toda esta estructura.

La puerta es de tea, como toda la madera empleada en la casa, ésta era trabajada con mucho esmero, ya que estaba al alcance y a la vista de los transeúntes que recorrían a diario el camino de La Hoya. Los laterales del hueco de la puerta se abocinaban para que entrara más luz y para que las corrientes de aire no la cerrasen, las hojas de las puertas giraban sobre los quiciales, que eran unas piezas de hierros colocadas sobre el umbral o chaplón (pieza de cantería) donde entra el bullón inferior de la puerta, y el superior entra en un hueco hecho en el dintel de madera.

El ventanillo: sólo tiene uno de tea y abocinado con la intención de que entre más luz. El suelo en la habitación tiene loza chasnera, sacada probablemente de la cantera que estaba en el barranco de La Orchilla. Sin embargo, en el otro cuarto no presenta indicios de haber tenido loza en el suelo pero sí un borde alrededor de piedra de tosca para que se echasen las cabras; en el entorno podemos encontrar otro tipo de corrales y varias huertas construidas de piedra.

La casa El gato fue usada por muchos cabreros que encerraban sus cabras después de caminarse todas las laderas de los alrededores, para luego ordeñarlas y hacer queso. Les puedo asegurar que esta casa en el medio rural, se encuentra en uno de los lugares más privilegiados de nuestro municipio, ya que está en la falda de la Montaña de El Roque o Roque de Jama(monumento natural), lindando con el Caserío y la Fuente de La Hoya, las cazoletas y grabados rupestres de nuestros antepasados los guanches y el Camino Real que comunicaba a los pueblos del sur de la isla.

Desde aquí, les invito a recorrer el camino Real de La Hoya y poder disfrutar de todo lo que a su paso nos encontramos.

Este artículo ha sido publicado en febrero de 2005, dentro del número 14 de la revista La Tajea, que publica el Ilustre Ayuntamiento de San Miguel de Abona.
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