Revista nº 843
ISSN 1885-6039

Importación Ilegal.

Miércoles, 19 de Mayo de 2004
Víctor Batista
Publicado en el número 1

Entremeses: Longorones de Valleseco al Ron de Flor del Pozo de Las Calcosas. De primero, Pulpo con castañas, a la manera de Vilaflor, regado con un buen Vino de Corralejo. Como Segundo: Baifo de Órzola, con Salsa de Rapadura. Postre: Melón de Las Conchas al Guarapo... Todo muy rico, todo muy canario pero... ¿dónde coño estamos? (con perdón).


Quien más, quien menos, nos hemos prestado alguna vez y, a menudo, con más frecuencia conforme van pasando los años, a rememorar las escenas más representativas de nuestra infancia y juventud… y si este rato es compartido con alguien que se preste a la grata divagación (acompañada de los pertinentes gestos de asombro ante el redescubrimiento de esas páginas semiconscientes de nuestra memoria), seguramente desgranaremos un sinfín de acontecimientos que mucho tendrán que ver con nuestro anterior entorno particular, es decir, el lugar, época y circunstancias en las que hemos vivido. ¡Claro que sí!... esta memoria, que más que meros recuerdos, constituye una parte importante de nosotros mismos, un porqué somos lo que somos, se erige en lo que podría denominarse nuestra carta etnográfica particular, en nuestro sello identitario local o, más bien, nuestra pequeña denominación de origen. Y a poco que reflexionemos sobre ello, cuán celosos nos volvemos al establecer diferencias locales sobre los modos y maneras que tienen los demás de defender esas peculiares variantes de tal juego, tal canción, o tal manera de gastar (o mejor, usar) el tiempo, durante esa coordenada vivencial anterior que todos llevamos implícita. Y de eso se trata, no precisamente de establecer esas diferencias (que también), sino de dar rendido homenaje a todas las particularidades que, de a poquito y todas juntas, van labrando una definitoria encrucijada histórico-temporal, que nos retrata a todos y cada uno de nosotros inmerso en un entorno, en un lecho cultural, en un contexto rico en matices, variado en posibilidades de expresión, pero maravillosamente distinto (incluso con las coincidencias), de cualquier otra persona, otro lugar, otra época.

Y a estas alturas se estarán preguntando perplejos que a qué viene toda esta perorata… Créanme que a mí me pasa lo mismo… pero no porque no sepa de qué estoy hablando, más bien por la perplejidad que me causa la serie de acontecimientos que va desgastando paulatinamente toda esta riqueza que nos define y engrandece, nuestro patrimonio etnográfico. Es que una cosa es investigar, difundir, preservar; y otra muy distinta es llegar, copiar, exportar… sin ningún atisbo de escrúpulo (muchas veces por puro desconocimiento), tras la inocente máscara de la justificación de la fiesta, donde se parapeta un dardo directo y certero contra la etnodiversidad que tan particularmente distintos nos hace a cada pueblo del mundo mundial (como está de moda decir).

Y es que el peor enemigo del desconocimiento, es el maridaje peligroso entre la tozudez y la simpleza de espíritu, albergados en el hostal de la ignorancia… (Mmmmm ¿por qué digo esto? ¡Ah...! ¡Ya!). Alguna vez se han preguntado qué coño hacemos en Canarias celebrando el Hallowen… Sí, ya saben, esa fiestita en donde todo el personal se viste de muerto, o diablo, o bruja, o todo lo que tenga que ver con lo esotérico, y de esta guisa se plantan los críos de portal en portal a pedir convite o susto… algo muy lindo… (de lástima). Pero, ¿y aquí?, ¿qué motivación nos lleva a instalar esa tradición importada que nada o poco tiene que ver con nuestra festividad de Todos los Santos y Los Bailes y Fiesta de Finados?, porque nosotros sí tenemos otras manifestaciones sincrético-religiosas que requerirían algo más de atención por parte del profesorado de primaria y secundaria, por citarlos en directa relación con lo del Hallowen dichoso, compartiendo éstos complicidad con el sector empresarial, al que le viene como anillo al dedo este tipo de campañas, o las del Papá Noel (¡esa es otra!). No nos extrañemos de estar celebrando dentro de poco el Día de Acción de Gracias, o el Baile de Graduación, según los dictados de la Escuela Hollywood… (para llorar).

