Revista nº 813
ISSN 1885-6039

La Lucha Canaria y su Influencia en la Sociedad

Sábado, 28 de Agosto de 2004
Ramón Mendoza Santana
Publicado en el número 15

La Lucha Canaria es por excelencia la manifestación lúdica-deportiva que representa por excelencia la idiosincrasia de los canarios, siendo por tanto uno de los estandartes y soportes de la identidad de la cultura canaria.



La Lucha Canaria representa en sí misma un conjunto de rasgos y tradiciones de tipo cultural, social, económico, política y étnica y de todo tipo, que lógicamente van en directa consonancia con la historia más lejana y a la vez más reciente del nuestra tierra. Como veremos en esta escueta y somera comunicación titulada La Lucha Canaria y su influencia en la sociedad canaria, nuestro viaje tendrá escalas desde las primeras referencias que nos hacen llegar los cronistas foráneos que acompañaron a aquellos aventureros que por diversos motivos e intereses arribaron a estas islas macaronecicas de la costa africana, hasta los acontecimientos más recientes e impactantes de la sociedad actual.

Primeras referencias.-
La referencia más antigua, descubierta hasta hoy, viene datada en 1420, siendo firmada (por) Alvar García, titulada Crónica del rey Juan II de Castilla, haciendo referencia a una embajada de canarios (más bien prisioneros), en donde se encontraba un luchador llamado MAGUER. Viera y Clavijo señala en unas de sus múltiples anotaciones, datada en 1527, una Luchada celebrada en La Laguna, con motivo de los festejos por el nacimiento de Felipe II. En 1604 surge la referencia más rica y más exhaustiva en torno a la Lucha Canaria, como es El Poema de Viana, en el cual se encuentran 63 versos, que se hallan en el Canto IV. En ellos se hace directa referencia a la importancia de la Lucha Canaria en la sociedad de la época, como acontecimiento de gran magnitud (la luchada se celebra en día festivo, con la asistencia de las principales castas sociales de la época, todo ello rodeado de protocolario ritual, etcétera).

Amén de las connotaciones significativas del juego que se está practicando. Otros autores como Alonso Espinosa, Leonardo Torriani, Juan Álvarez Delgado, etcétera, incluyen en sus escritos sobre Canarias, referencias a la Lucha Canaria. La nueva sociedad surgida tras la invasión y posterior colonización del Archipiélago se encargó paulatinamente de imponer sus costumbres y modos vivendi, haciendo desaparecer todo rasgo de cultura aborigen. Pero parte del legado de los antiguos pobladores canarios pervivió en las costumbres de aquellos que se escaparon de la limpieza étnica practicada por nuevos dueños de las islas.

Desde la burguesía hasta la democracia.-
Como indica acertadamente José Rivero Gómez, en su libro Antología de la Lucha Canaria, publica en 1990 por el Cabildo de Gran Canaria, en el indica que La burguesía ilustrada decimonónica jugó un papel interesante en la configuración de la nueva personalidad de la Lucha Canaria, ya así hay que apuntarlo en el haber de sus incursiones deportivas. Sobre esta vinculación en concreto tal vez habría que valorar, sin regatear elogios, su presencia en la sincronización de la circunstancial actividad urbana del momento con aquella otra más específica venida de la sociedad rural que por entonces emergía. La Lucha Canaria, guardada, pero no olvidada en el mundo rural, recobra poco a poco vitalidad y es foco de estudios, crónicas, poemas, artículos de prensa, etcétera. Ejemplo de lo expuesto anteriormente, los representa los trabajos realizados por personalidades de la calidad de Manuel Verdugo, Cabrera Pinto, Gil Roldán, Domingo Doreste, Víctor Grau-Bassas, etcétera.

