Revista nº 676
ISSN 1885-6039

Tijarafe: repoblación y repartimiento de tierras.

Miércoles, 15 de Febrero de 2017
Horacio Concepción García
Publicado en el número 666

Respecto a la población de origen portugués en Tijarafe, su influencia fue tan señalada como lo pudo ser en el vecino término de Puntagorda o Garafía, donde la fundación de las primeras ermitas se dedicó a advocaciones de san Amaro y san Antonio de Padua, de gran arraigo en el devocionario lusitano.

 

 

Sitio de sombra y frescura, así versa el lema fraguado sobre la divisa en cinta de sinople con letras de sable del blasón del término municipal de Tijarafe (La Palma). Este lugar fue repoblado tras la conquista en fecha temprana del siglo XVI, haciéndose referencia a los habitantes del mismo en las Constituciones Sinodales (1514-1515) del obispo Fernando Vázquez de Arce. En estos documentos, que se encuentran entre los más antiguos que se conservan con respecto a la isla de San Miguel de La Palma, se advierte al párroco de la capital para que en las cuaresmas requiera a los vecinos de Tijarafe para confesarles y administrarles los sacramentos1.

 

La colonización efectiva de los territorios anexionados por la Corona de Castilla se formulaba a través de los sistemas de repoblación y repartimiento de tierras (datas), aguas y otros bienes naturales. Este régimen tenía como objetivo establecer a los campesinos en la tierra y viabilizar las necesidades de autoabastecimiento, pilares que sostenían las reglas fundamentales de la economía tardo-feudal. La nueva sociedad se fue conformando con gentes de diverso origen que fueron ocupando su espacio: conquistadores de origen andaluz, castellano, catalán, etc.; colonos portugueses, flamencos, etc.; esclavos «moriscos» y «negros»; e indígenas de esta y otras islas, que formaron el sustrato poblacional de La Palma. La población indígena quedará principalmente ocupada ejerciendo labores de pastoreo; en este sentido el historiador, sacerdote y humanista Gaspar Frutuoso apuntaba en su viaje realizado a la isla (ca. 1568), que Tinizara estaba poblado por … 7 u 8 isleños ganaderos […] Agua Tubar, Tinizara y Tijarafe, que cojen dos leguas de tierra y serán entre todos 80 vecinos… 2.

 

Respecto a la población de origen portugués en Tijarafe, su influencia fue tan señalada como lo pudo ser en el vecino término de Puntagorda o Garafía, donde la fundación de las primeras ermitas se dedicó a advocaciones de san Amaro y san Antonio de Padua, de gran arraigo en el devocionario lusitano. Entorno al año 1530 se funda la primitiva ermita dedicada a Nuestra Señora de Candelaria en Tijarafe, coincidiendo con el auge del culto a la Virgen de Candelaria que se extendía por todo el Archipiélago; así queda reflejado en el estamento de Bastián Hernández, vecino de Las Lomadas: Se dará limosna a la iglesia de Nuestra Señora de Candelaria de la isla de Tenerife, 4 reales y a las iglesias de Nuestra Señora de Candelaria de esta isla, 3 reales; a Sant Amaro de Puntagorda, 1 real; y a Nuestra Señora de la Luz, 3 reales para sus obras [21 de abril de 1551]3. Esta advocación era muy venerada por el colectivo de mareantes y pescadores, y su culto se revela como uno de los más antiguos de las Islas. Se convirtió desde la conquista y posterior colonización en una imagen de gran devoción4.