Bueno, ni que decir tiene que gran parte de esa responsabilidad recae directamente sobre todos nosotros por ser tan permisivos con las modificaciones de nuestras maneras y modos de vida, y ser tan poco sensibles a la precaria salud de nuestras propias señas y símbolos de identidad. Es que tan poco sensibles somos que, confundiendo el aquello con las témporas, y con el desarrollo y mejora del tejido informativo en el archipiélago (sobre todo la tele, la tele y la tele…), hayamos cogido un poco el gusto a determinadas manifestaciones festivas locales, y queramos trasplantarlas alegremente sin reparo alguno, sólo por la condición de que sean divertidas y, a nuestra manera, algo esnob, incluirlas en los programas de las fiestas patronales, o las de Navidad, o las de Carnaval… ¿Se imaginan cómo quedaría la celebración de La Rama de Agaete en Tefía?, ¿o la de Los Enanos de Santa Cruz de La Palma en mitad de Teguise? Es que, por disparatado, hasta se le podría coger el gusto a este delirio imaginativo, y sería peligroso. No se entiende que seamos tan capaces de proteger nuestra pequeña idiosincrasia personal, y no defendamos de igual manera los intereses de la memoria colectiva, sin comprender que participa la una de la otra, y nada serían ambas de no llevar esa compenetración tan necesaria que hace que la historia y el patrimonio lo conformen las personas, las de antes, las de ahora y las que vengan, pero también el entorno geográfico, climático, ecológico, histórico…

Es que ante tanta riqueza, no me cabe en la cabeza acontecimientos como los que hemos vivido (entre otros) en los últimos festejos que con motivo del Carnaval se diseminan por toda nuestra variada geografía. Y no voy ahora a tratar de enjuiciar el Carnaval reciente (murgas, comparsas, reinas, cosos, rondallas, concursos, etc.), por mucho que se empeñen algunos en hablar de éste como el Carnaval del pueblo, que indudablemente se ha instalado en nuestra sociedad y sigue estando sujeto a cambios y aportaciones acogidas o no por los que viven estos acontecimientos; sino de otro que va siendo relegado a perder ese título de Tradicional y que, en algunos casos (en algunos), no se está en disposición de garantizar su continuidad. ¿Hacemos un pequeño repaso?, vale, pero les garantizo que hay muchas otras maneras de celebrar tradicionalmente la precuaresma, que lo que vamos a reseñar en estas líneas: ¿Todo el mundo conoce, o ha oído hablar de Los Diabletes de Teguise, Los Carneros de Frontera, Los Indianos en La Palma, Matar la Culebra en Tenerife, Los Bailes de Piñata en Gran Canaria, La salida de las Cabras en La Aldea, Los Buches en Lanzarote, o simplemente, Salir de Mascarita a lo ancho y largo de nuestras islas?

Quizá algunos hayan estado, en el mejor de los casos, en un espectáculo, o programa de Televisión, que detallara las particularidades de estas celebraciones que, dicho quede, constituyen toda una leyenda viva de conexión con nuestro ancestral conocimiento patrimonial, gracias a no pocos colectivos y personalidades, que se han encargado de dar los apoyos imprescindibles para catalogar y estudiar estos acontecimientos. Pero muy pocos de nosotros habremos estado en el lugar y momento adecuado para presenciar en su propio entorno natural, la verdadera fortaleza impresionante de la esencia viva de estas manifestaciones. En realidad, todos debiéramos tener esta posibilidad al menos una vez en la vida; seguro que otro gallo nos cantaría. Y es que ,dentro de poco, casi no nos hará falta movernos de nuestro municipio para gozar en directo de un remedo de puzzle, que nos hará viajar, al menos con la imaginación, por diversos escenarios de nuestra geografía. Total… ¡ya lo hacemos importando tradiciones del resto del mundo! ¡¿Por qué no hacer lo mismo con las nuestras?! Como son nuestras… ¿qué más nos da? Y si encima son divertidas, pues bienvenidas sean (una pena).

A colación de todo esto, y siguiendo con la referencia del Carnaval, hemos sido testigos de la inclusión en los programas de fiesta de determinados municipios grancanarios (desconozco si en otras islas también se ha dado el caso) de una imitación del Baile del Indiano, para regocijo del ignorante, y desesperación del palmero que ve que, una vez más, se exportan y copian impunemente tradiciones que nos pertenecen a todos, pero también a un entorno, a un lugar y un momento que los han acunado y justificado desde hace mucho tiempo. La desviación drástica de una de las variables (de las más importantes) de estos tesoros patrimoniales festivos, como la de la exportación a otros lugares por puro capricho, no hará más que confundir y desvirtuar el verdadero valor etnográfico de estos acontecimientos que alguien, algún organismo, alguna ley, o por lo menos la propia conciencia, debiera proteger. Y no es descabellada la idea, porque bajo el epígrafe de Patrimonio, conviven muy diversos conceptos, y no se debiera dejar de lado nuestras singularidades festivas y tradiciones locales. Si existe protección legal para unas cosas, es justo que exista también para esta riqueza cultural.