Grau-Bassas comenta en su escrito titulado Usos y Costumbres de la población campesina de Gran Canaria, las características sociales, culturales y lúdicas de los grancanarios, en las cuales la Lucha Canaria tiene una especial atención, sobre todo en los momentos de mayor solemnidad. A lo largo del finales del XIX y mediados del XX, abundan una rica documentan que atestigua lo importante que sigue teniendo el deporte vernáculo en la sociedad de la época, siendo con gran diferencia el máximo exponente lúdico-deportivo de la época. Así, se hacen constantes referencias a los grandes acontecimientos de esta índole, como la Luchada de la Media Montaña, La Luchada de las Fiestas San Rafael en Teguise, etcétera. Son enfrentamientos esperados y que miden la fortaleza y capacidad de superación y habilidad de los integrantes de las diversas comunidades que configuran las diversas sociedades de las islas, las cuales se preparan con mucho esmero para esos puntuales momentos. Se hacen referencia a los hercules canarios de la Lucha Canaria, Matías Jiménez “El Invencible”, Mandarria, Castro, El Rubio, estos grancanarios, los herreños Martín y Méndez.

Las confrontaciones tienen como centro neurálgico de acogida, LA PLAZA DEL PUEBLO, que junto a la Iglesia y al Ayuntamiento constituían los principales ejes de la actividad social, cultural, económica y política de la sociedad. Un pueblo como el canario, emigrante por excelencia, dejaba honda huella en su paso por aquellas tierras que les acogían y en la cuales se integraron, dejando a sus vástagos, la riqueza que poseían las tradiciones de su pueblo de origen. En consecuencia y dentro del contexto de la época, la Lucha Canaria y los sus principales protagonistas del momento cruzaron el largo charco que unen las dos orillas. La Guerra Civil Española y la posterior dictadura militar que siguió al conflicto bélico, afectó a la Lucha Canaria como elemento aglutinador de la idiosincrasia de un pueblo pacífico, solidario y hospitalario. Toda manifestación a la referencia de los signos externos del deporte autóctono, quedan suprimidos, aunque la Lucha Canaria siguió practicándose y desarrollándose en las capas sociales canarias.

La Lucha Canaria se integra, marcada por los tiempos que corrían, en las estructuras deportivas, perdiendo, en buena medida, la espontaneidad de la que había hecho gala hasta ese momento. La Lucha Canaria pasó a ser controlada federativa e institucionalmente desde MADRID, y practicada por nuestra gente. Sus innatas cualidades técnicas, la versatilidad y destreza de sus practicantes fue aprovechada en por federativos de la FEL, en los acontecimientos de ámbito internacional, en el cual obtuvieron multitud de éxitos. La contraprestación desde MADRID no fue equitativa, sino todo lo contrario. Nuestro deporte producía figuras para otras modalidades luchísticas, pero desde el punto de vista de las infraestructuras y de otros campos, su desarrollo era lamentable. Pero a pesar de todo, el pueblo veneraba con su presencia los acontecimientos deportivos, el Campo España en Gran Canaria y la Plaza de Toro en Santa Cruz de Tenerife, eran vivos ejemplos de este hecho. Incluso la Lucha Canaria se prestó como acicate para promocionar la llegada del que es hoy, el deporte rey por excelencia.

Democracia e independencia.
La llegada de la democracia a España y el proceso de formación de las Autonomía en el Estado Español, permite que entre los años 1983-84, se configuren el estatuto de la Federación Nacional de Lucha Canaria y su desvinculación de la FEL. En diciembre de 1984 se producen las primeras elecciones a la Federación Nacional y a las Federaciones Insulares, no exentas de alguna que otra polémica. La Lucha Canaria a partir de esa fecha será regida desde Canarias y regulada y financiada por el Gobierno de Canarias.

La Influencia de la Lucha Canaria en la sociedad canaria.
La influencia de la Lucha Canaria en la sociedad en la que convive es infinita, de hecho, no existe ningún rincón de ella, donde este deporte no haya estado presente. Así, a nivel de divulgación, podemos señalar que esta manifestación es la más abordada, con la más de media centena de publicaciones editadas. Publicaciones que abordan diferentes campos de investigación, tanto desde el deportivo, el más generalizado, como el médico-sanitario, jurídico, promocional, histórico, musical, bibliográfico, linguístico y literario, entre otros. En diversas ocasiones, ante la magnitud que representa esta modalidad deportiva, se han intentado instaurar revistas monográficas de carácter semanal y mensual, como han sido los casos de En Brega, Lucha Canaria, El Desafío, etcétera, pero paradójicamente la falta de apoyo económico, ha impedido su continuidad.