 

Tijarafe cosechó su primera repartición de tierras en virtud a las datas otorgadas por el Adelantado Alonso Fernández de Lugo; hasta el año 1526 se realizaron unos 17 repartos, ofreciendo los mismos siempre datos conjuntos de Tijarafe y Puntagorda5. El Subteniente de Gobernador Juan Fernández de Lugo Señorino, sobrino del Adelantado, obtuvo 5 cahíces en Amagar el 8 de Julio de 15026. El conquistador Hernando del Hoyo, natural de las tierras cantábricas en la Merindad de Trasmiera (Santander), fue ayudante de Cámara del rey don Fernando; se unió al adelantado para las conquistas de La Palma y de Tenerife7, y el 25 agosto de 1505 fue recompensado con … 150 fanegas de tierra de secano para sembrar pan en Tijarafe8 Estas tierras pasaron con posterioridad a la familia Monteverde, donde doña Águeda de Socarrás y Cervellón actuó como tutora y administradora de un importante patrimonio familiar, tras la muerte de su esposo el regidor Diego Monteverde y Pruss (natural de Amberes); los mismos eran poseedores en Tijarafe de tierras de cereal en Amagar; 62,5 fanegas situadas en la zona de La Lomada hacia La Punta; y en Aguatavar tierras, casas, cuevas y un tanque, que mediados del siglo XVI pasaron sus herederos, donde destacó el regidor Miguel de Monteverde9. Doña Ana de Monteverde fue otra de sus sucesoras, se casó en 1557 con don Diego de Ayala y Rojas (nacido en La Palma), Conde de La Gomera y Señor de El Hierro10. Los mismos fueron propietarios de una hacienda compuesta por 41 fanegadas de tierra, casa y dornajos, en la Lomada del Acebuchal, que en 1558 arrendaron a Domingos Hernández morador en Tinizara11.

 

Juan de Lugo Riverol nació en Gáldar, donde celebró nupcias con doña Juana Hernández —indígena de Gran Canaria o La Palma—; pertenecía a la familia Rivarola, que desempeñó un importante papel en la financiación económica de la conquista de La Palma y Tenerife. Lugo Riverol pasó a principios del siglo XVI, en calidad de poblador, a residir a Tijarafe, recibiendo extensos repartimientos de tierras y aguas también en Puntagorda, y dejó gran descendencia en la isla12. Lugo Riverol vivió en su hacienda de Tinizara, aun cuando conservaba una cuarta parte de las tierras y aguas del Ingenio Blanco, en Guía, heredadas de sus padres. Una de sus hijas, María Delgado, casada con Esteban Gil, vendió a los Monteverde 27 fanegadas de tierra situadas en Tinizara entre la Lomada del Acebuchal y el Hetimen del Barranco de Garome, zona en la que también heredaron sus hermanos Pedro de Riverol, Mateos de Riverol, Juan de Riverol13 y Bartolomé de Riverol, uno de los primeros beneficiarios de Puntagorda con 11 cahices de tierra, cuyas propiedades se extendían desde el Roque Bermejo (Puntagorda) hasta el Barraco de Mocán (Tijarafe). Entre estos dos municipios ha permanecido vivo hasta el presente el topónimo Los Riveroles. Doña Catalina Hernández de Riverol, descendiente de este linaje, celebró nupcias con Domingo Hernández del Castillo, hijo Domingo Hernández del Castillo y Catalina Velázquez, vecinos que fueron de dicho término14. Su descendiente Luis Hernández del Castillo, alcalde y sargento de milicias de Tijarafe, fue un personaje de gran relevancia durante el siglo XVII15.

 

En la Cuidad de Santa Cruz que es en esta isla de La Palma en ocho días del mes de mayo de 1658 años, ante mí el notario y testigos apareció el sargento Luis Hernández del Castillo del lugar de Tixarafe, quien yo el notario doy fe que conozco y digo que por cuanto el licenciado Juan Felipe de Leria, beneficiado y mayordomo que fue de la iglesia parroquial de Nuestra Señora de Candelaria de dicho lugar, como tal mayordomo vendió a Domingos Hernández, hermano del otorgante un solar en el pueblo dicho lugar, lindando por un lado sitio de Magdalena Pérez y por otro un granel del otorgante y por abajo la calle Real y por arriba asiento y granel de la dicha Iglesia, el cual sitio dio con la carga de 3 reales de tributo perpetuo […] el dicho Domingo Hernández Castillo quien hizo sesión al otorgante de dicho solar16.