Definitivamente, el celebrar el Baile del Indiano en Arucas o en Las Palmas de Gran Canaria, como se ha anunciado en estos últimos Carnavales, no deja de ser un atropello a los valores más intrínsecamente apegados a nuestro perfil identitario como pueblo, como cultura, como nacionalidad. Alguno me dirá que la utilización de polvos de talco en el Carnaval local de otros lugares distintos a Santa Cruz de La Palma ya era así, y que incluso el Hallowen se hacía en Canarias desde hace mucho más tiempo. Pues sorpréndanse, porque es cierto: en algunos lugares (La Gomera, Fuerteventura...) el uso de harina, gofio y polvos de talco en los carnavales tradicionales locales era algo común. Pero una cosa es reivindicar las señas de identidad de estas fiestas, adaptadas a cada rincón de nuestras islas, y otra muy distinta es el plagio barato de ir vestido impecablemente de blanco, armado con el consabido paquete de talco, y entonando el Mamá Inés, como remedo lejano de lo que esta fiesta significa verdaderamente para los palmeros, y para todos aquellos que hemos tenido el privilegio de presenciarla en su verdadero entorno natural.

Por cierto, se me olvidaba lo del Hallowen. ¿Sabían que en el siglo pasado la población inglesa en la zona tinerfeña del Realejo, era tan consolidada y numerosa que, durante bastante tiempo, este colectivo celebró esta fiesta siguiendo la tradición de sus orígenes foráneos? Resulta bastante curioso pero, en todo caso, sigue sin cuadrarnos el que todos los niños canarios en edad escolar tengan que seguir esta tradición cada año, y que las campañas publicitarias sigan a pie juntillas esta nueva moda que, de no remediarse, pasará a consolidarse como una intrusión más en el ya deteriorado panorama tradicional canario.

De todas formas, bien podríamos seguir hablando de la intercanarización de nuestro folklore, en boca de los distintos grupos folklóricos de cada zona, que igual cantan a una isla que a otra, con la salvedad (hasta hace bien poco) de los grupos de las islas menores, pero que poco a poco han ido siguiendo a los grupos grancanarios y tinerfeños, y se han tirado al pozo de la mezcla de nuestros estilos tradicionales, tanto de bailes como de canto.

Pero eso será materia de otro encuentro. De momento, les dejo con esta píldora, para digerir como se quiera o pueda. Si les apetece, nos encontramos en el foro, o en el correo electrónico. Amigos y amigas... El debate está servido.

Comentarios
Lunes, 07 de Abril de 2014 a las 19:38 pm - Arturo Martínez Hernández

#13 Soy Mexicano de abuelo español y quiero expresar la emoción y nostalgia, que siento al ver los programas de Las Canarias, por televisión española, le pido a Dios poder algún día disfrutar de su encanto, les pido conservar su identidad de generación en generación.