Lo mismo podríamos decir de los intentos de perpetuar programas radiofónicos. La prensa diariamente se hace eco de los acontecimientos luchísticos, con más profusión en Tenerife que en Gran Canaria. Aunque este tema de los Medios de Comunicación, es abordado con más profundidad en la comunicación presentada por el compañero, Guillermo Martínez. Lo que es innegable, es que el material que aborda la Lucha Canaria es de tal magnitud y envergadura, que estamos esperando la iniciativa de algún ente público, con contratada solvencia económica y con infraestructura necesaria, para crear un Museo Interactivo de la Lucha Canaria.

Otros retos.-
A pesar de los esfuerzos, de todo tipo, que permiten la supervivencia, desarrollo, divulgación y promoción de la Lucha Canaria, existen todavía profundas lagunas que evitan que este deporte ancestral tenga la importancia que potencial y espiritualmente le corresponde para el siglo XXI. Así, tenemos temas como los que a continuación señalo:
1.- La integración plena de la Lucha Canaria en los Centros Educativos de la Comunidad Autonómica Canaria, tanto del punto de vista de contenido didáctico, infraestructura y de personal técnico para llevarlo a cabo.
2.- La integración de la Lucha Canaria en las Escuelas Municipales del Archipiélago, con la misma consideración y respeto que el resto de las modalidades deportivas que se imparten.
3.- La integración de la Lucha Canaria en las Escuelas o Centros de Tecnificación Deportivas, siguiendo modelos y pautas acorde a las peculiaridades de las mismas.
4.- La Lucha Canaria tiene la obligación de estar presente, por su historia y como hilo umbilical de la identidad canaria, en los foros culturales, antropológicos y promocionales organizados por las entidades públicas canarias dentro y fuera de sus fronteras naturales.
5.- Los rectores de este deporte deben reivindicar su derecho a estar presente de una manera activa en los espacios deportivos emitidos por entes de comunicación públicos, los cuales son sostenidos en cierta medida por el erario público.
6.- Desde el punto de vista deportivo, los estamentos de la Lucha Canaria deben ser concientes y responsables, que el producto que se ofrece a los aficionados, debe obligatoriamente transmitir las ricas esencias por las cuales han nutrido a la Lucha Canaria de ríos de tinta, alabando las sobresalientes cualidades humanas y técnicas de la misma. Sin una clientela satisfecha y enamorada, es imposible el tan necesario apoyo de las entidades privadas. Si este Congreso, por el que han luchado muchas personas para llevarlo a cabo, tiene como finalidad primordial vislumbrar un futuro de optimismo para algo que nos ha sido hace cinco siglos.

BIBLIOGRAFÍA.-
AYALA A. (1977). La Lucha Canaria. Edit. Graficán. Las Palmas de Gran Canaria.
CANTON DE LA LUCHA CANARIA (1979). Cabildo de Gran Canaria.
LEXICO DE LA LUCHA CANARIA (1991). Pedro Padilla. Cabildo Insular de Gran Canaria.
LUCHA CANARIA (1965). Pérez J.J. Comité Olímpico Español.
ANTOLOGÍA DE LA LUCHA CANARIA (1990). Rivero J. Cabildo Insular de Gran Canaria.
LA LUCHA CANARIA, ALGO MÁS QUE UN DEPORTE (1996). Cabildo Insular de La Palma
I JORNADAS DE JUEGOS Y DEPORTES AUTÓCTONOS (1988). Las Palmas de Gran Canaria.
LUCHAS Y DEPORTES DE COMBATE Y JUEGOS TRADICIONALES. Fuerteventura 1997.

RAMON MENDOZA SANTANA COORDINADOR DEL PROGRAMA DE LA DIRECCION GENERAL DE DEPORTES DEL GOBIERNO DE CANARIAS, JUEGOS Y DEPORTES AUTÓCTONOS Y TRADICIONALES CANARIOS.
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