 

Otras datas otorgadas en este municipio fueron: en 14 de abril de 1521, 15 cahíces de tierra de pan sembrar a Juan Ruiz de Berlanga (escribano público)17; en 15 de febrero de 1523, a Francisco de Lugo y Juan de Mirabal (vecino de Tenerife), tierras sin expresar la medida18; a Juan Fernández Gomero (indígena), 100 fanegas de tierra de sembradura; a Juan de Riberos (conquistador, vecino de Tenerife), tierras, cuevas y barrancos desde el mar hasta la cumbre, que pasaron a ser propiedad de su hijo Luis de Riberos; a Luis Hernández de Velhoco (criador de ganado), casado con Catalina Carmona, que obtuvo 3 cahices de tierra en Arecida, que con posterioridad fueron posesión de Pedro Izquierdo y de su hijo Baltasar Izquierdo19, descendientes del conquistador grancanario indígena Pedro Izquierdo20. Juan Benítez Varela, también conocido como Juan de Morón, natural de Aracena (Huelva), intervino en la conquista de La Palma, asimismo fue propietario de tierras en Tijarafe21.

 

La familia García de Aguiar figura desde primera mitad del siglo XVI entre el patriciado isleño de la isla de San Miguel de La Palma. Bartolomé García de Aguiar fue el tronco de esta familia: Hidalgo de Cota de Armas y Solar conocido, de la Casa y Torre de su apellido en la villa de Arcos de Val-de-Vez y en Ponte de Lima (Portugal); contrajo matrimonio con doña Beatriz Prieto de Belmonte y Beltrán, dama de las más linajudas familias de aquellos tiempos22. Su hijo Alonso García de Aguiar fue: Capitán de Infantería de las Milicias de La Palma, Familiar y Alguacil Mayor del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición, Gobernador del fuerte de Tijarafe y fundador de la ermita de San Bartolomé en sus haciendas de Aguatavar, cuya imagen mereció muchos honores y fue de las personas de autoridad y respeto en aquel tiempo; contrajo enlace matrimonial con doña Eufrasia Montero de Miranda y Manrique23.

 

Según avanzaba el siglo XVI aparecían nuevos propietarios como Juan Martín de Gallegos, esposo de Isabel Benítez, poseedor de tierras, cuevas, tanque y montes en Aguatavar, quien las deja en dote a su hija María de la Rocha al concertar matrimonio en 1553 con Gomes Suárez de Toledo, natural de Sevilla24. Simón Fernández y Catalina Norman, vecinos también de Aguatavar a mediados de este siglo, tuvieron por hijo a Juan Fernández Norman del Palo, quien casó con Catalina de Cáceres25, hija de Alonso de Cáceres y Violante Infante, matrimonio con grandes extensiones en la misma zona26. Violante Infante era descendiente de Alonso Infante, casado con Catalina Bernal27, hijo de Osinisa, rey indígena de El Hierro28. Juan Ruiz, labrador, y su mujer Luisa Carmona, se establecieron en el lugar en la primera mitad del siglo XVI, siendo vecinos en tierras lindantes con el Barranco del Jurado y la Lomada del Buen Jesús, propiedades que habían comprado a Nicolás de Guadalupe, y que en 1546 vendieron a los hijos del regidor Vicente Martín29. En esta misma época fue alcalde de Tijarafe, Aguatavar y Puntagorda Cristóbal Gutiérrez, personaje destacado de la comarca, casado con Catalina Benítez30.