Miércoles, 22 de Agosto de 2007 a las 19:29 pm - Mariluz

#12 Me he tropezado con estos comentarios y quisiera expresar mi opinion. Por lo que veo y leo, en Canarias hay un fuerte rechazo hacia los españoles, godos o como nos quieran llamar. Los españoles somos muy diferentes entre nosotros mismos, (no es lo mismo un andaluz que un vasco, valenciano, o canario).Yo soy andaluza, y amo mucho a mi tierra, estamos tan \"machacaos\" o mas que vosotros, pero no por eso, os rechazamos. Para muchos andaluces sois nuestros hermanos y muy queridos, gozamos con vuestro folklore, y nos entristece que nos tengais tan relegados, cuando vosotros estais tan abiertos al mundo.Desde que tengo conocimiento he admirado mucho a Los Sabandeños, y desde hace ya algunos años de una manera muy entrañable soy una fiel seguidora de los Gofiones,que me parecen son lo mas...Tienen un director que ojala los mantenga unidos por muchos años, pues es de lo mas competente que conozco; ademas me parece que como musico es genial. Me da mucha pena que Los Sabandeños tengan desuniones, pero en fin eso ellos veran,no soy yo quien para juzgar a nadie.Si no me falla la memoria Los Gofiones han representado a España por esos mundos en algunas ocasiones, y a mi me parece muy hermoso, no por eso son menos canarios.Yo quisiera que sin perder ningun pueblo su idiosincracia hubiera mas union a pesar de los politicos, que ahi no me quiero meter( aunque quiza si nos implicaramos mas otro gallo nos cantara) bueno resumiendo...que somos muchos los andaluces que os queremos y admiramos y nos gustaria que esto fuera reciproco. A los Gofiones mucho animo, que sigan deleitandonos y que Victor Batista esté con ellos pues se nota y mucho que los dirije de maravilla, un goce para los sentidos. Si a alguien he molestado le pido perdon pues nada mas lejos de mi intención, y un abrazo a todos los que lo acepteis de una cordobesa que os quiere. ¡Ah! yo no \"pronunsio\" ni las \"ses\" ni las \"setas\"pues los cordobeses hablamos muy parecido a vosotros, pero si sabemos algo de ortografia... a la hora de escribir...

P.D.

Todos somos diferentes y tenemos nuestros gustos.Yo soy MUY ANDALUZA y no soy \"rosiera\", pero no me meto con el que lo sea

Lunes, 20 de Agosto de 2007 a las 20:51 pm - Laura

#11 ¡Que razón lleva la persona que me precede! ¡Adelante señor Batista!y ojala todos tuvieramos las ideas tan claras a la hora de expresarlas.

Lunes, 20 de Agosto de 2007 a las 18:14 pm - cgf

#10 Por casualidad me he encontrado con esta pagina y desde Andalucia quiero decir algunas cosas aunque a lo mejor nadie me lee, pero por si acaso.En primer lugar bravo por don Victor Batista; eso es saber explicarse`para que todo el mundo lo entienda (hasta los \"godos\")¡Ojala en mi querida tierra se defendiera asi nuestras costrumbres, cultura etc...! Luego quiero decirles que me da un poco de pena que los canarios no nos tengais el cariño que los peninsulares en una inmensa mayoria sentimos por esa bendita tierra.Nos da pena que nos llamen \"godos\" y mucho mas que no nos tengais en cuenta.Yo creo que España, si España, tiene una riqueza que deberiamos defender cada uno desde su parcela,sin uniformidad, respetandonos todos y admirando lo que cada rincon tiene de hermoso que es mucho.A ese señor que alude a como escribe el sr.Batista, yo le quiero decir que el escribir correctamente no tiene nada que ver con la \"pronunsiasion\", al menos desde mi punto de vista, pues yo se que se escribe :pronunciacion, y en mi tierra funcionamos asi sin \"pronunsiar\" y a pocos kilometros pronuncian. En fin \"les\" dejo, si alguien me lee espero que me comprenda. Yo amo a Canarias.Enhorabuena al señor Batista, que me parece una persona que hace mucho por \"nuestra\" tierra.

Martes, 14 de Noviembre de 2006 a las 03:04 am - MNK

#09 Se q llego tardisimo al debate pero a punto ya q hace escasos 14 dias q se celebró halloween en el mundo, fiesta ya popular..me kedé con esa parte en concreto.

Una vez me dijo un chico, un timplista asombroso, he de decir, q su padre le habia dicho q en su parranda nadie tocaria jamás musica latinoamericana hasta q oyera a un cubano o venezolano cantar una isa, lo cual no he presenciado nunca, pero no significa q no ocurra. La verdad es q me hizo pensar en q aceptamos otras costumbres sin problemas y los demas no aceptan las nuestras con tanta facilidad.

Halloween es una prueba viviente de q terminaremos yankis como bien cataloga mi amigo jose lantigua a los 'americanos de arriba', terminaremos celebrando el dia de accion de gracias o santa claus...y es q la cultura estadounidense se nos cuela a traves de las peliculas, actores buenorros, actrices despampanantes, series dedicadas a la explotacion del humor amarillo y, en fin...es lo q hay. Da coraje, pero no hay mal q por bien no venga, si viene 'santa claus' tendremos dos dias de regalos!!!!!! jajajajaja

Saludos a Victor Batista, me encantaron los gofiones en vecindario, y a Jose Lantigua, de aki desde teror, la parranda del barranquillo...te suena??? Besos

Martes, 08 de Febrero de 2005 a las 13:43 pm - Tono

#08 Buenos días. Pasando un ratito estaba en esto de Internet, y encontré esta página 'bienmesabe'. La verdad es que me parece estupenda, y felicito a todos los artífices de la misma. El caso es que, después de leer el artículo del Sr. Víctor Batista y los distintos comentarios que mereció, se me ocurren unas cuantitas cosas que decir al respecto.

Para empezar, Sr. Batista, lo felicito con toda sinceridad, y lo animo a que siga en esa línea. Y ya entro en el asunto. A ver… Estoy totalmente de acuerdo (¡cómo no!) en que tenemos que defender todas las manifestaciones culturales existentes en nuestro país (o sea, nuestras islas, aunque usté no se atreva a llamarlas así), al igual que deberíamos evitar cualquier importación de culturas de países extraños al nuestro. No porque sean poco dignas de consideración o respeto, sino porque se trata de manifestaciones que nada tienen que ver con nuestra propia personalidad. Todo el mundo parece entender esto y por eso, tanto su artículo como los comentarios que suscita, habla de fiestas y/o costumbres ajenas a nosotros que deberían ser rechazadas aquí, así como de la descontextualización a que sometemos costumbres de algunas de nuestras islas al trasladarlas a otras donde nada significan ni tienen relevancia. En este orden de cosas, se amplía el abanico de “despropósitos” citando, por ejemplo, programas televisivos extraños que ahondan en la aculturación a que estamos sometidos. En fin, se hace una serie de objeciones del todo certeras a un montón de cosas que no son nuestras, y que están afectando a la cultura y personalidad de las gentes de nuestro país. Todo esto es cierto, pero echo en falta que tanto usté como las distintas personas que escribieron comentarios, no enumere hechos mucho más peligrosos y alienantes. Y me voy a centrar en un único punto, por ser, a mi juicio, el más destructivo de todos: la aniquilación del habla del pueblo canario, y retomo una frase citada por usté pero que yo cambio a como la diría cualquier antropólogo social: “según hablas, piensas”. Si le parece que una fiesta como la de Hallowen debería ser rechazada… ¿no le parece que debemos rechazar tajantemente que en Canarias se hable como si fuéramos todos de Segovia (por poner un ejemplo)? Porque este es el principal problema y drama del pueblo canario hoy en día, en cuanto a cultura se refiere. En vez de detenernos a enjuiciar los programas extranjeros de la televisión autonómica, ¿no deberíamos criticar con todas nuestras fuerzas que los locutores (siendo canarios) hablen como españoles (omito el término “godo” por razones obvias)? Porque eso sí que nos está destruyendo. Cada vez que escuchamos a un canario pronunciando plurales, incluso zetas y ces, y empleando formas verbales o pronominales inexistentes en nuestro habla, se nos envía subliminalmente el mensaje de que esa es la forma correcta de hablar. En cristiano: si los canarios que salen en la tele hablan como españoles, es que los canarios hablamos mal. Puede parecer algo “bruto” lo que digo, pero es la auténtica realidad. Y por eso ahí están los resultados: cada día son más los canarios que están perdiendo su forma de hablar. Y es patético. Vamos a un acto cultural en un recinto cerrado (auditorios, teatros, casas de cultura, etc.), y nos sale al principio del mismo una voz en off que, pronunciando como si esto fuera Móstoles, nos avisa que apaguemos nuestros teléfonos móviles. Vemos un anuncio de TV del Gobierno de Canarias, y lo pronuncian de igual manera. En fin, mil y un ejemplos podría darle a usté, pero creo que me entiende y no merita la pena que me extienda. Porque no se trata de una simple forma de hablar, y espero que ni usté ni nadie simplifique esta cuestión: se trata de que, si no hablamos como canarios, ya no seremos canarios (culturalmente, usté me entiende). Y esta es la raíz del problema cultural que nos aqueja: si hablamos como gentes de otros países, empezamos celebrando fiestas de otros países, y terminamos siendo no se sabe qué ni de dónde. Es así de simple.