 

La agricultura de este siglo XVI se basó en la arraigo de los cultivos de subsistencia como los cereales: cebada, centeno y en especial trigo, y en la implantación de otros de carácter especulativo, como la caña de azúcar. La repoblación de la isla en este periodo se define por la conjunción de tres elementos esenciales: la conservación de unas pocas comunidades indígenas importantes; la atracción de un gran número de pobladores fundamentalmente de origen lusitano, como fruto de disponibilidades y posibilidades económicas relacionadas con la exportación de la brea; y el sustantivo aumento de la esclavitud, «moriscos» y «negros», importados para satisfacer la demanda de mano de obra, en particular de los ingenios azucareros:

 

Venta que Domingo Hernández, yerno de Diego Mérida, y Polonia Ruiz, su mujer, con su licencia, vecinos en Tijarafe, hacen a Gonzalo Afonso, vecino en la villa [San Andrés], presente, de un esclavo llamado Luis, prieto, que su suegro le dio en dote cuando se casó con Polonia. Se lo vende por sano y no enfermo de gota ni de mal de corazón, ni por borracho, ni ladrón, ni fugitivo, habido de buena guerra, por precio de 30 doblas —que son 15.000 maravedíes de la moneda de Canaria— [14 agosto de 1583]31.

 

La colonización de Canarias se encuentra asentada en el proceso de expansión europeo de la Baja Edad Media, donde su principal rasgo fue el incremento de las actividades terciarias: creación de un importante enclave comercial, como fue el puerto de Santa Cruz de La Palma durante el siglo XVI; implantación de zonas de influencia política, como fueron las haciendas de los grandes señores; y colonización. Todos estos factores dieron forma a la composición y ordenación de la nueva sociedad.

 

Tijarafe a finales del XIX

 

 

Notas

1. LORENZO RODRÍGUEZ, Juan Bautista (ca.1900). Noticias para la historia de La Palma. [La Laguna-Santa Cruz de La Palma]: Instituto de Estudios Canarios, Cabildo Insular de La Palma, 1975-2000, v. 1, p. 120.

2. FRUTUOSO (ca.1568), Gaspar. Saudades da terra. Prólogo, traducción glosario e índices por E. Serra, J. Regulo y S. Pestana. [San Cristóbal de La Laguna]: Instituto de Estudios Canarios, 1964, p. 129.

3. HERNÁNDEZ MARTÍN, Luis Agustín. Protocolos de Blas Ximón, escribano de la Villa de San Andrés y sus términos (1546-1573). [Isla de La Palma]: Cartas Diferentes Ediciones, 2014, v. 2, pp. 70-71.

4. HERNÁNDEZ MURILLO, Pedro. «Las advocaciones religiosas de los mareantes en las Canarias Occidentales». En: Revista de Historia Canaria, n.º 184, 2002, pp. 199-216.

5. CONCEPCIÓN GARCÍA, Horacio. Familias y genealogías de Puntagorda a través de las dispensas matrimoniales de la parroquia de San Amaro. [Isla de La Palma]: Cartas Diferentes Ediciones, 2014, p. 32.

6. VIÑA BRITO, Ana. «La hacienda de Tazacorte (La Palma)». En: Anuario de Estudios Atlánticos, n.º 50.  [Las Palmas de Gran Canaria]: Cabildo de Gran Canaria, 2004, v. 1, p. 547.

7. CEBRIÁN LATASA, José Antonio. Ensayo para un diccionario de conquistadores de Canarias. Textos introductorios de María Rosa Alonso y Manuela Marrero Rodríguez, [Islas Canarias]: Gobierno de Canarias, 2003, pp. 274-276.

8. MORENO FUENTES, Francisca. Las Datas de Tenerife (Libro primero de datas por testimonio). Introducción Concepción Medina y María Dolores Tavío. Fontes Rervm Canariarvm XXXV. [San Cristóbal de La Laguna-Isla de Tenerife]: Instituto de Estudios Canarios, 1992, pp. 153-154.

9. VIÑA BRITO, Ana. «Doña Águeda de Monteverde y la administración de un patrimonio familiar». En: Revista de Historia Canaria, n.º 184, 2002, pp. 341-358.