Creo, firmemente, que en nuestras manos está el cambiar este drama. Primero, teniendo especial cuidado nosotros mismos en no dejarnos contaminar. ¿Cómo? Un par de ejemplos sin ir más allá de su artículo y los comentarios al mismo. Usté hace la siguiente frase: “De momento, les dejo con…”. Sr. Batista: ¿“les”? Con todos mis respetos, esa forma no existe en Canarias. Así habla un español, jamás un canario (ni un sudamericano). En nuestro país, para el masculino se usa “lo” ó “los”, y en femenino, “la” ó “las”. Un ejemplo en cristiano (y perdóneme que sea un poco simple): si llamo a mi madre, “la” llamo; si llamo a mi padre, “lo” llamo. Jamás es “le” llamo. Usté debió haber dicho: “de momento, LOS dejo…”. Y un último ejemplo en el comentario de la Srta. Alba Clavijo en el que dice textualmente: “Con un poco de azúcar esa píldora que os da! bajará mucho mejor”. Aquí la contaminación es aún peor: ¿“os”? O sea… ¿vosotros? No merita la pena que le comente nada, ¿verdad?

En nuestra mano está el cambiar este estado de cosas, y eso se hace principalmente manteniendo en todo momento bien despierto nuestro espíritu crítico. El Sr. Díaz Palarea dice en su comentario que, en el Día de Canarias, “se satura un poco de contenidos simbólicos, y no se atiende a la cultura canaria actual”, y es cierto. Pero me parece mucho más dramático, el que se anuncie dicha conmemoración en TV con la locución de un canario pronunciando incluso ces y zetas al más puro estilo castellano. E igualmente dramático me resulta ir a un acto de la Escuela de Folklore de Arucas (que usté dirige), y encontrar que lo presenta una persona pronunciando plurales como si fuera española (vuelvo a omitir la palabrita “goda”). Y como quiera que esto ya lo he observado en más de una ocasión, me pregunto si a usté no se le ha ocurrido, como Director de la escuela que organiza o participa en el acto, “ordenar” que dicho acto sea dicho en canario.

Ya me despido de Usté, agradeciéndole de antemano el tiempo empleado en leer este comentario. Deseo de todo corazón que no aprecie en él atisbo de mala fe por mi parte, pues es todo lo contrario mi intención.

Sin más, gracias de nuevo, y lo animo a que siga usté en esa línea, que tanto nos hace falta.

Sábado, 01 de Enero de 2005 a las 13:09 pm - Juan Miguel .PARRANDA ¡¡VAAMOS!! de la Goleta

#07 Te felicito por este buenisimo artiulo que defiende a ultranza lo nuestro.A ver si entre todos empujamos un poquito ,y nos quitamos de encima este lastre de la famosa globalizacion, que oscurece la cultura de cada pueblo.

Martes, 13 de Julio de 2004 a las 11:12 am - Alba Clavijo Henrique

#06 'Adjunto el principio de lo que era un extenso punto de vista. Felicidades por la página y el artículo. Alba'

Con un poco de azúcar esa píldora que os dan! Bajará mucho mejor.

Así que, al licor:

Licor de tuno de Afur con mora del Chorrillo. Servir en copa de balón decorada con nido de caramelo de El Paso.

De todos los tópicos de su artículo, espero tenga a bien centrarme en la adopción de la fiesta de los Indianos.

Truco o trato?

Al parecer la búsqueda de un Carnaval Ad-hoc para la isla capitalina y el esfuerzo de los organizadores por innovar en su celebración, ha desembocado en el 'copy - paste' de las fiestas de nuestras islas vecinas.

Significativo me parece, que de todas, la afortunada haya sido la fiesta de los Indianos, incluyéndose ésta en el programa de fiestas municipal.

A nadie se le esconde que la posibilidad de echar polvos de talco, vestidos de puro lino blanco resulta de lo más fashion para más de uno (lo sentimos por el resto pero la posibilidad de vestir de carnero no está contemplada ni en el sistema de calidad).

Atrás se quedan las calles de la Palma, el olor, el sabor y la melodía de los palmeros en el día de su fiesta.

Para los que no poseemos recuerdos de los años treinta, pero afortunadamente contamos con nuestros abuelos. Los carnavales como tema de tertulia dan para rato. Desde los preparativos de bolas de papel fino rellenas de confeti (un mes antes al Martes de Carnaval), hasta el antiguo recorrido de carrozas (Puerto - Bravo Murillo -General franco - Alameda de Colón - Malteses - Triana - desvío por Guerra del río hasta San Nicolás para la saturación), los disfraces de personajes como Pocholo (Levita y chistera en mano) , los bailes en sociedades, casinos y Teatro y finalmente el baile de piñata.

Con tanto recurso propio, a lo mejor deberíamos dejar de 'innovar'. No?

Gracias por el artículo, preciosa excusa para nieta preguntona!

Posdata: Los bailes de graduación ya existen.

[b]Respuesta:[/b] Estoy convencido de que iríamos mucho mejor contigo de Concejala de Festejos en la ciudad de Las Palmas. Gracias por traernos esa comitiva tan sugerente hasta el Domingo de Piñata, y felicidades a los abuelos por nieta tan curiosa.

Sábado, 26 de Junio de 2004 a las 13:40 pm - Cristina Hernández

#05 Cada vez hay mayor diversidad de culturas en nuestras islas, gentes que aún aquí y trás muchos años de integración siguen defendiendo sus costumbres, religión y formas de vida. ¿Por qué no lo íbamos a hacer nosotros, originarios de este país?

Te felicito, es muy buen artículo

[b]Respuesta:[/b] Somos una cultura de culturas, una especie de puzzle, y no cabe la inclusión de cualquier pieza.. No obstante, el hecho de que hayamos sido (y sigamos siendo) tan miméticos, no tiene por qué evidenciar una indefinición de rasgos identitarios y característicos de nuestro saber y sentir. En la variedad hemos encontrado una forma de ser, pero no a cualquier precio. Desde siempre, la permeabilidad de nuestra cultura ha necesitado de calma y perspectiva para irse adecuando y conformando a cada época y lugar. Ahora no debiera ser diferente, por lo que necesitamos un poco de toma de conciencia de lo que hacemos y dejamos hacer en nuestros hábitos y costumbres sociales, y que no supongan un peligro gratuito para nuestra cultura popular y tradicional.

Gracias por escribirnos

Viernes, 25 de Junio de 2004 a las 18:47 pm - Marán

#04 Te felicito. Es un buén tema de comienzo. Dice el refrán que mal de muchos consuelo de tontos, pero por si te vale de algo, muchos somos los que quizás de una manera mucho más humilde (en nuestro entorno más cercano) también protestamos diariamente por las intrusiones hechas a nuestra cultura: en el léxico, en las fiestas, en las costumbres, en la alimentación...y qué me dices de los nombres con se bautizan a las nuevas generaciones :Lyan, Borja, Brian, Kevin, Evelin, Brenda...dónde habrán quedado Juan José Antonio, Rafael, Vicente...nada, que dentro de poco nos quedamos sin onomásticas.

La incorporación de ciertos festejos desde los colegios me parece la manera más vil de manipulación infantil (siempre a los mas vulnerables, claro) en un intento de generar quizás cambios mas efectivos en las generaciones venideras. Me pregunto donde estan las asociaciones de padres y madres que no abogan por una mayor implicación en la organización de actividades referidas a sus hijos. Y no es que quiera atacar a unos y a otros, segura estoy de que todo esto es fruto de la escasa o nula reflexión que se hace de las cosas.

Por lo que comentas del traslado de fiestas locales, totalmente de acuerdo, con el relajo se pierde su verdadero valor y significado. Abogo por las cosas sencillas pero nuestras, por la tienda de barrio en vez de Hiperdino, por la gente de pueblo en vez de las de ciudades, por la sonrisa y los buenos días de algún vecino, por la candonga, el elástico, el boliche y la soga en vez de ordenadores... por las cosas sencillas que en definitiva son la esencia de la vida.

Solo hace falta que alguién nos lo recuerde de vez en cuando.

Un saludo

[b]Respuesta:[/b]Es precisamente el entorno de cada uno el que debe servir como medio para expresar nuestros apoyos y rechazos cotidianos a lo que nos gusta y no nos gusta. Ojalá todas las ideas y conceptos en defensa de nuestro patrimonio cultural se contagiaran de la misma manera en que lo hacen otras no tan cuidadosas con nuestro entorno etnográfico.

Gracias por tu apoyo, Víctor Batista

Viernes, 11 de Junio de 2004 a las 16:46 pm - José Lantigua

#03 Sí Victor. Mucha razón tienes en tu 'pequeño' comentario-introducción.