10. FERNÁNDEZ DE BÉTHENCOURT, Francisco. Nobiliario de Canarias. [San Cristóbal de La Laguna]: Juan Régulo Pérez, 1952-1967, v. 3, p. 153.

11. HERNÁNDEZ MARTÍN, Luis Agustín. Protocolos de Domingo Pérez, escribano público de La Palma (1546-1567). [Santa Cruz de La Palma]: Caja General de Ahorros de Canarias (etc.), 1999-2005. v. 3, p. 399.

12. FERNÁNDEZ DE BÉTHENCOURT (1952-1967), op. cit., v. 1, pp. 15-16, v. 3, p. 357.

13. HERNÁNDEZ MARTÍN (1999-2005), op. cit., v. 1 p. 185.

14. FERNÁNDEZ DE BÉTHENCOURT (1952-1967), op. cit., v. 4, pp. 503-504.

15. CONCEPCIÓN GARCÍA, (2014), op. cit., p. 34.

16. Archivo Parroquial de Nuestra Señora de Candelaria (Tijarafe), Libro de Tributos, n.º 28, f. 1.

17. LORENZO RODRÍGUEZ (ca.1900), op. cit., v. 1, p. 120.

18. VIÑA BRITO, Ana. «Aproximación al reparto de tierras en La Palma a raíz de la conquista». En: Coloquio de Historia Canario-Americano VII. [Las Palmas de Gran Canaria]: Cabildo Insular de Gran Canaria, 1986, v. 1, p. 485.

19. HERNÁNDEZ MARTÍN (1999-2005), op. cit., v. 1, p. 116.

20. CEBRIÁN LATASA (2003), op. cit., p. 281.

21. PÉREZ GARCÍA (1985-1998), Jaime. Fastos biográficos de La Palma. [Santa Cruz de La Palma]: Sociedad Cosmológica de Santa Cruz de La Palma, Caja General de Ahorros de Canarias, 2009, p. 61.

HERNÁNDEZ MARTÍN (1999-2005), op. cit.,  v. 4, p. 112.

22. CONCEPCIÓN GARCÍA, Horacio. «Origen y difusión del apellido «García» en Garafía (Siglo XVI)». www.segeheca.blogspot.com.es (8/11/2015).

23. FERNÁNDEZ DE BÉTHENCOURT (1952-1967), op. cit., v. 4, pp. 574-575.

24. HERNÁNDEZ MARTÍN (1999-2005), op. cit., v.1, p. 204.

25. CONCEPCIÓN GARCÍA, (2014), op. cit., p. 41.

26. HERNÁNDEZ MARTÍN (1999-2005), op. cit., v. 1, p. 108.

27. CONCEPCIÓN GARCÍA, Horacio. «Pino de Machín (Barlovento)». En: www.turismoyculturadecanarias.es (5/09/2016).

28. ÁLVAREZ DELGADO, Juan. «Juan Machín, vizcaíno del siglo XV. Gran figura histórica de Madera y Canarias». En: Anuario de Estudios Atlánticos, n.º 7. [Madrid-Las Palmas]: Patronato de la Casa de Colón, 1961, pp. 133-214.

29. MARTÍN  PÉREZ, Francisco Javier. «Tabla de parentescos de don Fernando de Castilla, Regidor de La Palma (S. XVI)». En: www.castilla.maxerco.es.

30. HERNÁNDEZ MARTÍN (1999-2005), op. cit., v. 1, p. 200; v. 2, p. 334.

31. CONCEPCIÓN GARCÍA, (2014), op. cit., p. 34.

32. HERNÁNDEZ MARTÍN, VERGARA SÁNCHEZ (2017): Hernández Martín, Luis Agustín, Vergara Sánchez, José Pablo. Protocolos  de Gaspar Simón de Silva, escribano de la Villa de San Andrés y su Comarca (1582-1615). Isla de La Palma, 2017, p. 65. Inédito.

 

 

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