Estamos inmersos en un proceso de aculturización en el que todo lo que viene de afuera vale, y se instala en nuestra sociedad sin que podamos impedirlo, sea bueno o malo. Las influencias exteriores son muy fuertes, y vivimos en una sociedad frágil y voluble (podría añadir estúpida y simplona)

Las televisiones, con sus programas basura y sus basura de programas, nos están bombardeando contínuamente con unos...¿valores? totalmente ajenos a nuestra cultura, y que asimilamos rápidamente a costa de nuestras raíces.Cuando empezó la televisión autonómica pensé que a lo mejor fomentarían lo nuestro, pero no, resultó ser otra más que ofrece más de lo mismo: mal gusto, chabacanería y desierto cultural. ¿Y te has fijado que la mayoría de los programas son importaciones de ideas 'yanquis'? Reality Shows, Noche de Halloween, modas de los suburbios de las ciudades 'yanquis' Y no digo 'yanqui' en sentido peyorativo, es que no se cómo llamar a los ciudadanos de ese país, el más poderos del mundo, que no tiene ni nombre propio como los demás países (que curioso ¿no?), y que ellos, los 'estadounidensesdenorteamérica' se empeñan en considerarse como los únicos americanos. (Se comprende que no saben que americanos son todos los que viven en América, desde Canadá hasta Tierra del Fuego). Pues no, ellos son los únicos americanos, y los demás son hispanos (¡en tono despectivo, claro!), incluyendo a los españoles, que muchos no saben bien dónde situarnos, si al sur de México o al norte de Puerto Rico.

No hace mucho hice un pequeño experimento (no muy científico, pero nos da que pensar) en el que pregunté a un grupo de niños si sabían tararear el himno de EEUU y el de España, y el resultado fue que 6 de cada 10 conocían el yanqui, y sólo 3 el español (y eso que yo no es que sea muy patriota...). El hecho es triste. ¡¡Menos mal que no se me ocurrió pedirles un estribillo de una isa!!

¿Hasta cuando seguirán nuestros políticos en aplastar todo lo que sea tradicional de nuestra tierra: artesanía, costumbres, habla,...?

En Cataluña, por poner un ejemplo, eso no ocurre. Allí se fomenta desde las instituciones públicas todo lo catalán, y la gente se siente orgullosa al aprender a bailar la sardana o celebrar el día de S. Jordi, en cambio aquí...¡¡hasta se 'pierden' documentos irremplazables de nuestras tradiciones folclóricas, o se cierra escuelas de folclore por extrañas razones, o se gastan unas buenas perras en crear fundaciones para el desarrollo de la artesanía de muy dudosa eficacia, o...!!

Mejor lo dejo, pues se me está calentando la cabeza y puedo terminar mal, que me conozco...

Saludos: José Lantigua

[b]Respuesta:[/b]Me solidarizo con lo que piensas. Y añado que tenemos que seguir desarrollando todo aquello que nos parezca oportuno en materia de la pervivencia y dignidad de nuestro patrimonio cultural tradicional. Desgraciadamente, estamos en una lucha desigual, y en el bando menos pudiente, pero no por ello el equivocado. Ya sabes la máxima que reza: '...o vives como piensas, o terminarás pensando como vives...'

Y no se puede dar mejor pauta para seguir con lo nuestro. Saludos Víctor Batista.

Jueves, 27 de Mayo de 2004 a las 01:24 am - carmelo santana

#02 muy buen articulo,,,ademas m he enterado de cosas q no sabia...

[b]Respuesta:[/b]Te confieso Carmelo, que no estoy seguro de quién aprende más, si el que lee, o el que escribe... yo por mi parte tengo ese vicio, y escribir me ordena las ideas.

Gracias por leernos

Un abrazo

Miércoles, 26 de Mayo de 2004 a las 19:44 pm - Juan Fco Díaz Palarea

#01 Está claro que la la tarea hoy de sensibilización, dirigida a la gente que reside en el Archipiélago Canario, en cuanto al conocimiento y respeto de lo nuestro, es básica, si queremos que dicho legado llegue a las generaciones venideras.. Muchos como tu ,Victor, estamos en ello. Saludos y enhorabuena por tu estupendo comentario.

[b]Respuesta:[/b]Tienes mucha razón. Con esto de lo del 'Día de Canarias', me vienen muchas dudas sobre lo que debiera ser o no esta celebración, porque se satura un poco de contenidos simbólicos, y no se atiende a la cultura canaria actual, que igualmente nos conforma y nos da sentido. Hace poco que he aprendido de 'no sé dónde', que no nos hará mejores el hallazgo de señas de identidad, sino su búsqueda. Es precisamente la 'inquietud de conocer', lo que hace que las cosas mejoren, y no sólo el hecho aislado de 'encontrar'. En la medida en que tengamos dudas y las confrontemos, estaremos en el camino. Lo importante es 'caminar hacia...', y no ser tan pretenciosos como pretender 'haber llegado'. (Coño! parezco un cura!)

Ah! y gracias por el apoyo

Saludos